sábado, 24 de abril de 2021

Jorie Graham - Poemas

 


Jorie Graham- Poemas

Dos poemas del libro: “Rompiente” de la poeta norteamericana Jorie Graham (2008), y traducido por Rubén Martín, publicado en español por Bartleby Editores en 2014.

«Esto»

Luna llena, y las ramas del árbol vacío—corrección—las ramas
del árbol,
la exponen y rescatan, de repente, la dejan fluir y aumentar un poco, después
la envuelven otra vez,
tratándola como algo sin valor, ningún tesoro allí arriba se torna más
azul e incandescente,
cuando el viento agavilla las altas y extendidas ramas con in-
teligencia
en su nerviosa continuidad—de este minuto, de aquel—
Toda la luz de allí
toca estas ramas como cuerdas hasta que
puedes
escuchar la
helada ofrenda del invierno que es el viento entre los árboles que velan y
desvelan la luna, y hace
frío y
dentro de la casa alguien
manda instrucciones. Alguien cree que la muerte se puede
reparar.
Dentro hay magia, las huellas de pisadas nunca se hacen
visibles. La luna extiende su fluido en este ir y venir
humano sin dejar ahí huella. La luna
por toda la
idea de que ese “todo”
podría ser (y a nadie le importaría) un
juego. Ruido, sacerdotes, provincias, códigos postales,
se enroscan en la hierba
en torno a él. Los colectivos
toman el poder. El honor existe. El castigo justo existe. El sonido de
esclavos que no
son liberados. A los que se dice: queda otra vez pospuesto. La esperanza tal
como ahora existe en
ellos. Los que una vez vivieron cómo no están
aquí en esta
luz de luna, y cómo hay cosas en ella de las que uno se avergüenza
al instante, y también, al con-
templarla, el sentimiento de una lengua materna en la boca—y cómo, al mirar más lejos, puedes
hacer que esos árboles se apoyen, argentados, en
la idea de lo universal—apoyarse realmente—los extremos de sus ramas intentan
arañarla—
Hasta que crepita en uno: cómo podría uno engendrar, es lo que dice el
resplandor, y que no existen países
lejanos, sí los enemigos, y como si buscases el gran manto de
individualidad (luminoso) y de
inocencia y de fortuna—levanta tu mirada: el torturador bosteza esperando que termine
su día—se apoya en
los árboles para descansar, el instrumento destella, él levanta su mirada.

 

De: «Rompiente», 2008
Traducción de Rubén Martín
Bartleby Editores – 2014©
ISBN: 978-8492799-69-5

Jorie Graham

 

Poema original en inglés:

«This»

 

Full moon, & the empty tree’s branches─correction─the tree’s
branches,
expose and recover it, suddenly, letting it drift and rise a bit then
swathing it again,
treating it like it was stuff, no treasure up there growing more
bluish and ablaze,
as the wind trussles the wide tall limbs in-
telligently
in its nervous ceaslessness─of this minute, of that minute─
All the light there is
playing these limbs like strings until
you can
hear the
icy offering of winter which is wind in trees blocking and
revealing moon & it’s
cold &
in the house someone is
sending instructions. Someone thinks death can be
fixed.
Inside it is magic, footprints are never made
visible. The moon slicks along this human coming and
going with no prints to it. The moon
all over the
idea that this «all»
could be (and no one would mind) a
game. Noise, priests, provinces, zip codes
coil up out of the grasses
towards it. Groups
seize power. Honor exists. Just punishment exists. The sound of
servants not being
set free. Being told it is postponed again. Hope as it
exists in them
now. Those that were once living how they are not
here in this
moonlight, & how there are things one feels instantly
ashamed about in it, & also, looking at it,
the feeling of a mother tongue in the mouth─& how you can, looking away,
make those trees lean, silvered, against
the idea of the universal─really lean─their tips trying to
scratch at it─
Until it sizzles in one: how one could once give birth, that’s what the shine
says, and that distant countries
don’t exist, enemies do, and as for the great mantle of
individuality (gleaming) &
innocence & fortune─look up: the torturer yawns waiting for his day to be
done─he leans against
the trees for a rest, the implement shines, he looks up.

