Mostrando entradas con la etiqueta Laura García del Castaño - poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Laura García del Castaño - poemas. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de septiembre de 2014

Laura García del Castaño - un poema

Imagen de Antonio Mora


No laves tu herida,
mejor, háztela lamer por una perra en celo
háztela calcar y luego arroja el dibujo.

El agua es conductor de lo que vuelve
El agua tiene memoria de elefante
Jamás se irá con ella. No se irá.

Tendrá la apariencia de lo que sigue brillando,
un hamster hospedando al lobo,
atacando a quién lo domestica.
Porque el agua parece doméstica.
Tiene la paz del raro que no auxilia,
el espejo donde toda bestia se enfrenta y reconcilia.
Por eso, háztela lamer por una perra en celo
Háztela calcar y luego arroja el dibujo.

No conviertas tu herida en un tatuaje.
No le escribas ni la rayes.
No taches en ella los días del ausente.
No la interrogues. No la molestes.
No te conviertas en tu herida.
Ponle una lámpara. Pero no cualquier lámpara
Digo la luz de la escritura
La luz de la escritura sobre sus manchas, estériles, y mal vestidas.
Caliéntala para que abrace al silencio.

Lo que se va con el agua regresa en otra sed
y es como un insecto cuando ruge
y no miente
que viene por tu sangre.


Los demonios del mar

Laura García del Castaño

martes, 26 de noviembre de 2013

Laura García del Castaño - Herida de mujer translúcida - poemas

imagen de la red - sin autor

Herida de mujer translúcida

Me pasa que tengo en las manos conciencia de haber tocado a una mujer herida.

Me pasa porque la incertidumbre planea en diferentes nieblas.
Me pasa una mujer removida en sus sequías primerizas
azotada luego por los vientos
de los que no se vieron arribar sus luces

He guiado una mirada triste
a una mujer emplazada por el tiempo y sus tabulaciones.
enumerada en el lenguaje,
sumada en las cifras absolutas ,
tachada de los viejos cálculos,
escoltada por los malos pronósticos,
una mujer traducida a varios universos,
reproducida y conservada como un perfume silencioso.
La mujer que se parte en su lástima.

La mujer que se ejecuta en mi llanto
lenta y lastimosa como garra que ha surcado rutas pacíficas,
rutas que drenan las pérdidas de mis ríos,
cauces paralelos a mi muerte
que no pasan frente a otros volcando una sola pena.

La mujer exhausta de mi aliento,
resignada al empleo de las alucinaciones.

Escondida por la sed
y dejada al descubierto por el ansia.

Esa mujer ha sido tocada por un cuerpo herido,
ha sido reconocida entre viejos cadáveres con las mismas resistencias,
ha sido exhumada como una música sobre falsas transparencias,
y luego se ha sentado entre mis dedos,
se ha sentado sobre estas manos que reciben dentro
una ruta, un viento, una sequía

o una herida de mujer translúcida.

Laura García del Castaño.

Fuente: Su blog

Nota mía: La primera vez que leí la poesía de Laura García del Castaño me emocionó por la manera en que emplea el lenguaje. Apela a nuestros sentidos más profundos, va tanteando desde todos los rincones del inconsciente para despertar los sentidos adormecidos por la rapidez en que vivimos. Nos conmueve porque sabe poner palabras a aquellas emociones que nos dejan huella pero que no sabemos nombrar. 
Herida de Mujer Traslucida, fue uno de los que más me emocionó, cuando la leí su blog. Por eso quería compartirlo con vosotros.
He aquí un post  Más poesía con los poemas que ella me envío a solicitud mía.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Laura García del Castaño - poemas

Frida Kahlo 

Nacer

rompe el espejo de la eternidad
lo fracciona en infinitas fatalidades
vivir es la fatalidad
de no entrar de pie
en la parte de reflejo que nos toca
y añorar los pedazos faltantes.

De: La vida en que sueñas

Catrin Welz-Stein - Die Gedanken sind frei ...

Siamesas

“Dos mujeres caminan por la calle / sugiriendo efecto mariposa, terremoto y oleaje inmenso”
Andrea Cabel
Dos mujeres
Con temor a devorar
su misma carne
tejen el muro sanguíneo
del espejo,
Tiran de idéntica cuerda
Y levantan su rostro al unísono.
Antiguo dolor compartido
sin partir
de un viejo parto.

Dos mujeres desmoldadas
de un algo que perdía
ya mantos con huesos
de niñas rotas
vueltos a nacer
pero entre sí cocidos
por los indecibles nacimientos
del karma

Ensamblaje infantil
de una en una,
una en la otra,
otra del adentro,
una de sí misma,
que es su otra embutida
en sola salada sangre
que pasa por distintas venas
gritando
la distinta herida
de único retrato.

Una llora (de un solo lado)
la desdicha
que la otra lapidaria bebe
en el silencio.

La otra siente en el alcohol
de su ebria hermana la alegría
y canta
lo que ésta enmudece con espanto.

Pero gustan de hombre diferente,
y cortan su pelo
con peinados otros
que sueñan lucir en la cita a solas

Han seguido vivas
congestionadas por el ansia torrencial
de los desprendimientos

de su sola sombra

Solita sombra arrastrada
por los giratorios rayos
de sus acopladas luces


Morirá una
en la carne de la otra
sujeta al lomo
de su pena semejante
a su hermana sin frontera.


                                                  Frida Kahlo 

Vi reflejado en el ojo de la bala
el centro de la liebre.

También vi en la copa del árbol
la cabeza del relámpago.

He visto desde siempre, pequeños retratos de lo que parte
Sangre en la piel del que lastima
Muerte en lo que no ha vivido

Pero nada ha sido
como ver crecer en tus manos
cada noche

mi último instante.

De: Quince, Antología poetas mujeres de Córdoba (2010) 

Biografía
Laura García del Castaño – Córdoba (1979) Ha publicado cinco libros de poesía, entre ellos Orquídeas (1996); He hablado con el olvido (1997),  El grito (2004) y La vida en que sueñas (ed. Recovecos 2012). Ha participado de Quince, antología de mujeres poetas de Córdoba (ed. Tinda de negros 2010), de la plaqueta Desgraciadas junto a Leticia Ressia, y de Ultrafinas y las Tramontinas del dolor  (2012 y 2013 respectivamente). Lleva adelante junto a Liliana Chavez el café literario La bandada en la ciudad de Córdoba.


 Fuente: Cortesía de la autora