viernes, 9 de diciembre de 2016

Esther M. García - Tres poemas de La doncella negra

En la entrevista concedida a Letras s5 com, la autora nos dice de La doncella negra:
“Este libro partió desde un concepto que no tiene nada que ver con lo literario: la entropía. Este término viene de la física cuántica y determina que cualquier sistema ordenado deriva, con el paso del tiempo, a un desorden o una destrucción. Entonces pensé en el hombre, en la sociedad y en cómo nos encaminamos a nuestra destrucción paso a paso. Quise darle un giro al poemario dándole una voz femenina  que emergiera desde lo más profundo, desde las raíces de la infancia y progresivamente se acercara al caos. Se ha dicho que este libro sumerge al lector en el mundo freudiano del Complejo de Electra. Desde ahí se explora el alma femenina y se confronta con el vacío del entorno. El poemario, hecho como si se tratara de una novela, es un viaje en el que la belleza y el horror conviven en el mismo espacio. La alienación y el vacío entregan las claves necesarias para que se deslicen las incógnitas y se cuestione el papel que juega el ser humano en la sociedad posmoderna.” 


Flor de vida de Frida Khalo
{Demiurgos}
Mi madre ha juntado arena roja del desierto de
                                                   Dead woman’s city
y mi padre ha traído los huesos
                                                 frágiles
de un antiguo y rojo pájaro
que hace años había muerto
Amasaron
                   amasaron
                                      y
                                               amasaron
juntaron la arcilla roja y
empezaron a modelar
Así nací
Un frágil esqueleto
dentro de un paquete de carne molida
-lo cósmico de mi linaje se diluyó como agua-
Me venden en el supermercado caro de la vida
Etiquetada
                   Sola
                            Comestible
espero a mi devorador enemigo
al hombre que aceptará el precio por tenerme
y comerá cada trozo de mí para luego
tal vez
escupirme como carne atorada en el diente
pero no me desanimo
Mis huesos se juntarán de nuevo
Y -¡Oh, poderoso milagro ancestral!-
saldré volando
porque los seres como yo
nunca mueren.


Particoreta verita de Maurizio Barraco
La doncella negra
I.
Mi madre es como un perro rabioso
queriendo morder y destrozar
mi alma con sus rabiosas palabras
a mi
la benjamina
la enferma
la tonta
la rosa que no tiene pétalos sólo espinas
Mi madre es la gran niña con la hoz negra
la gran devoradora de pájaros
escupidora de aves tornasoles
masticadas por el gran diente fervoroso de la religión
Así es mi madre
− ¿Verdad que sí doncella negra?−
Ni siquiera ha de imaginar
que orino miedo por las noches
pensando qué pasará cuando ella muera
Ella sólo piensa “Dios mío Dios mío ¿porqué me habrás dado
por hija a esta estúpida
maldita
        malditita
                 malditilla
pendejuela?”
Mi amor por ti madre
es una flor hecha de vísceras secas


 imagen de Ray Caesar
Paraíso Artificial
Primero cómprate las tetas de silicona más caras y
luego cambia tu rostro, en la clínica más barata, por uno más nuevo;
al fin y al cabo eres un sombra más caminando y
soñando que es una modelo o estrella de cine
entre estas cerezas podridas del nuevo sueño gringo.
Inhala dulcemente el aroma agrio de la cocaína
hasta que tu nariz reviente en serpentinas rojas.
Métete- teté hasta el fondo de las orejas el poderoso
Do sonoro de las anfetas.
No pienses,
la televisión y el YouPorn
lo harán por ti
y gratuitamente te harán famos@
en esta nuez podrida.
Deja tu alma en los avatares de Internet
y olvida a tus amigos en los campos estériles
de lo que era tu conciencia.
Compra coca-cola’s.
Demanda a Dios
Todopoderosohacedordeluniverso
por no cumplir sus promesas eternas
o córtale el cuello en la versión más moderna
del Playstation. No sientas pena;
desde el siglo XIX sabemos que “Dios ha muerto”.
Conviértete entonces en el súper-hombre-metrosexual:
depílate la ceja, bórrate la nariz, arráncate la boca;
desaparece cual mago tus ojos,
que no quede nada de lo que eres, eras, fuiste.
Aquí todos flotamos.
Somos pelusas en este aire tecnológico-cibernético
Donde las flores
ya nacen muertas.