 

«Guantánamo»

 

Luna menguante. Se alza ahora. Un crujido, se marcha. Profunda
sobre exhaustos continentes. Me asombro dice mi
plenitud. Nadie nadie dice la habitación en la que
yazgo muy quieta en la
oscuridad observando. Tu corazón dice la luna, se mengua y se alza más. Dónde está. Tu
cautela, tus ojos tu dedo índice en
gatillo tu espina dorsal tu raciocinio—preferible
rechazar el contacto,
mantener la distancia, que mane de ti la sangre y las estrellas blancas te corroan, y el espino
que es tan blanco allí en el prado,
y la arena como sábana por las extensas playas, soldados que se aprestan, la rápida
mirada al cielo cuando las palabras clave, de plegaria, antes
de la captura, son pro-
feridas, escalofrío que no contiene odio pero no es amor, es neutral, sí, ex-
angüe, por ejemplo un brote cerca de donde
una mano descierra un
cerrojo de seguridad te llama
a voces, es un ejemplo del nadie-allí, y el sonido del agua se oscurece, y el viento
agita las hierbas, y sin
un grito fluye el frío como ojos de un perro
guardián, el guardián que fija su atención en la diferencia—solo la diferencia—y actos
cometiéndose en tu nombre, tus presos que llegan
a tu centro de detención, allí, en tus
ojos, la prisión, en la profundidad de tu pupila, el ablandamiento, tú entregando toda tu aten-
ción, tus ojos, tu celda, tu cautela, tu control,
después de todo es tuyo, sí, lo que has atrapado, aférralo, aferra
esto, aquí no hay ley, no estás expuesto a
enjuiciamiento, mira todo lo que quieras, se retorcerá para ti, ahí, en esta luz que se alza, protegido
de las consecuencias, haciendo de ti un
fantasma, sin un grito, sin un grito la
tarde se convierte en noche, las palabras parecían serlo todo y así
el equipo jurídico los declarará exentos,
exenciones para el drenaje de los lagos, para el asesinato de los mares, los esclavos en sus
aguas, no son de nuestra especie, exención que se llama
adelante, mezcla la sangre, toma de la carne, haz caja, prende fuego, postula el ecuador, oculta
el origen, di que estáis todos perdonados, di que son sólo
técnicas coercitivas de interrogación y contrarresistencia, como en dame tu
nombre, dámelo, te lo arrancaré, te lo re-
clasificaré, te ocultaré de ti, así mismo, solo un rato, no dolerá
mucho, piensa en un jardín, aparta tu mente de las
cosas, piensa mar, viento, trueno, raíz, piensa árbol que te mantendrá
erguido, imagina que te mantiene
erguido, elige ser quien eres, deprisa, elígelo, eso ayudará. La luna es más fría
de lo que piensas. Está llena de nada como
esta nuestra quietud. Intentamos que no se fijen en nosotros. Estamos en la quietud como si fuera
una vida otra en que infiltrarse. En nuestra piel
deslumbramos de inexistencia. Es un truco por supuesto pero a veces funciona. Si no lo
hace nos encontrarán, nos harán
gritar y arrastrarnos. Ansiaremos el perdón. No importa para qué, aquí no hay
hechos. Luna, ¿quién escribirá
el último poema? Tu velo echa a volar, su inutilidad hace sentir que aún
hay tiempo, ahora es cosa de dos,
me estás pidiendo que me pierda a mí misma.
En este desbordamiento de mi ojo,
lo hago.

