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lunes, 23 de junio de 2014

Andrea Gibson - Andrew

Imagen de Antonio Mora
ANDREW

Cuando era una niña algunas veces
Me llamaba secretamente Andrew
Tiraba de la entrepierna de mis pantalones en la forma
Que sólo los adolescentes lo hacen
Corría alrededor dándome golpes en mi pecho desnudo como Tarzán
No es como si pensara que crecería para ser un hombre
Es sólo que nunca pensé tampoco que crecería para ser una mujer
Por lo que puedo decir, ninguna de esas dos categorías
Parecían encajar en mí
Pero créme, supe desde una edad muy temprana a nunca decir
“Ey papá, esto de Adán y Eva en realidad no está funcionando para mí
Quiero decir, ¿qué hay de las personas en medio?”

En tercer grado Lynette Lyons me preguntó
Dónde estaban todas mis barbies
Mentí y le dije que me metí en problemas
Y que mi mamá me las había quitado
No me atreví a decir: ¡Barbie apesta, Lynette!
Y si vamos al caso, Tommy, Gi Joe también
Quiero convertirme en algo que ninguno de nosotros haya visto antes
Y el género es sólo una de las formas
Somos empacados y etiquetados antes de ser capaces
De hablar sobre quién créemos que somos
O en quién soñamos que nos convertiremos
Como un tambor siempre cambiando su ritmo
Estoy viviendo hoy como alguien que todavía no era ayer
Y esta noche sólo tomaré piezas de quien soy hoy
Para llevarlas conmigo al mañana
No, no soy gay
No, no soy heterosexual
Y estoy condenadamente segura de que no soy bisexual, maldita sea
Soy quienquiera que soy cuando lo soy
Amando a quienquiera que seas cuando las estrellas brillan
Y a quien serás cuando salga el sol
Sí, me gustan las chicas
Sí, me gustan los chicos
Sí, me gustan los chicos que les gustan los chicos
Me gustan las chicas que usan accesorios y también las que no
Chicas que no se llaman a sí mismas chicas
Cabello rapado o rizado o esa mala fase de en medio

Me gusta el vapor elevándose de un cuerpo de una aventura de una sola noche
Me gusta tomarnos de las manos por tres meses antes de un beso
Me gusta desear que tu cuerpo fuera Saturno
Y el mío un ciento de anillos enroscados alrededor tuyo
Quisiste ser una monja budista una vez
Anoche tuviste mi cérvix entre tus dedos
Y agradecí a los dioses en los que no creo por tu cambio

Dime que nombraremos a nuestros hijos hermosos y nada más
Di a Barbie que se puede ir ahora
Di a Gi Joe que baje su arma y se busque un novio
O una novia
O una novia-novio
A la mierda, Gi Joe sólo necesita un amigo, todos ustedes
Quiero decir, él es plástico
Y ni siquiera la clase de plástico que se dobla
Yo quiero doblar en miles de direcciones
Como lo hace el sol
Como lo hace el amor
Como el tiempo que se detuvo
Para que así las manecillas del reloj pudieran estrecharse unas con otras

Y nos tuvimos como tuve estas palabras
Por tantos años en la punta de mi lengua
Yo soy la hija de mi madre
Soy el sol de media noche
Puedes encontrarme en la luna
creciente y menguante
Mi corazón está lleno de pétalos
Todos y cada uno rogando
Ámame, ámame, ámame
Quienquiera que yo sea
Lo que sea en que me convierta

Andrea Gibson (Colorado, Estados Unidos, 1975)
Traducción de CAJASINAZUL

para leer más en Es mejor no hablar


ANDREW

When I was a kid I would sometimes
Secretly call myself Andrew
Would tug at the crotch of my pants the way
Only pubescent boys do
Ran around pounding on my bare chest like tarzan
It’s not that I thought I’d grow up to be a man
I just never thought I’d grow up to be a woman either
From what I could tell neither of those categories
Seemed to fit me
But believe me, I knew from a very young age never to say
Hey dad, this adam and eve thing isn’t really working for me
I mean, what about all the people in between?

In the third grade lynette lyons aksed me
Where all of my barbies were
I lied and told her I got in trouble
So my mom took them away
I didn’t dare say: barbie sucks, lynette!
And for that matter tommy, so does gi joe
I wanna grow into something none of us have ever seen before
And gender is just one of the ways
We’re boxed in and labeled before we’re ever able
To speak who we believe we are
Or who we dream we’ll become
Like drumbeats forever changing their rhythm
I am living today as someone I had not yet become yesterday
And tonight I will borrow only pieces of who I am today
To carry with me to tomorrow
No I’m not gay
No I’m not straight
And I’m sure as hell not bisexual damnit
I am whoever I am when I am it.
Loving whoever you are when the stars shine
And whoever you’ll be when the sun rises
Yes, I like girls
Yes, I like boys
Yes, I like boys who like boys
I like girls who wear toys and girls who don’t
Girls who don’t call themselves girls
Crew cuts or curls or that really bad hair phase in between

I like steam rising from the body of a one-night stand
I like holding hands for three months before kissing
I like wishing your body was Saturn
My body a thousand rings wrapped around you
You wanted to be a Buddhist nun once
Last night you held my cervix between your fingers
I thanked gods I don’t believe in for your changing

