Mostrando entradas con la etiqueta María Solís Munuera poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Solís Munuera poemas. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de mayo de 2013

María Solís Munuera, poemas



Foto de Martín Stranka

SOMBRA DE MEDIODÍA

Sombra de mediodía.
La sombra más pequeña, la que desaparece
(el Trópico de Cáncer, el comienzo
de todos los veranos).
La mínima porción de oscuridad
que puede dar la luz.
Invalidez del sol,
su exasperante falta de movimiento.
El agua y su inutilidad
para las sombras.

Mediodía.
El campanario ofrece
la prueba perfeccionada de su fe.
La sombra espera
la tarde, el crecimiento
que puede levantarla de la tierra,
que la convierte en hiedra, en la pericia táctil.

Aún más, la noche.
El cazador que huye de las bestias,
que necesita sueño.
El miedo y su sabiduría:
la trampa para el oso,
la creación
del fuego y su fertilidad para la sombra
que dilata,
que alumbra,
que ahora cruje.

NIÑOS EN UNA PLAYA

La mar, con sus espasmos de medusa
Saint-John Perse

La tierra se aburría, asexuada
por la esterilidad de los rastrillos verdes, de la pala y el cubo,
por la enfermedad del enanismo en unas manos
y una madre que  las mantiene torpes con plástico y colores.

Llegó la colonización de las medusas.
Contra ellas
navegan barcos rojos con las cruces,
desembarcan el cabezudo y el gigante.
Para un suficiente número de presas
no les bastan las redes, los cazamariposas,
necesitan
el volumen vacío del juguete.

Así el cubo, la pala y los rastrillos verdes
son hundidos
y emergen con veneno, la descarga, la baba,
la belleza.
Y los niños crecidos del invierno
aplauden
e imaginan la zambullida del marino
en el agua que hierve de urticaria
y a su vez desean sumergirse, buscar
al animal mortífero, ingenuo, transparente.

Y las madres verdosas lo prohíben,
pero el mar
son espasmos de medusa.

UN HOMBRE QUE HUYE

Quiero un lugar benévolo: el mercado de pescado de Oslo. Quiero llegar de noche, de la madera, el traje, la piel negra, con la tripulación desaparecida y el capitán atado a los timones. En las mesas, las lámparas recubren con tungsteno la falsa melancolía de los peces. Los noruegos, proteínicos, se elevan. Los niños llevan los sombreros de paja y los anillos. Compraré la botella de pelo rubio. Como ellos, quiero dejar vivir a las abejas. Como ellas, quiero

el círculo amarillo con el círculo negro. Quiero la celda cuando se acaba el día. Cansarme de matar habiéndolo probado. La protección monárquica e inclinar la botella y derramar la miel sobre la falsa melancolía de los peces. El lujo y la vejez tienen tonos dorados. En el cabello, el amarillo es el siguiente paso de lo blanco. Él

dice lo que hay: asilo político. Canastas de mimbre para los refugiados. Cereales.  Cajones para peces en venta con el precio. Botellas con forma de balanza. Hay pelotas de tenis. Hay cítricos. Hay sopa. Optimismo. Gente de teatro. Luz. Granos de mostaza. Hay un nivel de vida. Hay mujeres que paren como reinas. Casi el récord de muertes por maltrato. Dice.

Biografía
María Solís Munuera (Madrid, 1976). Licenciada en Bellas Artes por la UCM y en Economía por la UNED, Máster en Traducción por la UAM. Ha trabajado como traductora, fotógrafa y redactora. Colabora en la sección literaria de Culturamas, donde realiza reseñas y entrevistas.
Ha publicado la plaquette “Hordas” (Barco de Ideas, 2011) y sus poemas se han incluido en revistas (Nayagua, Cuadernos del Matemático, La Bolsa de Pipas), medios digitales (Ariadna-RC) y en antologías como “Manos a la obra” (Ediciones Fuentetaja, 2010), “Manos a la obra, dos” (Ediciones Fuentetaja, 2011), “In Absentia” (Nanoediciones, 2011) y “Último ahora” (Izana Editores).
Asimismo, ha intervenido en recitales tanto colectivos como individuales en diferentes salas de Madrid conocidas por su difusión de la poesía, como Clamores, Los Diablos Azules, Huertas 14, La noche boca arriba y Malatesta, donde fue invitada a formar parte del ciclo "El Tren Vertical".

Sus poemas pueden leerse en el blog: El doble del destista
Fotos en : Fotografías de María Solís Munuera

Fuente: Enviados por la autora a petición mía.