 

Jorie Graham

De: «Rompiente»
Traducción de Rubén Martín
Bartleby Editores – 2014©
ISBN: 978-8492799-69-5

 

Poema original en inglés:

«Guantánamo»

Waning moon. Rising now. Creak, it goes. Deep
over the exhausted continents. I wonder says my
fullness. Nobody nobody says the room in which I
lie very still in the
darkness watching. Your heart says the moon, waning & rising further. Where is it. Your
keep, your eyes your trigger
finger your spine your reasoning—also better to
refuse touch,
keep distance, let the blood run out of you and the white stars gnaw you, & the thorn
which is so white outside in the field,
& the sand which is sheetening on the long beach, the soldiers readying, the upglance
swift when the key words, of prayer, before
capture, are
uttered, a shiver which has no hate but is not love, is neutral, yes, un-
blooded, as where for instance a bud near where
a hand is unlocking a
security-catch calls
out, & it is an instance of the nobody-there, & the sound of water darkens, & the wind
moves the grasses, & without
a cry the cold flows like a watchdog’s
eyes, the watchdog keeping his eye out for difference—only difference—& acts being
committed in your name, and your captives arriving
at your detention center, there, in your
eyes, the lockup, deep in your pupil, the softening-up, you paying all your attention
out, your eyes, your cell, your keep, your hold,
after all it is yours, yes, what you have taken in, grasp it, grasp
this, there is no law, you are not open to
prosecution, look all you’d like, it will squirm for you, there, in this rising light, protected
from consequence, making you a
ghost, without a cry, without a cry the
evening turning to night, words it seemed were everything and then
the legal team will declare them exempt,
exemptions for the lakewater drying, for the murder of the seas, for the slaves in their
waters, not of our species, exemption named
go forth, mix blood, fill your register, take of flesh, set fire, posit equator, conceal
origin, say you are all forgiven, say these are only
counter-resistant coercive interrogation techniques, as in give me your
name, give it, I will take it, I will re-
classify it, I will withhold you from you, just like that, for a little while, it won’t hurt
much, think of a garden, take your mind off
things, think sea, wind, thunder, root, think tree that will hold you
up, imagine it holding you
up, choose to be who you are, quick choose it, that will help. The moon is colder
than you think. It is full of nothing like
this stillness of ours. We are trying not to be noticed. We are in stillness as if it were an
other life we could slip into. In our skins
we dazzle with nonexistence. It is a trick of course but sometimes it works. If it
doesn’t we will be found, we will be made to
scream and crawl. We will long to be forgiven. It doesn’t matter for what, there are no
facts. Moon, who will write
the final poem. Your veil is flying, its uselessness makes us feel there is
still time, it is about two now,
you are asking me to lose myself.
In this overflowing of my eye,
I do.

 

Jorie Graham

 

Biografía

De: «Sea Change» – 2008

Jorie Graham nació en Nueva York, el 9 de Mayo de 1950.
Es de los poetas más famosos e importantes de la generación de la postguerra americana.
Se crió en Roma, y estudió filosofía en la Sorbona, aunque sería expulsada por participar en protestas estudiantiles.
Completó sus estudios universitarios en la Universidad de Nueva York.
Reemplazó al poeta Seamus Heaney como profesor Boylston en Harvard , convirtiéndose en la primera mujer en ser nombrada para este cargo.
Fue galardonada con el Premio Pulitzer de Poesía en 1996, por su libro «The Dream of the Unified Field» – Selected Poems 1974-1994.
Fue canciller de la Academia de Poetas Americanos de 1997 a 2003.

 

Fuente: Trianarts

 

domingo, 21 de marzo de 2021

Vivian Ayilef - Cuatro poemas

Foto mía

Poema para la Resistencia

El niño que yo fui
no entró en El Capital
ni en calles del martirio
ni humedeció brillojos-de-tristeza.

Tuvo su barco de papel
y alguna vez
dolió palabras
en su cuerpo.

El otro niño —niño mismo—,
canciones y poemas tuvo.
Agua de lluvia que beber,
papá y mamá en la tempestad
brazos, caricias.

El hombre viejo de hoy
indaga en el espejo, y ríe.

Termina este poema
y tiende

un mundo pleno de palabras

para el niño que espera
el barco que le salve

del olvido.