Tell me we’ll be naming our children beautiful and nothing else
Tell Barbie she can go now
Tell gi joe to put his gun down and find a boyfriend
Or a girlfriend
Or a girl/boyfriend
Fuck it, gi joe just needs a friend, y’all
I mean, he’s plastic
And not even the kind of plastic that bends
I want to bend in a thousand directions
Like the sun does
Like love does
Like time stopped
So the hands of the clock could hold each other

And we held each other like I held these words
For too many years on the tip of my tongue
I am my mother’s daughter
I am midnight’s sun
You can find me on the moon
Waxing and waning
My heart full of petals
Every single one begging
Love me, love me, love me
Whoever I am
Whoever I become

sábado, 24 de mayo de 2014

Andrea Gibson - Cualquier cosa - poema

Imagen de Remedios Varo
Cualquier cosa

Esta noche juraría que el hombre en la luna es un violador,
y las estrellas no son más que cicatrices,
heridas de balas disparadas por la humanidad desde un coche
apuntando a la cara del cielo.
Esta noche llorar sería demasiado fácil.
Me satisfaría demasiado
y no, no quiero que me toques
porque tus manos están limpias
y yo soy asquerosa,
culpable con la sangre de algo bello cubriéndome entera.
He sido débil y he echado tanto veneno
que en todos los ríos a mi alrededor se mueren los peces,
y los árboles compiten por algo de luz
pero yo soy la noche eterna
escribiendo rimas sobre atrapasueños y la paz mundial
cuando incluso mientras duermo estoy luchando en guerras
que pulverizan el esmalte de mis dientes
y me despierto con la mandíbula contraída y el cuerpo doblado
pensando, ‘¿Cuántos platos he roto esta semana?’
en un intento de no romperme a mí misma
azotándome la piel brutalmente con el cinturón
porque es difícil querer sobrevivir.
Y todos los grandes terapeutas de este mundo dirían,
“Puede que tu ira sea buena.
Puede que tu rabia signifique que estás saliendo de la jaula
de todo lo que has sido”
Entonces intento ser Zen, entonando mantras de
om mani padme hum
pero dios me tiene demasiado miedo como para escucharme,
y mi corazón golpea a otro niño en la tienda de caramelos
y su madre llama a la policía
y cada vez que el reloj hace tick
yo empiezo tick tick tick diciendo más burradas,
mi voz sonando como la crucifixión de todo lo sagrado.
Hay ampollas en mi lengua
del golpeteo de mis uñas en los corazones de profetas,
y justo cuando creo que puedo pararlo
satán resucita dentro de mí
y todo a mi alrededor se convierte en infierno.
Anoche robé peniques de una fuente de los deseos
para comprar cuerda con la que linchar cada pulgada de esperanza del planeta
y todo…
porque tú tienes otra novia y no lo soporto.
Quería que llegáramos a los ochenta años juntas,
quería que pariéramos poemas como si fueran bebés juntas
y les viéramos crecer para salvar el mundo.
Porque nena, eres la única
que pudo hacer que el sol subiera dentro de mí.
Y juro que la tierra bajo mis pies
solo es suave porque caminas a mi lado.
Hubo momentos en los que pensé que estaba tan perdida
que ni dios me hubiera encontrado
y entonces te colocaste detrás de mí
y besaste una cruz en mi espalda
Y son cosas así las que me tienen loca
porque pensaba que a lo mejor los alientos que tomásemos juntas
nos harían vivir para siempre
y ahora me estás matando.
Mírame, me estoy muriendo,
ni si quiera tratando de evolucionar cuando
quería estar ahí en cuarenta años
cuando el médico llamase para decir que
tu madre posiblemente no sobreviviera un día más.
Y no lo iba a hacer simplemente bien,
iba a hacerlo perfecto.
Iba a hacer que mi amor se sintiese
como la primera vez que montaste en tu bici sin las ruedecillas,
iba a ponerme de rodillas delante de ti cada día
como si no hubiese nadie más delante de ti,
porque he escuchado tu corazón latir
como una brisa que podría hacer a cualquier violencia ponerse de rodillas
y las mejores líneas que he escrito jamás…
Plagié cada palabra de tus pensamientos que escuché
mientras estabas sentada en silencio,
mirando hacia Marte
pero tú nunca pides deseos a estrellas fugaces
tú pides deseos a las que
tienen el coraje de brillar donde están
sin importar lo oscura que sea la noche.
Y cómo le doy la espalda a esta luz
cuando quería que llegáramos a los ochenta años juntas,
parir bebés como si fuesen poemas contigo
y dejar que se escribieran a sí mismos.
Iba a sostener tu corazón al lado de mi oreja como si fuese una caracola de mar
hasta que pudiese escuchar las mareas de cada lágrima que hubieras llorado,
después construir islas en los mares de tus ojos
para que vieses que hay tierra hacia la que nadar.
Sostener tu mano y decirte “Las tormentas nacen
del mismo cielo al que escribimos himnos cuando brilla el sol.
Algunas veces son necesarias las tempestades para que se despierten los arcoiris
que enrollarán nuestro dolor en aureolas.”
Iba a tallarme tu nombre en la muñeca
para que mi pulso pudiera besarte.
Iba a amarte tan bien
que me despertaría cada mañana
y te diría cosas como esta,
“Dichosos son los momentos en los que estás conmigo
cuando te vas la vida duele como un infierno
pero haría cualquier cosa para hacerte feliz
incluso si eso significa dejarte libre
para que estés con otra persona”

Andrea Gibson (2011) The madness vase. En The madness vase. Long Beach, CA: Write Bloody Publishing.


Traducido por Nines B. Rodríguez