jueves, 29 de mayo de 2014

Anna Kamienska - Esperando una carta


Imagen de Arno Rafael Minkkine

ESPERANDO UNA CARTA

Una vez más el cartero
trajo una saca repleta
de cartas no escritas.

Tu letra siempre fue pésima
pero se ha vuelto peor desde que escribes
con lluvia con viento y con nubes

Por eso te respondo
dándote las gracias
por todas las cartas que faltan
por tu voz y por tus silencios
por los recuerdos y por los olvidos
por los encuentros y por las separaciones
por la limosna de tus visitas en sueños

Soy feliz
porque a pesar de todo
todo hacia ti me lleva.

Anna Kamienska - Traducción de Anna Sobieska y Antonio Benítez Burraco


Del poemario: Drugie szczęście Hioba [La segunda dicha de Job] (1974)

martes, 27 de mayo de 2014

Wislawa Szymborska - Salmo

Imagen de Catrin Welzstein
SALMO


¡Que permeables son las fronteras de los Estados humanos!
¡Cuántas nubes las sobrevuelan impunes,
cuánta arena del desierto se trasiega de un país a otro,
cuanta piedra montañosa rueda hacia dominios ajenos
con desafiantes brincos!

¿Es necesario enumerar aquí a cada pájaro que vuela
o se posa sobre una barrera abandonada?
Aun siendo un gorrión ya tiene cola forastera,
pero el pico sí es de aquí. Y ¡cómo se mueve, no para!
De los innumerables insectos sólo mencionaré a la hormiga
que, entre el zapato izquierdo y el derecho del aduanero,
a la pregunta ¿de dónde y a dónde? ni se molesta en dar respuesta.

¡Oh, ver con una sola mirada y con detalle ese desbarajuste
en todos los continentes!
Pues ¿acaso el ligustro de la otra orilla
no matutea por el río su cienmilésima hoja?
¿Quién, sino la jibia, la de los brazos audazmente largos,
viola las sacrosantas aguas territoriales?
¿Se puede hablar de un orden tolerable
si ni siquiera las estrellas se dejan desacoplar
para que quede claro cuál luce para quién?
¡Y, para colmo, el punible derrame de nieblas!
¡Y el retumbar de voces en las serviciales ondas del aire:
chillonas llamadas y borboteos llenos de significado!

Sólo lo humano sabe cómo ser de veras ajeno.
Lo demás son bosques mixtos, trabajo de topos y viento.

Traducción: Ana María Moix y Jerzy Wojciech Slawomirski
De: Paisaje con grano de arena – Traducción de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Slawomirski – Editorial Lumen