*****

 

Ahí están

los machos de la filosofía

ahí se están masturbando

cierran los ojos y se les aparece la imagen de Palabras Clave

liberan la plataforma del porno académico progre

-qué caritativos-

eyaculan al dar con un término que haga contrapunto con “capitalismo”

(desde su bunker precioso en la peri-Feria del capitalismo)

se excitan tanto ante la nueva chance de Decir

decir Algo, total, ya tienen un Nombre ganado

a fuerza de ingenio, Slavoj

una pija de logros mentales, Chul Han

un corpus necesario, Agamben.

 

Los intelectuales del Norte Global

decía ayer Jorge:

cuidado

ahí están al acecho

no van ni por puta a escuchar otras voces

ponele

pensar por afuera de su anteojera-episteme y decir

¿ves el pajarito ese que ahora está cantando?

 

la Mapu naciendo de nuevo porque Nosotros somos Xeg Xeg

porque Nosotros somos Kay Kay

porque si mirás un poco al costado hay un mundo

que es pre-existente a tus citas textuales

(hagamos un meme que diga

“la Mapu viendo cómo buscamos la solución

en el lenguaje

del enemigo”)

un mundo que es pre-existente a tus citas sexuales

más allá del enemigo concreto habitual

fácilmente definible

-el capitalismo-

hay también un mundo que dice

pará la pelota

te fuiste a la mierda, humanito

vamos a ver cómo hacemos para que entiendas el daño que hiciste y vuelva el equilibrio.

 

Pero a los machos coloniales del contracapitalismo

no les seduce

la idea

de que se pronuncie

una hembra.

 

 PO(LI)ÉTICA

 

Escribo

en el ojo abierto de la tormenta

ese que mira y ciega

ese que marca,

que cuando pestañea

respira el mundo

nacen las flores

trinan los pájaros del día

Pero yo escribo en este hueco

en un tembladeral escribo

donde ya ni una gota

ni el polvo de hada

ni el canto de griegas sirenas

podrán jamás perder a nadie.

Porque yo escribo donde nadie

cuando se fueron todos

desde el ruido en la sombra

contra el trueno y la niebla

como si nunca

 

No Naceré aloscuro

No aclamarán tambores mi presencia.
Ni habrá discursos patrios ya.

No vengo a ver vivir, ni a financiar mi muerte.

Vine a surgir sin brisa que me empuje
sin bronces que me auspicien.

Sabía del silencio y la impostura,
he conocido del corazón gimiente.
Compondré mis canciones en sus jardines de otoño,
con sangre
y sello propio.

Y después:
luz desde agónicos ríos,
aguas de lluvia urgente que beber,
golpes de corazón pujando al tiempo

bailes —paganos bailes que molesten—

No gustarán sus aires mi respiro.
Ni segarán la tierra.
Ni dormirán en paz.
Ni calmarán su sed
de siglos.

Saludaré la luna y el invierno.
Comeré de los soles sus sentidos.

Nunca pedí permiso.

Los vastos territorios son el fuego
en que me quemo/
en que renazco
y no hay espera.

 

Viviana Ayilef - (Trelew, Chubut, Argentina, 1981), profesora de letras, escritora y poeta, crítica literaria.


Fuentes:  Periódico de Poesía y Libro de Emma Gunst

domingo, 7 de marzo de 2021

Katia-Sofía Hakim - Tres poemas

Imagen de Flor Garduño

Hoy 8 de marzo de 2021 día de la mujer y he elegido para Batalla de Papel a una poeta francesa de origen libanes, Katia-Sofía Hakim, poseedora de un lenguaje potente,  más bien crudo. Katia-Sofía Hakim, con su poesía explora el mundo contemporáneo desde un ángulo agudo muy personal que no nos deja indiferentes. 