La doncella negra – Editorial Regia Cartonera - México 2010
Biografía
Esther M. García (Cd. Juárez, Chihuahua, México, 1987). Licenciada en Letras Españolas. Publicó los siguientes libros: La Doncella Negra (La Regia Cartonera, 2010), Sicarii (El Quirófano Ediciones, 2013, Ecuador; IMCS, 2014) y el libro de cuentos Las tijeras de Átropos (Editorial UA de C, 2011).
Parte de su obra ha sido antologada en Los Nuevos Perros Románticos (Ediciones digitales Ohcultos, Perú, 2010), México lindo y querido. Reunión actual de poesía mexicana con causa (Acequia va de nuez/UANL, 2011), Three Messages and a Warning (Small Beer Press, EU, 2011),  Espejo de doble filo. Antología binacional de poesía sobre la violencia. México-Colombia (Atrasalante, 2014) y La piel del animal acorralado / Antología personal (SEC, 2014.)
En el 2004 ganó la mención honorífica del Premio Estatal Julio Torri “¿Porqué es mi consentido?”, en el 2008 ganó el Premio Nacional de cuento “Criaturas de la noche”, en el 2012 el premio estatal de cuento “Zócalo” y el Premio Municipal de la Juventud 2012, en el área de cultura, así como el Premio Nacional de Poesía Joven Francisco Cervantes Vidal 2014. Ha sido traducida al inglés y al francés.
Fuente: Poesía Mexa



lunes, 5 de diciembre de 2016

Emily Dickinson - El Alma selecciona su propia Compañía

de la red - Puerta antigua
El Alma selecciona su propia Compañía
(poema 303)

El Alma selecciona su propia Compañía-
luego– cierra la Puerta-
a su divina Mayoría-
y no se muestra más-

Indiferente- toma nota de las Carrozas- que se detienen-
ante su humilde Puerta-
indiferente- un emperador se arrodilla
sobre su Estera-

La he visto- de una importante nación-
Elegir a Uno-
luego- cierra las Válvulas de su atención-
como una Piedra-

Traducción de María Germaná Matta


The Soul selects her own Society (303)

The Soul selects her own Society —
Then — shuts the Door —
To her divine Majority —
Present no more —

Unmoved — she notes the Chariots — pausing —
At her low Gate —
Unmoved — an Emperor be kneeling
Upon her Mat —

I’ve known her — from an ample nation —
Choose One —
Then — close the Valves of her attention —
Like Stone —


 Emily Dickinson

viernes, 2 de diciembre de 2016

Marion Bethel - Tres poemas


Imagen de Grace Grarcia
Renacimiento taino

Si tú plantas bejucos de yuca
en un cayo de coral de un mar poco profundo
tus manos calentando el lomo

de una cordillera submarina
si caminas en un cayo de coral sabiendo
que tu pie masajea un aplastado

pico de montaña, si nadas
en un mar poco profundo oliendo
lamiendo un musgo intemporal

si te acuestas en un cayo de coral
de un mar poco profundo sintiendo
el peso y la maravilla

de doscientos millones de años
de arena viviente es probable que seas
un taino o bahamés vuelto a nacer.


Imagen de Egor Shapovalov
En un cayo de coral

En un cayo de coral donde el turismo es rey
divino y la banca, un príncipe de plata
donde nunca hubo azúcar, ni escasamente
donde nunca hubo algodón, no mucho
para la mano de piel suave
ya muerta la ballena
para la mano endurecida
ya rota la línea de la ballena
Nos hicimos a la mar nos hicimos a la mar.