 Más

sábado, 24 de mayo de 2014

Andrea Gibson - Cualquier cosa - poema

Imagen de Remedios Varo
Cualquier cosa

Esta noche juraría que el hombre en la luna es un violador,
y las estrellas no son más que cicatrices,
heridas de balas disparadas por la humanidad desde un coche
apuntando a la cara del cielo.
Esta noche llorar sería demasiado fácil.
Me satisfaría demasiado
y no, no quiero que me toques
porque tus manos están limpias
y yo soy asquerosa,
culpable con la sangre de algo bello cubriéndome entera.
He sido débil y he echado tanto veneno
que en todos los ríos a mi alrededor se mueren los peces,
y los árboles compiten por algo de luz
pero yo soy la noche eterna
escribiendo rimas sobre atrapasueños y la paz mundial
cuando incluso mientras duermo estoy luchando en guerras
que pulverizan el esmalte de mis dientes
y me despierto con la mandíbula contraída y el cuerpo doblado
pensando, ‘¿Cuántos platos he roto esta semana?’
en un intento de no romperme a mí misma
azotándome la piel brutalmente con el cinturón
porque es difícil querer sobrevivir.
Y todos los grandes terapeutas de este mundo dirían,
“Puede que tu ira sea buena.
Puede que tu rabia signifique que estás saliendo de la jaula
de todo lo que has sido”
Entonces intento ser Zen, entonando mantras de
om mani padme hum
pero dios me tiene demasiado miedo como para escucharme,
y mi corazón golpea a otro niño en la tienda de caramelos
y su madre llama a la policía
y cada vez que el reloj hace tick
yo empiezo tick tick tick diciendo más burradas,
mi voz sonando como la crucifixión de todo lo sagrado.
Hay ampollas en mi lengua
del golpeteo de mis uñas en los corazones de profetas,
y justo cuando creo que puedo pararlo
satán resucita dentro de mí
y todo a mi alrededor se convierte en infierno.
Anoche robé peniques de una fuente de los deseos
para comprar cuerda con la que linchar cada pulgada de esperanza del planeta
y todo…
porque tú tienes otra novia y no lo soporto.
Quería que llegáramos a los ochenta años juntas,
quería que pariéramos poemas como si fueran bebés juntas
y les viéramos crecer para salvar el mundo.
Porque nena, eres la única
que pudo hacer que el sol subiera dentro de mí.
Y juro que la tierra bajo mis pies
solo es suave porque caminas a mi lado.
Hubo momentos en los que pensé que estaba tan perdida
que ni dios me hubiera encontrado
y entonces te colocaste detrás de mí
y besaste una cruz en mi espalda
Y son cosas así las que me tienen loca
porque pensaba que a lo mejor los alientos que tomásemos juntas
nos harían vivir para siempre
y ahora me estás matando.
Mírame, me estoy muriendo,
ni si quiera tratando de evolucionar cuando
quería estar ahí en cuarenta años
cuando el médico llamase para decir que
tu madre posiblemente no sobreviviera un día más.
Y no lo iba a hacer simplemente bien,
iba a hacerlo perfecto.
Iba a hacer que mi amor se sintiese
como la primera vez que montaste en tu bici sin las ruedecillas,
iba a ponerme de rodillas delante de ti cada día
como si no hubiese nadie más delante de ti,
porque he escuchado tu corazón latir
como una brisa que podría hacer a cualquier violencia ponerse de rodillas
y las mejores líneas que he escrito jamás…
Plagié cada palabra de tus pensamientos que escuché
mientras estabas sentada en silencio,
mirando hacia Marte
pero tú nunca pides deseos a estrellas fugaces
tú pides deseos a las que
tienen el coraje de brillar donde están
sin importar lo oscura que sea la noche.
Y cómo le doy la espalda a esta luz
cuando quería que llegáramos a los ochenta años juntas,
parir bebés como si fuesen poemas contigo
y dejar que se escribieran a sí mismos.
Iba a sostener tu corazón al lado de mi oreja como si fuese una caracola de mar
hasta que pudiese escuchar las mareas de cada lágrima que hubieras llorado,
después construir islas en los mares de tus ojos
para que vieses que hay tierra hacia la que nadar.
Sostener tu mano y decirte “Las tormentas nacen
del mismo cielo al que escribimos himnos cuando brilla el sol.
Algunas veces son necesarias las tempestades para que se despierten los arcoiris
que enrollarán nuestro dolor en aureolas.”
Iba a tallarme tu nombre en la muñeca
para que mi pulso pudiera besarte.
Iba a amarte tan bien
que me despertaría cada mañana
y te diría cosas como esta,
“Dichosos son los momentos en los que estás conmigo
cuando te vas la vida duele como un infierno
pero haría cualquier cosa para hacerte feliz
incluso si eso significa dejarte libre
para que estés con otra persona”

Andrea Gibson (2011) The madness vase. En The madness vase. Long Beach, CA: Write Bloody Publishing.


Traducido por Nines B. Rodríguez


miércoles, 21 de mayo de 2014

Amy Lowell, dos poemas

Imagen de Catrin Welzstein


In Excelsis

Tú, tú
tu sombra es luz en una bandeja de plata;
tus pasos, el semillero de los lirios;
tus manos moviéndose, un tañido de campanas cruzando el aire calmo.

El movimiento de tus manos es el largo, dorado recorrido de la luz del sol naciente;
el aleteo de los pájaros en el sendero de un jardín.

Como perfume de narcisos, tú apareciste en la mañana.
Los potrillos no son más rápidos que tus pensamientos,
tus palabras son abejas alrededor de un peral,
tus fantasías son avispas doradas y negras zumbando entre manzanas rojas.
Bebo tus labios,
devoro la blancura de tus manos y pies.
Mi boca está abierta,
como una jarra nueva estoy vacía y abierta.
Como el agua blanca eres tú que llenas la copa de mi boca,
como un arroyo de agua lleno de lilas.