EXPULSIÓN

 

Ese día, estábamos solos, el sofá cama y yo. Ya no dormía en el cuarto. Era demasiado suave, demasiado pequeño, demasiado cómodo. Las paredes también eran demasiado blancas. Expulsada de mi propia habitación, fui acogida por el sofá cama del salón, ese dónde se pierden los mandos, las migas y el aluminio de los condones. Se abría a mí para amortiguar los rincones de la sala de estar. El televisor me miraba pasar del sofá cama al baño desde hace ya una semana. Me mecía con su ronroneo estúpido y benévolo. Me decía que siempre estaría a mi lado. Y yo lo creía. Era tan bueno para calmar las ondas de dolor.

Mi vientre, mi casa, estaba ardiendo. Pedazos de útero cayendo uno tras otro. No importaba cuánto me quedara inmóvil, el huevo seguía cayendo. Iba al baño lo menos posible, temiendo lo que podría ver al bajarme las bragas. Forma humana no, por favor. Un flujo de lava entre mis muslos, pero nada. Si Pompeya era tan fértil. Mis pechos gordos y maduros como granadas. Mi cuerpo incipiente. Es un aborto retenido, señora. La bata blanca ha hablado. Hay que repetir el ultrasonido en una semana para asegurarse de que no queda nada en la cavidad uterina. De lo contrario, tendremos que proceder a un legrado. Esas fueron las palabras del oráculo del Centro Hospitalario de las Cuatro Ciudades.

El televisor me miraba fijamente. Imposible sufrir en paz. Pronto me vi obligada a acurrucarme en la baldosa ardiente del baño. La sangre corría por la habitación. Y no quedaba otra que soltarlo: stabat mater en pijama, dolorosa, lacrimosa, acompañando hasta los desagües al niño fallido. Tiro de la cadena de esta tumba líquida. Ruido de cacería humana. Luego el silencio de un agua clara y transparente que, apenas vibra, como si nada.

 

El sofá cama me espera, sábanas abiertas.


EXPULSION

 

Ce jour-là, nous étions seuls, le canapé-lit et moi. Je ne dormais plus dans la chambre. C’était trop doux, trop petit, trop confortable. Les murs y étaient trop blancs aussi. Expulsée de ma propre chambre, j’avais été recueillie par le canapé-lit du salon, celui où se perdent les télécommandes, les miettes et l’aluminium des capotes. Il s’ouvrait à moi pour amortir les coins du living room. La télévision me regardait défiler du canapé-lit aux toilettes depuis déjà une semaine. Elle me berçait de son ronron stupide et bienveillant. Elle me disait qu’elle serait toujours là pour moi. Et je la croyais. Elle savait si bien brouiller les ondes de douleur.

Mon ventre, ma maison, brûlait. Des pans d’utérus tombaient les uns après les autres. J’avais beau rester immobile, l’œuf ne faisait que se décrocher davantage. J’allais aux toilettes le moins possible, redoutant ce que je pourrais voir en baissant ma culotte. Pas de forme humaine, s’il vous plaît. Une coulée de lave entre mes cuisses, mais toujours rien. Pompéi était si fertile pourtant. Mes seins gros et murs comme des grenades. Mon corps en devenir. C’est une grossesse arrêtée, Madame. La blouse blanche a parlé. Il faut refaire une échographie dans une semaine pour s’assurer qu’il ne reste plus rien dans la cavité utérine. Sinon, il faudra procéder à un curetage. Tels étaient les mots de l’oracle du Centre hospitalier des Quatre-Villes.

La télévision me regardait fixement. Impossible de souffrir en paix. Très vite, j’ai été obligée de me recroqueviller sur le carrelage brûlant de la salle de bains. Le sang dévalait la pièce. Puis il a bien fallu lâcher le morceau : j’étais là, stabat mater en pyjama, dolorosa, lacrimosa, accompagnant jusque dans les canalisations l’enfant manqué. Je tire la chasse de ce tombeau liquide. Bruit de chasse à l’homme. Puis le silence d’une eau claire et transparente qui vibre à peine, comme si de rien n’était.

Le canapé-lit m’attendait, draps ouverts.