Ya no pescamos ballenas ni naufragamos
corsarios, piratas o traficantes de ron
según cambian las mareas económicas
No lamentamos nuestra pérdida
de los bahameses del casabe
en el mar de los sargazos
Porque somos los bahameses en su concha
no nos duele lo que
no sabemos que hemos perdido.

En un cayo de coral donde vivimos
En una plantación turística, un feudo
bancario donde el aire esta acondicionado
como lo están las manos que no saben
de la cuerda de pescar o el suelo de la pina
No producimos nada, o apenas
servimos al mundo, o casi
En nuestro servicio con aire acondicionado
Somos los benditos camareros de la gracia divina.


Imagen de Masao Yamamoto
Las manos de Miss Jane
Miss Jane insuflaba aire
en los pulmones de Cherokee Sound
nuestra aldea de corderos monárquicos
balando «Rule Britannia» para siempre

ella una niña esclava de Georgia
una mujer liberada en Ábaco, libre
para dar vida, para acomodar
sus pezones auto-alquilados en
las lenguas de ovejas mamonas

Miss Jane se esforzaba hacia entrañas
hipantes desatando sus nudos de muerte
hurgando hondo dentro de sí misma
cortó el cordón umbilical de su propio hijo

ella dio a luz a la abuela Beble
confortándola con sus chorreantes
pechos tan fofos como bebe de caracol
Beble, una mujer de piel cacao-ciruela
viajaba a las riberas de una isla

con sus oscuros brillos aceitados de coco
cada Día de la Emancipación para celebrar
la manumisión de su Dios viviente
el misterio de las manos de Miss Jane.

Traducciones de David Cherician

Biografía
Marion Bethel (Bahamas 1953). Vive y trabaja en Nassau, Bahamas donde nació. Su escritura incluye poesía, prosa, teatro y ensayo. Ella recibió una Beca James Michener en Julio de 1991 por parte del Instituto de Verano de Escritores Caribeños perteneciente al Departamento de Inglés de la Universidad de Miami.
Su trabajo ha aparecido en Junction una antología de prosa y poesía de Bahamas; Lignum Vital, un diario de la Asociación de Escritores de Bahamas, From The Shallow Seas una antología de prosa y poesía de Bahamas publicada por Casa de Las Ameritas de La Habana, Cuba (1993): The Massachussets Review- Otoño-Invierno de 1994; Moviéndose más allá de los límites. Volumen 1 (Pluto Press) 1995. Su trabajo ha sido recientemente aceptado para publicación en las publicaciones literarias Callaloo y River City.
En 1994 Marion Bethel recibió el Premio Casa de Las Américas por un libro de poesía llamado GUANAHANI, MI AMOR que fue publicado en una edición bilingüe (Español- Inglés) en Enero de1995. En Sept. 1997 Marion Bethel inició el periodo de un año de una beca en el Mary Ingraham Bunting Institute del Colegio de Harvard y Radcliffe, Cambrdge, Massachussets donde desarrolló su trabajo en escritura creativa.
Ella recientemente editó una sección especial de El Escritor Caribeño Vol. 13 llamada Poesía de las Bahamas. Actualmente ella esta terminando un manuscrito poético y haciendo investigación para una novela.


lunes, 28 de noviembre de 2016

Alessandra Molina - Poemas

Imagen de Egor Shapavolov

Alessandra Molina, en su poema "As de Triunfo", nos habla de las búsquedas interiores. La inevitable búsqueda de respuestas a través de la ciencia y de las letras, además de la inquebrantable experiencia vital del ser. Aunque toda búsqueda resulta inútil y el ser permanece insaciable. La sociedad de consumo está presente con su técnica científica, el ser obnubilado tan solo cuenta sus adquisiciones, convirtiéndose así, en un inútil buscador de triunfos.

