viernes, 6 de septiembre de 2013

Laura García del Castaño - poemas

Frida Kahlo 

Nacer

rompe el espejo de la eternidad
lo fracciona en infinitas fatalidades
vivir es la fatalidad
de no entrar de pie
en la parte de reflejo que nos toca
y añorar los pedazos faltantes.

De: La vida en que sueñas

Catrin Welz-Stein - Die Gedanken sind frei ...

Siamesas

“Dos mujeres caminan por la calle / sugiriendo efecto mariposa, terremoto y oleaje inmenso”
Andrea Cabel
Dos mujeres
Con temor a devorar
su misma carne
tejen el muro sanguíneo
del espejo,
Tiran de idéntica cuerda
Y levantan su rostro al unísono.
Antiguo dolor compartido
sin partir
de un viejo parto.

Dos mujeres desmoldadas
de un algo que perdía
ya mantos con huesos
de niñas rotas
vueltos a nacer
pero entre sí cocidos
por los indecibles nacimientos
del karma

Ensamblaje infantil
de una en una,
una en la otra,
otra del adentro,
una de sí misma,
que es su otra embutida
en sola salada sangre
que pasa por distintas venas
gritando
la distinta herida
de único retrato.

Una llora (de un solo lado)
la desdicha
que la otra lapidaria bebe
en el silencio.

La otra siente en el alcohol
de su ebria hermana la alegría
y canta
lo que ésta enmudece con espanto.

Pero gustan de hombre diferente,
y cortan su pelo
con peinados otros
que sueñan lucir en la cita a solas

Han seguido vivas
congestionadas por el ansia torrencial
de los desprendimientos

de su sola sombra

Solita sombra arrastrada
por los giratorios rayos
de sus acopladas luces


Morirá una
en la carne de la otra
sujeta al lomo
de su pena semejante
a su hermana sin frontera.


                                                  Frida Kahlo 

Vi reflejado en el ojo de la bala
el centro de la liebre.

También vi en la copa del árbol
la cabeza del relámpago.

He visto desde siempre, pequeños retratos de lo que parte
Sangre en la piel del que lastima
Muerte en lo que no ha vivido

Pero nada ha sido
como ver crecer en tus manos
cada noche

mi último instante.

De: Quince, Antología poetas mujeres de Córdoba (2010) 

Biografía
Laura García del Castaño – Córdoba (1979) Ha publicado cinco libros de poesía, entre ellos Orquídeas (1996); He hablado con el olvido (1997),  El grito (2004) y La vida en que sueñas (ed. Recovecos 2012). Ha participado de Quince, antología de mujeres poetas de Córdoba (ed. Tinda de negros 2010), de la plaqueta Desgraciadas junto a Leticia Ressia, y de Ultrafinas y las Tramontinas del dolor  (2012 y 2013 respectivamente). Lleva adelante junto a Liliana Chavez el café literario La bandada en la ciudad de Córdoba.


 Fuente: Cortesía de la autora

6 comentarios:

Vera Eikon dijo...

La poesía de Laura puede ser sutil como el aleteo de una mariposa, o ser desgarro y aullido, pero de una u otra manera siempre provoca un alud. Estos tres poemas la ejemplifican, pero es tan complejo ya su imaginario, tanta la ductilidad de su palabra y sus imágenes, que yo siento que Laura no ha hecho más que empezar.Hay que seguirla muy de cerca...Un abrazo enorme a las dos!

Maria Germaná Matta dijo...

Vera,
Estoy de acuerdo contigo, sé que tu la sigues, por su blog. Llevo días leyéndola detenidamente y no deja de sorprenderme y conmoverme. Me desarma.
Un beso para ti.

Carmela dijo...

Las palabras de Vera definen maravillosamente la poesía de esta gran mujer.
Un abrazo a ambas.

Maria Germaná Matta dijo...

Es cierto Carmela, sigo leyéndola y me quedo con su temblor.
Un beso

Ana Muela Sopeña dijo...

Bellísima y muy personal la poesía de Laura García del Castaño.

Siempre te hace temblar.

Un abrazo
Ana

Maria Germaná Matta dijo...

Ana, me hipnotiza y seducen sus letras, ella sabe llegar a rincones inexplorados.
Estaré pendiente de su obra.
Un beso amiga