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viernes, 12 de abril de 2024

Francesca Cricelli – Tres poemas

 

Foto mía - lago Madrid

 

Camina invisible

 

El amor camina invisible

entre la multitud adolorida y atrapada​​ 

por​​ miradas dispersas.​​ 

 

El amor camina solo,

ángel cruzado por rápidos pasos.

 

Es menos que un mendigo el amor

en la hora del intenso tráfico, en la plataforma de los trenes;​​ 

y la ciudad se muestra incandescente

minutos antes de la puesta del sol.​​ 

 

*

 

Caminha invisível

 

Caminha invisível o amor

na multidão doída e apressada

entre olhares dispersos.

 

O amor caminha só,

anjo atravessado por passos rápidos.

 

É menos do que um mendigo o amor

na hora do rush, na plataforma dos trens

e a cidade incandesce

minutos antes do pôr do sol.

 

***

 

Es un largo camino repatriar el alma

 

Hay que hacer silencio

para oír los dedos

sobre el viejo piano de la estación

Es un largo camino repatriar el alma

en el fondo la ruta es

​​ un abrupto descenso

o una salida sin pausa- -​​ 

 

demoler para construir​​ 

y no escaparse del terror sin nombre

de no ser incluido

apañado, entendido​​ 

es preciso seguir adelante

en medio del fuego y sin aliento

y si el dolor perdura

es preciso ser audaz​​ 

para mirarse​​ 

en otros ojos

distantes como en un espejo.

 

*

 

É uma longa estrada repatriar a alma

 

Há que se fazer o silêncio

para ouvir os dedos

sobre o velho piano da ferrovia

é uma longa estrada repatriar a alma

a rota é na medula

descida íngreme

ou subida sem estanque –

demolir para construir

e não fugir do terror sem nome

de não ser contido

apanhado, compreendido

é preciso seguir adiante

no fogo e sem ar

e se a dor perdurar

é preciso ser destemido

para espelhar o rosto

em outros olhos

distantes como num espelho.

 

***

 

Arranquense del cuerpo las costras del silencio

 

No se puede contemplar sin pasión​​ 

Borges

 

Arránquense del cuerpo las costras del silencio

todo lo que está expuesto y vivo grita

y gira en la avenida,

el dolor se junta al rumor.


Para alcanzar la clarividencia

búsquese un ritmo, cualquier ritmo

que haga perder el compás a las arterias​​ –​​ 


la vida se arquea sobre la avenida

en su pecho nada más que la vorágine de lo eterno,

el fragmento de la onda sísmica​​ 

dibuja en la mano cataclismos.​​ 

 

*

 

Remover do corpo as crostas do silêncio

 

No se puede contemplar sin pasión.

Borges

 

 

Remover do corpo as crostas do silêncio

tudo que é vivo e exposto grita

e gira, pela avenida

a dor se junta ao rumor.

 

Para chegar à clarividência

procura-se um ritmo, qualquer um,

que descompasse as artérias –

 

a vida enverga sobre a avenida

no peito só a voragem do eterno,

a fração do abalo sísmico,

desenha na mão cataclismos.

 

Datos de la autora

Francesca Cricelli (Brasil, 1982) es poeta, traductora y catedrática.​​ Es doctora en Estudios Literarios y Traducción por la Universidad de São Paulo (Brasil). Durante su investigación, descubrió un archivo inédito de casi 400 cartas escritas por el poeta italiano Giuseppe Ungaretti a su última musa, Bruna Bianco. Su poesía se ha publicado en Brasil, Italia, Islandia, China, España, Croacia, Turquía, Finlandia y Estados Unidos. Ha publicado, entre otros, Repátria (Selo Demônio Negro, 2015) y Errância (Macondo y Sagarana forlag, 2019). ​​ Su próximo libro, Inventário, será publicado por la editorial Nós en Brasil.

 

Fuente: https://circulodepoesia.com/2023/10/poesia-brasilena-francesca-cricelli/

 

domingo, 9 de julio de 2017

Claudia Roquete Pinto - Tres poemas

Imagen de Masao Yamamoto

Os dejo con la voz de la poeta brasileña Claudia Roquete Pinto, posee una voz delicada, como un susurro íntimo. Sus poemas son pequeñas historias personales o tomadas de otros, parece que hace alusiones a momentos particulares detenidos en el tiempo, como una fotografía que se inmortaliza.