As de triunfo

Je reviendrai avec des membres de fer, la
peau sombre, I´ oeil furieux: sur mon
masque, on me jugera d´une race forte.
J´aurai de I´or.

Rimbaud

No vas a decir una palabra inteligible
o vas a decirla
de modo que se retorcerá la antigua serpiente
que busca y lame su cola con deseos insaciables.
Ni álgebra ni filosofía
calmarán las palpitaciones de tu corazón;
opio ni barcos aliviarán la premura
por hacerte una persona confiable.
Nada. Todo será inútil.

El barco acogerá tus manos
pero serán devueltas tus lánguidas
que no podrán sostener unas monedas.
Robarás a los desconocidos
cuando hayas robado lo más fácil,
los hurtos a la madre.
Adentro te tragará la hiedra de los muros,
lejos tropezarás con la flora silvestre,
y aún, ni álgebra ni filosofía
calmarán las palpitaciones de tu corazón.

¡Historias increíbles, los sintagmas tiranos!
Confesarás con un instrumentos de pasión
        y lástima
ante la pupila más vigilante,
envilecida para siempre.
Fingirás el suicidio. La cólera y la alegría
porque tendrás suicidios, cóleras y alegrías.
Al mediodía dormirás la noche
y durante la noche te preguntarás quién soy,
        quién soy.
Cuál nombre darás a tus trabajos
si habrás llegado a ellos por la expulsión del arte
y del arte no gozarás una figura
más que la serpiente
cuando se haya tragado
su muchas veces retorcida cola.

El alga y la fiebre,
la vigilia y la tierra,
la danza virtual y el contrabando...
Vagarás
por una belleza sin palabras
pero nada habrá calmado las palpitaciones
            de tu corazón.
Lo digo yo,
Sentada sobre un contén ante el vano de una
            puerta
en una calle donde los autos modernos
se ensamblan milagrosamente a la arquitectura
            corroída
            demasiado estrecha.
¡A tal punto ha llegado la previsión científica
             del comercio!

Las piernas inmóviles por el comercio,
yo, nombrada la idiota, casi siempre ignorada,
que cuento una, dos, tres,
cuatro mil bolsas de nailon transparente
sin reliquias ni souvenirs,
llenas del aire llena de cada una entre las otras.
Vientre de nailon que soy
y que ha parido al buscador de triunfos.

Imagen de Rosa Basurto
Teatralidad

Recuerdo de esa historia la vieja cabeza de un hombre que era miedo y teatralidad. Sesgó y no por eso su cabeza obtuvo un palmo de altitud. Se hizo agua de lluvia, terminado el campo comenzó el temporal. Como un intruso sin pasión que decir, se acercó a la ventana y sobre el cristal su aliento hizo el rosetón de una concha desprendida. Más allá los caballos se hundían lentamente, negaban su habilidad, la salvación de alguien. El cuerpo de un joven hincaba en los mejores caballos de la región, casi invisible, un fantasma alborotando al animal. Volví a ver la mancha salina de la concha más blanca y cortante que nunca: aquel rostro me hablaba del cuerpo joven que iría hacia el dolor. Dejó de llover, adentro seguía la risa y el canto, la hoguera y el alimento. Volveré a ser la esposa enferma del intruso.

Biografía
Alessandra Molina nació en La Habana en 1968. Poeta y editora. Ha publicado As de triunfo, 2000, en la Colección Manjuarí de la UNEAC.



sábado, 26 de noviembre de 2016

Christina Rossetti - La Canción de la Novia

Imagen de Flor Garduño
Christina Rossetti, nos habla de la muerte de una mujer, de su soledad, de la imposibilidad del amor y de una vida plena.

Canción de la Novia.