 

 GASPARD

 

Exterior noche. Mi cerebro pop tuesta palomitas de pensamientos negros. Mi garganta anudada como un barco. Alzad las velas. Las manos aún calientes del cordaje tejido hasta el alba. El té está frío.

Situada en un magnífico parque arbolado, la residencia Las Ninfas del Mar ofrece un entorno de vida único y excepcional cerca del corazón de la ciudad. El programa inmobiliario rasurará mis recuerdos.

No se habla de cuerda. En la casa de una ahorcada flota una bolsita. En la casa de una ahorcada se hunde la bandera. Mi taza es verde, y verde te quiero. ¿Quieres té? Las hojas secas cuelgan de un hilo.

El cuerpo salado agita sus pies, dos peces en la cubierta. Arriba, se puede oír un piano. La cuerda vibra, horca nocturna a la hora del té.

GASPARD

 

Extérieur nuit. Mon cerveau pop-corne des idées noires. Ma gorge est nouée comme un bateau. Hissez haut. Les mains sont encore chaudes du cordage tissé jusqu’au matin. Le thé est froid.

Située dans un magnifique parc arboré, la résidence Les Nymphes de la Mer offre un cadre de vie unique et exceptionnel à proximité du cœur de ville. Le programme immobilier me rasera les souvenirs.

On ne parle pas de corde. Dans la maison d’une pendue flotte un sachet. Dans la maison d’une pendue coule un drapeau. Ma tasse est verte, et je te veux verte. Tu prendras du thé ? Les feuilles séchées sont suspendues à un fil.

Le corps salé agite ses pieds, deux poissons sur le pont. Là-haut, on entend un piano. La corde vibre, gibet nocturne à l’heure du thé.

 

 ANTROPOMETRÍA

 

Al borde de la barandilla, azul. Mi corazón se estaba escamando como un pescado. Estaba respirando rocío del mar y pensamientos azules. Mis dientes aplastan la roca. ¿Estar frente al vacío o frente al lleno? Revolcarme en el azul. Un océano de azul. Mi cuerpo en el azul. Mi pelo en el azul. Mi cuerpo, mis pechos, mis pelos en el azul. Y volver con las manos vacías e imprimir el mundo de vacío azul.


ANTHROPOMÈTRIE

 

Au bord de la rambarde, du bleu. Mon cœur s’écaillait comme un poisson. Je respirais des embruns et des idées bleues. Mes dents broyer le rocher. Être face au vide ou face au plein ? Me vautrer dans le bleu. Un océan de bleu. Mon corps dans le bleu. Mes cheveux dans le bleu. Mon corps, mes seins, mes poils dans le bleu. Puis je retourne bredouille imprimer le monde de plein de vide bleu.


Biografía

 Katia-Sofía Hakim (Bayona, 1988) es una poeta, traductora y musicóloga francesa de origen libanés. Es miembro del comité de redacción de Place de la Sorbonne, revista internacional de poesía editada por Sorbonne Université Presses (SUP). También trabaja como curadora para la plataforma cultural Ablucionistas (México). Imparte clases en París, en la Facultad de Letras de Sorbonne Université. En sus textos, Katia-Sofía Hakim reivindica “un poco de brutalidad en un mundo de poesía”. Para el poeta y crítico Olivier Barbarant, “el horror del mundo, la banalidad cotidiana del mal han encontrado con esta joven poeta su lenguaje” (in Europe n°1085-1086, 2019).

 

Fuente: Nueva York Poetry Review


 

viernes, 5 de marzo de 2021

Natalia Chamorro - Tres poemas

 

Foto mía New York

INVISIBLE

 

invisible como una hoja arrimada

circulo el aire tibio

de una esquina

casi ahogada

cruzo la calle y floto

sobre las olas de un café

para escarbar entre los rostros

por inercia del encuentro

como un guante caído

busco la lisura del cemento

mojado de mi esquina

harta de la lluvia

me paro bajo el toldo de una tienda

no soy invisible

ahí estaba

mi reflejo escaparate

que polariza y tiembla

frente a la mujer que me examina

como al papel mojado que se aferra

ebrio a la suela de una bota

 