Cinco lecciones de inglés

That summer he missed his lover – sacó del bolsillo, con sumo cuidado, la última carta, que se rasgó a lo largo de las dobladuras gastadas.

The letter confused her – Aun después de leer y releer la carta, no conseguirá impedir que sus mayores expectativas y sus peores miedos
- niños en el subibaja – alternaran en su mente.

She felt very sad – andaba, día y noche, como si llevara en el pecho el cristal que una piedra acababa de quebrar.

He was angry – Golpeaba con insistencia la punta del zapato contra el zócalo, y, repentinamente, repetía entre dientes alguna frase incomprensible, que puntuaba con un puñetazo.

She begged him to stay – se aferró a la manga de su camisa sin decir palabra.


***


Margen de maniobra

Me cubro con la A de la palabra zarpa
me cubro con la A que traslada
(y la memoria es ignición de una idea
sobre dunas de pólvora).

Me acuesto en la décimo tercera casa,
me acuesto bajo la letra de manos dadas
M: escondo entre escombros
el sentimiento que sobra.

Esto, sí me conmueve,
el anillo, cuando suena
y engloba, ensombra,
remueve la persona
- letra O, de vértigo y polvo,
que zozobra.

He aquí el despeñadero,
pescuezo de fiera,
he aquí la R que traiciona, apuñala,
destierra – he aquí el último tiro
sin margen de maniobra.


***


Todo el día persiguiendo una idea:
tontas luciérnagas contra la tela
de las especulaciones, y ninguna
floración, ni siquiera
un botón incipiente
en el marco de la ventana
presta foco al hipotético jardín.
Lejos de aquí, de mí
(más adentro)
bajo al pozo de silencio
que en gerundio atraviesa madrugadas
ora blanco (como labios de espanto)
ora negro (como ciego, como
miedo atado a la garganta)
tomada apenas de un hilo, frágil y fisionable,
íntimo al infinito,
mínimo donde el superlativo tropieza
y es todo lo que tengo
hasta dispensar el sueño de suelo probable
hasta que mis pies se claven
ene el rostro de esta última flor.

Claudia Roquete Pinto - Traducción de Teresa Arijón




Biografía
Claudia Roquette-Pinto (Río de Janeiro, 1963). Poeta, traductora y artista plástica Dirigió de 1985 a 1990 la revista Verve, de literatura y arte. Ha publicado cinco libros de poesía: Os dias gagos (1991), Saxífraga (1993), Zona de sombra (1997), Corola (2001), que obtuvo un prestigioso Premio Jabuti de Poesía en 2002, y Margem de manobra (2005), que fue finalista del Premio Telecom de Portugal en 2006. Actualmente ha concluido su primera novela, Entre lobo e cão. Sus poemas han sido recogidos en las últimas antologías en lengua castellana de poesía brasileña como Norte y sur de la poesía iberoamericana, coordinada por Consuelo Triviño en 1997, Correspondencia Celeste. Nueva poesía brasileña, del antólogo y traductor Adolfo Montejo Navas en 2001 y, recientemente, en La poesía del siglo XX en Brasil, edición de José Javier Villareal, en 2012.

Fuente: Otra línea de fuego – quince poetas brasileñas ultra contemporáneas
Traducción de Teresa Arijón - Edición bilingüe
Editado por el servicio de: Publicaciones centro de ediciones de la diputación de Málaga - 2009


viernes, 30 de junio de 2017

Juliana Krapp – Dos poemas

Imagen de Brooke Shaden

Pretexto

el ojo de la calle es seco, sarcástico
del mismo género de las abotonaduras
y los tocadores

de todo queda siempre su misterio virgen
la belleza de iris los aires mugrientos la córnea
como una diadema despavorida
sobre nuestras cabezas