¡Oh, es tarde para el amor, tarde para la alegría,
Tarde, demasiado tarde!
Has vagado en el camino por mucho tiempo,
Has dudado frente a la puerta:
La encantada paloma sobre la rama
Murió sin un compañero;
La encantada princesa en su torre
Durmió detrás de las rejas;
Su corazón se encogía de pesar
Mientras tu la obligabas a esperar.

Hace diez años, hace cinco años,
Un año atrás,
Incluso entonces habrías llegado a tiempo,
Aunque parco y lento;
Hubieses visto su rostro viviendo,
El que ya no podrás contemplar:
La fuente congelada podría borbotear
Los brotes continuados y soplar,
El cálido viento del sur podría despertar
Para derretir la nieve.

¿Es ella hermosa ahora que yace?
En un tiempo lo fue;
Una reina para cualquier rey,
Con polvos dorados sobre el cabello,
Ahora son amapolas en sus rizos,
Blancas amapolas ha de llevar;
Un velo sobre el rostro ha de llevar
Junto a su anhelada tumba:
¿O es el hambre saciado lentamente
Quién suelta las amarras del cuidado?

Nunca la vimos sonreír,
O con el ceño arrugado;
Su lecho nunca le pareció suave
Aunque se sacuda debajo;
Nunca atendió sus ropas,
Mortajas, vestidos, o coronas;
Pensamos que su frente blanca sufría
Bajo el peso de su joyas,
Antes de que el cabello plateado asomara
En el campo perdido de los castaños.

Nunca la escuchamos hablar con premura,
Sus tonos eran dulces,
Y modulando sin luces,
Apenas lo necesario:
Su corazón se sentó silencioso entre el ruido
Y las mareas de la calle.
No había prisa en sus manos,
Ninguna prisa en sus pies;
No había ninguna dicha cercana
Que ella no se detuviese a saludar.

Debías haberla llorado ayer,
Llorado sobre su cama desierta:
¿Pues dónde habrás de llorar hoy
Si está muerta?
Los que la amamos no lloramos hoy,
Pero coronamos su cabeza real.
Deja estas amapolas que esparcimos;
Tus rosas son demasiado rojas:
Deja que estas amapolas, no para ti,
Crezcan y se extiendan.

Traducción: El Espejo Gótico

The Bride Song

Too late for love, too late for joy,
Too late, too late!
You loitered on the road too long,
You trifled at the gate:
The enchanted dove upon her branch
Died without a mate;
The enchanted princess in her tower
Slept, died, behind the grate;
Her heart was starving all this while
You made it wait.

Ten years ago, five years ago,
One year ago,
Even then you had arrived in time,
Though somewhat slow;
Then you had known her living face
Which now you cannot know:
The frozen fountain would have leaped,
The buds gone on to blow,
The warm south wind would have awaked
To melt the snow.

Is she fair now as she lies?
Once she was fair;
Meet queen for any kingly king,
With gold-dust on her hair,
Now these are poppies in her locks,
White poppies she must wear;
Must wear a veil to shroud her face
And the want graven there:
Or is the hunger fed at length,
Cast off the care?

We never saw her with a smile
Or with a frown;
Her bed seemed never soft to her,
Though tossed of down;
She little heeded what she wore,
Kirtle, or wreath, or gown;
We think her white brows often ached
Beneath her crown,
Till silvery hairs showed in her locks
That used to be so brown.

We never heard her speak in haste;
Her tones were sweet,
And modulated just so much
As it was meet:
Her heart sat silent through the noise
And concourse of the street.
There was no hurry in her hands,
No hurry in her feet;
There was no bliss drew nigh to her,
That she might run to greet.

You should have wept her yesterday,
Wasting upon her bed:
But wherefore should you weep today
That she is dead?
Lo we who love weep not today,
But crown her royal head.
Let be these poppies that we strew,
Your roses are too red:
Let be these poppies, not for you
Cut down and spread.

Christina Rossetti (1830-1894)
Fuente y traducción: El Espejo Gótico


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