VOY A HABLARTE DE LA MEZCLA

 

Todo es acerca de la mezcla

uno es color

que huele y sabe

vive en las frecuencias

del silencio nace

 

una combinación de sentidos

ultrasonidos

espacios

               vacíos

               texturas

               sobras

 

uno es una mezcla de impurezas

propensa a unir

insolubles

 

 

UNÍSONO DE HOJAS

huele verde húmedo

en la sombra el calor la luz son aire

el ruido, manchas rojas de una calle muda por el vidrio

 

mi reflejo inconstante 

niega

rozar el rio

si el verde se muriera

y el viento me evitara

 

el celeste sería no sé 

mi color bastardo

 

hay manchas blancas que pueden ser

algún tipo de sangre del árbol

el verde, en cambio

cuela por los adoquines

islas de un camino secreto

 

 Biografía

Natalia Chamorro. Nació en Lima, Perú y vive en Queens, NY. Máster en español, University of Connecticut. Candidata al doctorado del Department of Hispanic Languages and Literatures en Stony Brook University. Ha publicado poemas y crónicas en revistas de New York como Pró-logo, Latin LoverLos Bárbaros y América Invertida. Ha participado en el Americas Poet Festival of New York (2017) y en el Hispanic/Latino Book Fair of New York (2018 & 2019). Ganadora de varias becas académicas y creativas como el Regional Economic Development Council/NY State Council on the Arts Fellow-Herstory Writers Workshop y el Sylvia Molloy Tuition Grant, NYU Creative Writing in Spanish.

 

Fuente: New York Poetry Review


domingo, 28 de febrero de 2021

Naisha Alejandra Herrera - dos poemas

Imagen: Dante Gabriel Rossetti

Orfeo

 

Le peinas el cabello

y este va quedando entre tus dedos.

¿Cuántas veces intentaste recogerlo en trenzas?

 

En el cráneo escuchas el eco de las arañas que juegan a moldear esa masa

insípida que ya no piensa en ti.

 

Las hormigas arrancan una a una sus pestañas:

tú, con saliva, intentas pegarlas de nuevo,

para que pueda ver tu gesto derrotado.

 

Absorbes su lengua

para tragar la carne que se va desprendiendo

y recuerdas el sabor de sus dientes en las madrugadas.

 

Intentas hacer que las moscas escupan los pedazos de piel que han estado

robando de sus mejillas,

bajas hasta los senos, desde donde

los gusanos trepan por tus nudillos para nadar

te traen el olor de los pezones que han perdido su color original.

 

Hundes tus dedos para rozar la sangre. Sientes

el conjunto de tripas y cuero roído por los cuervos,

siempre con un poco de hambre.

 

Pero hasta que muerdes su flácido sexo

piensas que

es ley divina:

a los muertos hay que dejarlos muertos.

 

 

Horrible

 

No vengan a decirme que es un adjetivo, que no es la ceniza sin misa del cuerpo que no está, o el sofá lleno de rasguños. Que es un lugar común, que use otras categorías, otras palabras. ¡El diccionario está lleno de posibilidades!

 

Me niegan que sea una mujer o un hombre “que es extraterrestre” ¿No es la noche abandonada que llena mis labios faltos de sabor?

 

No me digan que no tiene imagen o es subjetiva; que no es la llamada emboscada a medio camino. Que busque un monstruo y le ponga brazos y muchos ojos. Que no son mis sustantivos citadinos y ocasionales de la voz que no se pronuncia o mi nombre sin forma acústica. Que debe ser en blanco y negro. Que no es la frase que rezan mis oídos a la falta. Que no pretenda engañar al arte con mis supersticiones freudianas.

 

Me dicen que no es el tacto de las hebras de su piel ilesa, me piden que deje de ignorar las vanguardias, que no desacredite los logros milenials con mis palabras malogradas. Que no es el cabello o el pedazo de uña entre las cobijas.