entonces cruzo la pista sin melancolía
y cerró el cierre relámpago sobre la piel


***


 Imagen de Brooke Shaden

Falacia

Dijiste que te gustaban los nombres que parecen interrumpidos
Conrad, Murdoc
Dije sic. No lo tomes en cuenta, por favor.
El cielo no entiende de marte, pero lo dijiste
y marte se volvió extraño, un pequeño ojo exasperado
enciclopédico
como el sexo que tuvimos después. De cierta forma precoz,
quedó revoloteando en el papel pardo de la ventana
hasta encontrar una fisura — toda vidrio, toda allende
Dijiste plancton, litio (roca sedienta)
arduos asesinos por encargo acechando en las mazmorras
y en un murmullo: «enrejados»
«orquídeas»
remache
para encontrar un punto de fuga, un ósculo rudo
boca vulva narinas — orifícios de lujo
espiando de soslayo flujos
de palabras nuevas
y líquidos por la mitad.
Dijiste acahuete
y te adormeciste con la mano un poco trémula sobre mi pierna.

***

Pretexto

o olho da rua é seco, sarcástico
do mesmo gênero das abotoaduras
e toucadores

de tudo resta sempre o seu mistério virgem
a beleza de íris os ares encardidos a córnea
tal qual um diadema espavorido
sobre nossas cabeças

então ele cruzou a pista sem qualquer melancolia
e travou o zíper sobre a pele 


***


Falácia

Você falou que gostava dos nomes que parecem interrompidos
Conrad, Murdoc
Eu disse sic. Não atenda, por favor.
O céu não entende de marte, mas você disse
e marte ficou estranha, um olhinho exasperado
enciclopédico
como o sexo que fizemos depois. De certa forma precoce,
ficou revoando no papel pardo da janela
até encontrar uma fissura — toda vidro, toda alhures

Você falou plâncton, lítio (rocha sedenta)
árduos assassinos de aluguel espreitando nas masmorras
e, num murmúrio: "treliças"
"orquídeas"
arrebite
para que se ache um ponto de fuga, um ósculo rude
boca vulva narinas — orifícios de luxo
espiando de soslaio fluxos
de palavras novas
e líquidos pela metade.
Você falou alcagüete
e adormeceu com a mão um pouco trêmula sobre a minha perna.

Biografía
Juliana Krapp nace en Río de Janeiro Brasil, 1980. Periodista y master en comunicación social. Inédita en libro, sus poemas han sido publicado en revistas Inimigo Rumor, Poesía Sempre y Modo de Usar & Co.

Fuente: Otra línea de fuego - Quince poetas brasileñas ultracontemporáneas – De: Heloisa Buarque de Hollanda – T. Arijón (Eds.) - Traducción de Teresa Arijón. Edición bilingüe – Edita: Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga CEDMA


lunes, 5 de mayo de 2014

Cecília Meireles - Discurso - poemas

Camille Claudel - Flautista

DISCURSO



Y aquí estoy cantando.



Un poeta es siempre hermano del viento y del agua:

deja su ritmo por donde pasa.



Vengo de lejos y voy lejos:

pero busqué en el cielo las señales de mi camino

y no vi nada, porque la hierba creció y anduvieron las serpientes.



También busqué en el cielo la indicación de una trayectoria,

pero siempre había muchas nubes.

Y se suicidaron los operarios de Babel.



Pues aquí estoy cantando.



Si ni yo sé donde estoy

¿cómo puedo esperar que algún oído me escuche?



¡Ah! Si yo no sé quién soy

¿cómo puedo esperar que venga alguien a quien le guste?

Cecilia Meireles - Traducción de Mijail Lamas (Culiacán, 1979)


DISCURSO



E aqui estou, cantando.



Um poeta é sempre irmão do vento e da água:

deixa seu ritmo por onde passa.



Venho de longe e vou para longe:

mas procurei pelo chão os sinais do meu caminho

e não vi nada, porque as ervas cresceram e as serpentes andaram.



Também procurei no céu a indicação de uma trajetória,

mas houve sempre muitas nuvens.

E suicidaram-se os operários de Babel.



Pois aqui estou, cantando.



Se eu nem sei onde estou,

como posso esperar que algum ouvido me escute?



Ah! se eu nem sei quem sou,

como posso esperar que venha alguém gostar de mim?