Estás inmóvil como las nubes,
lejano y dulce como las altas nubes.
Me atrevo a alcanzarte,
me  atrevo a tocar el borde de tu brillo.
Me abalanzo más allá de los vientos,
yo exclamo y grito,
pues mi garganta corta como una espada
afilada con una piedra de marfil.
Mi garganta canta el regocijo de mis ojos,
la alegría impetuosa de mi amor.
¿Cómo cayó el arcoiris en mi corazón?
¿Cómo atrapé los mares para tenerlos entre mis dedos
y me atrapó el cielo para que sea un manto sobre mi cabeza? ¿Cómo es que llegaste a morar conmigo,
guiándome con los cuatro círculos de tu mística claridad,
para que yo diga ‘¡Gloria! ¡Gloria!’ y me incline ante ti
como frente a un altar?

¿Me engaño a mí misma con que la mañana es la mañana y un día después?
¿Creo que el aire es una condescendencia,
la tierra una gentileza,
el cielo una bendición a la que dar gracias?
Pues bien, tú —aire— tierra— cielo—
no te agradezco,
te tomo,
y vivo.
Y aquellas cosas que digo en consecuencia
son rubíes encastrados en una puerta de piedra.

Traducción de Silvia Camerotto

In Excelsis

You – you –
Your shadow is sunlight on a plate of silver;
Your footsteps, the seeding-place of lilies;
Your hands moving, a chime of bells across a windless air.

The movement of your hands is the long, golden running of light from a rising sun;
It is the hopping of birds upon a garden-path.

As the perfume of jonquils, you come forth in the morning.
Young horses are not more sudden than your thoughts,
Your words are bees about a pear-tree,
Your fancies are the gold-and-black striped wasps buzzing among red apples.
I drink your lips,
I eat the whiteness of your hands and feet.
My mouth is open,
As a new jar I am empty and open.
Like white water are you who fill the cup of my mouth,
Like a brook of water thronged with lilies.
You are frozen as the clouds,
You are far and sweet as the high clouds.
I dare to reach to you,
I dare to touch the rim of your brightness.
I leap beyond the winds,
I cry and shout,
For my throat is keen as is a sword
Sharpened on a hone of ivory.
My throat sings the joy of my eyes,
The rushing gladness of my love.

How has the rainbow fallen upon my heart?
How have I snared the seas to lie in my fingers
And caught the sky to be a cover for my head? How have you come to dwell with me,
Compassing me with the four circles of your mystic lightness,
So that I say "Glory! Glory!" and bow before you
As to a shrine?

Do I tease myself that morning is morning and a day after?
Do I think the air is a condescension,
The earth a politeness,
Heaven a boon deserving thanks?
So you – air – earth – heaven –
I do not thank you,
I take you,
I live.
And those things which I say in consequence
Are rubies mortised in a gate of stone.



                                   Imagen de Catrin Welzstein
En oscuridad

Debemos padecer todo lo que vale la pena, y las estrellas de la vida
más brillantes surgen de un mar turbulento
Deben pasar los años en triste incertidumbre
dejándonos en la duda de quiénes son los golpes de la victoria,
¿Somos nosotros los vencedores  o es el Destino? El tiempo demuestra
que todos nuestros más íntimos propósitos serán revelados, pero
nunca sabremos el desenlace. El nuestro será
desperdiciado en nostalgias, destrozado en las agonías,
las agonías de espléndidos sueños, que el día
debilita de nuestra visión, pero que regresa cada noche;
luchamos para sostener su grandeza, y ensayamos
ser aquello que soñamos. De golpe carecemos
de la luz interior, la vida crece gris y sombría,
y las horas pasan, indiferentes, sin intensidad.
Deben pasar los años en triste incertidumbre. Nunca sabremos el resultado.

Traducción de Silvia Camerotto

In Darkness

Must all of worth be travailled for, and those
Life's brightest stars rise from a troubled sea
Must years go by in sad uncertainty
Leaving us doubting whose the conquering blows,
Are we or Fate the victors? Time which shows
All inner meanings will reveal, but we
Shall never know the upshot. Ours to be
Wasted with longing, shattered in the throes,
The agonies of splendid dreams, which day
Dims from our vision, but each night brings back;
We strive to hold their grandeur, and essay
To be the thing we dream. Sudden we lack
The flash of insight, life grows drear and gray,
And hour follows hour, nerveless, slack.
Must years go by in sad uncertainty. Shall never know the upshot.



Biografía
Amy Lowell nació en Brookline - Massachusetts en 1874. Poeta y crítica norteamericana. Perteneciente a una familia adinerada, fue educada en colegios privados. Pudo viajar desde muy joven. De orientación homosexual.
Amy Lowell era un personaje excéntrico llevaba un moño o chignon, unas gafas de pinza y fumaba constantemente habanos haciendo notar que duraban más que los cigarrillos.
Dormía de día, trabajaba de noche e hizo todo lo posible para triunfar como poeta, a partir del día en que descubrió que la poesía era su "modo natural de expresión".
Murió a los 51 años (1925) de un infarto cerebral. Al año siguiente, se le concedió a título póstumo el premio Pulitzer de poesía por What's O'Clock.

Obra publicada:
Amy Lowell: Complete Poetical Works and Selected Writings, edición de Naoki Ohnishi, Kyoto: Eureka Press.
A Dome of Many-Coloured Glass. Houghton Mifflin company. 1912.
Sword Blades and Poppy Seed. The Macmillan Company. 1921.
Men, Women and Ghosts. The Macmillan company. 1916.
Can Grande's Castle. The Macmillan Company. 1919.
Pictures of the Floating World. The Macmillan company. 1919.
Legends. Houghton Mifflin company. 1921.
Fir-Flower Tablets. Houghton Mifflin Company. 1921.
A Critical Fable. READ BOOKS.
What's O'Clock. Houghton Mifflin Company. 1925.
East Wind. Houghton Mifflin company. 1926.
Ballads for Sale. Houghton Mifflin company. 1927.
The Complete Poetical Works of Amy Lowell. Houghton. 1925.
Crítica:
JOHN KEATS. HOUGHTON MIFFLIN COMPANY.

Fuente: Amy Lowell

miércoles, 14 de mayo de 2014

Cinzia Marulli, poemas

Foto de Cannon Bernález

Las muñecas ciegas



Helas aquí las muñecas

todas en fila sobre la cama

a todas la niña mala

les ha quitado los ojos

en su lugar dos agujeros negros

como pozos sin fondo



Pero las muñecas están contentas

porque ya no podrán ver

al ogro malo que las desnuda

hasta la piel helada de miedo.


Le bambole cieche



Eccole le bambole

tutte in fila sul letto

a tutte quante la bambina cattiva

ha tolto gli occhi



al loro posto due fori neri

come pozzi senza fondo



Le bambole però sono contente

di non poter più vedere

l’orco cattivo che le spoglia nude

fino alla pelle gelata di paura


Foto de Flor Garduño

Relato



Subí a la montaña más alta

porque quería volar

el viento estaba suave y debajo de mí las tierras salvajes

me esperaban verdes y grávidas

me puse al borde del precipicio

esperando que me crecieran las alas

estuve allí

hasta que el pelo se me puso blanco

pero las alas no habían crecido aún

luego dejé de esperar

y me lancé al vacío con los brazos abiertos

y los ojos cerrados

en ese momento todos mis sueños se estremecieron

alarmados  se esforzaron mucho

se transformaron ellos mismos en alas

y me llevaron lejos hasta rozar las briznas

de las hierbas

luego se fueron haciéndome caer

al centro del gran lago.



El agua me acogió trasparente y virgen

y en ella lavé mi dolor.

Racconto



Sono salita sulla montagna più alta

perché volevo volare

il vento era dolce e sotto di me le terre selvagge

mi attendevano  – verdi e gravide

mi sono messa proprio sul bordo del precipizio

ad aspettare che  mi crescessero le ali

sono stata lì

fino a che i capelli sono divenuti bianchi

ma le ali ancora non erano cresciute

poi ho smesso di aspettare

e mi sono gettata nel vuoto con le braccia aperte

e gli occhi chiusi

in quel momento tutti i miei sogni si sono scossi

allarmati si sono dati un gran da fare

si sono trasformati loro stessi in ali

e mi hanno portata lontano fino a sfiorare i fili

delle erbe

poi se ne sono andati facendomi cadere

al centro del grande lago



l’acqua mi ha accolta trasparente e vergine

e in essa ho lavato il mio dolore.


 foto de Arno Minkkine
Los poetas son buena gente



No tengan miedo, descuiden,

los poetas son buena gente:

no se van desnudos por la calle,

no tienen rostros demacrados,

no caminan descalzos

sobre ascuas.



Tienen hambre los poetas como ustedes

atraviesan la oscuridad con el miedo

en la piel, tiemblan con el frío

y comen todos los días

o por lo menos quisieran hacerlo



Los poetas se duchan, van al baño,

van de compras. Se casan incluso

y tienen hijos.

A veces, pero no lo digan a nadie

tienen también la amante



Les aseguro los poetas son buena gente

incluso si a veces son irritantes

se apropian

de los sentimientos que vagan por el aire

los beben y se emborrachan



y luego arrojan palabras las graban en el papel

cortan ferozmente la luz fría

del vacío.



Lloran los poetas lloran la sangre del mundo

excavan en las minas más profundas

las destapan para inundarlas de luz.



Y si todos ustedes no les tienen miedo

les aseguro

los poetas se volverán realmente buena gente.


I poeti sono brava gente



Non abbiate paura, non c’è pericolo

i poeti sono brava gente:

non se ne vanno nudi per la strada

non hanno volti emaciati

non camminano scalzi sui carboni

ardenti



Hanno fame i poeti – come voi –

attraversano il buio con la paura

sulla pelle, tremano al freddo

e mangiano tutti i giorni

– o almeno vorrebbero farlo -



I poeti si fanno la doccia, vanno al bagno

a fare la spesa. Addirittura si sposano

e hanno figli.

Talora, ma non lo dite ad alcuno

- hanno pure l’amante –



Vi assicuro – i poeti sono brava gente

anche se a volte sono indisponenti

si appropriano

dei sentimenti che vagano nell’aria

li bevono e se ne ubriacano



e poi scagliano parole – le incidono sulla carta -

tagliano ferocemente la luce fredda

del vuoto.



Piangono i poeti – piangono il sangue del mondo -

scavano nelle miniere più profonde

le scoperchiano per inondarle di luce.



E se tutti voi non avrete paura di loro

vi assicuro

i poeti diventeranno veramente brava gente.


Conzia Marulli – Traducción: Emilio Coco

Biografía
Cinzia Marulli nació en Roma en 1965. Cultiva la literatura y poesía, además experimentar con otras formas de arte como la música, la pintura y el vídeo-arte. Organiza y coordina eventos y encuentros culturales con la finalidad de difundir la poesía. Para la editorial Progetto Cultura cuida la colección de cuadernos de poesía Le Gemme. Ha publicado en 2011 su libro de poesías Agave (LietoColle), con la introducción de Maria Grazia Calandrone y nota crítica de Plinio Perilli. Próximamente va a publicar sus nuevos libros de poesía, Autobiografía del silencio y Percorsi. En la actualidad está traduciendo al italiano algunos de los más representativos poetas chinos contemporáneos. En el 2013 aparece su último libro Las mantas de Dios traducido al español por Emilio Coco.


domingo, 11 de mayo de 2014

Rita Ann Higgins - La visionaria - poema

Flor Garduño - Árboles de la vida

La visionaria


La mujer en la tienda de caramelos

se está convirtiendo en su madre.

Tan sólo la semana pasada

era joven

cuando charlar de bodas

y empapelados y heladeras nuevas

y un pequeño departamento en la ciudad era la charla toda.



Luego sólo Dios sabe por qué

él tomó un micro que nunca se detuvo

y ella fue abandonada

con la vergüenza de empapelado

de no tener ningún fruto en su vientre

a quien pudiera comprarle

zoquetes blancos.



El cansancio de su madre

creció en ella

su manera de ser

su gracias a Dios.



Cuando hizo cuentas

usó las gafas de su madre.

bromeó al respecto

“cuál es la diferencia

acaso no tenemos yo y mamá

la misma vista de todas formas

acaso las dos no vemos bien de lejos”

Versión de Leonor Silvestri

The visionary


The woman in the sweet shop

is turning into her mother.

Only the other week

she was young

when talk of weddings

and wallpaper and new fridges

and a small flat in the town was all the talk



then for God knows why

he took a bus that never stopped

and she was left

with the wallpaper shame

of not having any fruit in her womb

that she might buy

white socks for



Her mother’s tiredness

grew into her

her mannerisms

her thanks be to Gods.



When she totted up the numbers

She used her mothers’s glasses.

She joked about it

“sure what differ does it make

haven’t me and mammy

the same vision anyway

aren’t we both far sighted”

Datos biográficos
Rita Ann Higgins (Galway, 1955). Ha merecido distinciones como el Peadar O’Donell Award en 1989 y las becas del Arts Council bursaries. Escribe poesía y también teatro. Comenzó a escribir poesía en el hospital, enferma de tuberculosis. Ha publicado los poemarios Ireland Is Changing Mother (2011), Sunny Side Plucked: New & Selected Poems (1996), Philomena’s Revenge (1992) y Goddess on the Mervue Bus (1986).

Fuente Círculo de Poesía