 

¿No puede ser un cuarto lleno de unicornios ni de gusanos?: incoherente o muy usado. Que solo los sustantivos pueden ser descritos y que si no está, si no hay sujeto, no tengo derecho a usar esa palabra. ¡No me digan que no le escriba a lo que no tiene nombre! que no le describa, que es abstracto, que soy abstracta, que soy informe.

 

Soy un río sin tierra que se extiende y se extiende hacia lo que no es: que no existe, que se ausenta. Que es, en últimas,

 Biografía

 NAISHA ALEJANDRA HERRERA (Bogotá - Colombia 1997), es licenciada en Humanidades y Lengua Castellana por la Universidad Distrital. Sus poemas dialogan con atmósferas asociadas a expresiones como el dadá y el surrealismo.

 * Esta selección fue realizada por William Pascagaza Jiménez del poemario Cuidados paliativos (2020), inédito de la autora.

Fuente: Lugar poema


 

lunes, 15 de febrero de 2021

Margarita Losada Vargas - poemas

 

Foto mía 

Margarita Losada Vargas - poemas

Tal vez, un día

tal vez, un día
las palabras dejen de nombrarse
pierdan su peso
anulen la sintaxis y se disuelvan en el aire

tal vez, un día
el lenguaje sea total
y desafíe

enfáticamente

su destino de fragmento

 

****

 

La palabra deshecha

este cuerpo que habito
es como el verso
que aún no termino de escribir

por eso cuando muera
serán libres las letras

y no habrá más que
(como mi cuerpo)
palabras deshechas

 

 

NADA TRASCIENDE

*

voy a hablarte

de los brazos mutilados

la pierna reventada

la cara rota

 

esto irreparable

*

no pienses

que se trata de mí

 

se trata del hambre que cargas

de cómo te sostienes

en todo lo que me falta 

*

—nada

nada trasciende—

 

ni tu dedo en la llaga

ni la sed que viertes

 

****

 

ACECHO
estoy cerrando los ojos
pero creo que los estoy abriendo
no tuve noticias
del muerto del que procedo
quise ser
el puñal del asesino por un momento
arrancar
mi última sílaba del cuerpo
hacer
un retrato hablado
de mi propia médula

 

Biografía

Margarita Losada Vargas (Neiva, Huila – Colombia, 1983). Es autora del libro Mejor Arder (2013), coautora de La Persistencia de lo Inútil (2016) y creadora de la tienda online y el blog de poesía www.lugarpoema.com. Forma parte de la antología bilingüe (Españo-Frances) de poesía colombiana Vientre de luz / Ventre de lumiere 14 poetas colombianas + Raul Gomez Jattin (Ladrones del tiempo, 2017), y de la antología Italiana de poesía Il corpo l’eros (Ladolfi editore, 2018).

 

Fuentes:

Buenos Aires Poetry

Poesía de Bogota

Nueva York Poetry Review

 

sábado, 23 de enero de 2021

Mis poemas: Ruido

 

Imagen de la red

Ruido

 

Un golpe seco y sigiloso

emerge como algo inevitable

se posa detrás de tu pelo

y lo revuelve

despeina tus señales como un virus.

 

Se agita como la corriente

entre la turbulencia de sus aguas.

 

Se enquista en tu yo más íntimo

con su ritmo penetrante

lentamente te apaga

y ralentiza tu optimismo.

 

Estás ausente y contrariada

primer síntoma: la falta de voluntad

lo achacas al cansancio del día a día

a sobrevivir esquivando sobresaltos

y sofocando los fuegos de las circunstancias.

 

Se expande entre el asfalto y el cemento

de las ciudades

como la vorágine que agita las redes

y su volumen sube y sube

entonces tu cerebro se confunde. No responde,

vibran las alertas

y en un clic la confusión.

 

No dice nada,

sin embargo, juega a ser indispensable

con la versatilidad de sus máscaras.

 

En el fondo solo se burla de ti,

poco a poco te despoja y te deja sin luz.

 

Mis poemas: María GERMANA MATTA