Cecília Meireles
(1901-1964)


Más

lunes, 27 de agosto de 2012

Cecilia Meireles, poesía

Marc Chagall  


EL ARTE DE SER FELIZ

Hubo un tiempo en que mi ventana se abría
sobre una ciudad que parecía ser hecha de tiza.
Cerca de la ventana había un pequeño jardín cuasiseco.
Era una época de sequía, de tierra pulverizada,
y el jardín parecía muerto.
Mas todas las mañanas venía un pobre con un balde,
y, en silencio, iba tirando con una mano unas gotas de agua sobre las plantas.
No era un riego: era una especie de aspersión ritual, para que el jardín no muriese.
Y yo miraba a las plantas, al hombre, a las gotas de agua que caían
de sus dedos flacos y mi corazón quedaba completamente feliz.
A veces abro la ventana y encuentro al jazminero en flor.
Otras veces encuentro nubes espesas.
Avisto niños que van para la escuela.
Pardales que saltan por el muro.
Gatos que abren y cierran los ojos, soñando con pardales.
Mariposas blancas, de dos en dos, como reflejadas en el espejo del aire.
Maribúes que siempre me parecen personajes de Lope de Vega.
A veces, un gallo canta.
A veces, un avión pasa.
Todo está exacto, en su lugar, cumpliendo su destino.
Y yo me siento completamente feliz.
Mas, cuando hablo de esas pequeñas felicidades ciertas,
que están delante de cada ventana, unos dicen que esas cosas no existen,
otros que sólo existen delante de mis ventanas, y otros,
finalmente, que es preciso aprender a mirar, para verlas así.

(versión de: Wilfredo Carrizales)

Cantaran los gallos

"Cantarán los gallos, cuando muramos,
y una brisa leve, de manos delicadas,
rozará los bordes, las sedas
mortuorias.
Y el sonido de la noche irá transpirando
sobre los claros vidrios.
Y los grillos a lo lejos truncarán los silencios,
los tallos de cristal, fríos, largos yermos,
y el enorme aroma de los árboles.
¡Ah, qué dulce luna verá nuestra calma
faz todavía más calma que su gran espejo
de plata!
¡Qué frescura espesa en nuestros cabellos,
libres como los campos de madrugada!
En la niebla de la aurora
la última estrella
asciende pálida.
¡Qué gran sosiego, sin hablas humanas,
sin el labio de los rostros del lobo,
sin odio, sin amor, sin nada!
Como oscuros profetas perdidos,
conversarán apenas los perros en las campiñas.
Fuertes preguntas. Vastas pausas.
Estaremos en la muerte
con aquel suave contorno
de una concha dentro del agua. "

Resurrección

No cantes, no cantes, porque vienen de lejos los náufragos,
vienen los presos, los tuertos, los monjes, los oradores,
los suicidas.
Vienen las puertas, de nuevo, y el frío de las piedras,
de las escalinatas,
y, con un ropaje negro, aquellas dos manos antiguas.
Y una vela de móvil llama humeante. Y los libros. Y
las escrituras.
No cantes, no. Porque era la música de tu
voz lo que se oía. Soy una muerta reciente, aún
con lágrimas.
Alguien escupió distraídamente sobre mis pestañas.
Por eso vi que ya era tarde.

Y dejé en mis pies quedarse el sol y andar las moscas.
Y de mis dientes se escurrió una lenta saliva.
No cantes, pues trencé mis cabellos, ahora,
y estoy ante el espejo, y sé bien que ando en fuga.

(Versión: Alex Fleites y Manuel Rodríguez Ramos)

Retrato

Yo no tenía este rostro de hoy,
tan calmo, tan triste, tan delgado,
ni estos ojos tan vacíos,
ni este labio amargo.

Yo no tenía estas manos sin fuerza,
tan detenidas y frías y muertas;
yo no tenía este corazón
que ni se muestra.

Yo no advertí este cambio,
tan simple, tan cierto, tan fácil:
¿En qué espejo se perdió
mi imagen?

Poema: Retrato, en la voz de Cecilia Meireles


Biografía: 
Nació en Brasil 1901 – 1964. Poeta, profesora y periodista. 

Poesía fuente: