lunes, 2 de septiembre de 2013

NGUYEN BAO CHAN poemas

imagen de Antonio Mora

SILENCIO

Hay algo que no puedo decirte
Soy tan silenciosa como un gusano de seda
Hilando una brillante hebra.
Despliego mi amor a los rayos del sol.
Tejo mi amor en el interior de la luz.
Tú eres la impaciente lluvia
Que humedece la seda que hilo.

AMOR SILENCIOSO

Nunca me has visto
Soy la suave luz del amanecer.
Tú siempre despiertas más tarde
Que mi amor puro.

Tú nunca me has escuchado.
Soy el murmullo de la noche
En los brotes del árbol.
Tú nunca te estableces.
Siempre te hallas en nuevos lugares.

Tú nunca me has reconocido.
Los rostros de tantas mujeres
Permanecen en tu memoria
Ninguna de ellas tiene mi rostro.

Muchos pequeños pétalos
Han caído de tu mente.
Uno de ellos soy yo
Desde entonces la flor libera su fragancia.

MEMORIA

La memoria juega al yo-espío
Con aquellas cosas que uno recuerda

Halla una muñeca de madera
Y sueña un bosque

Recoge un caracol
Y escucha las olas del océano

Ve los rayos del sol naciente
Y experimenta la tibieza de los besos

Roza una piel desnuda
Y se quema con las brasas del amor

Sorbe el rocío de la noche
Y sufre nuevamente una antigua sed

Toca el río
Y las ondas se alejan

Se oculta
Y descubre el cielo

Gira sobre sí misma
Y cae en el abismo...


Traducciones de Esteban Moore


NGUYEN BAO CHAN nació el 23 de noviembre de 1969 en Haiphong, Vietnam. Se graduó del programa de Escritura y Edición de la Universidad de cine y teatro de Hanoi en 1991, y actualmente trabaja como editora y guionista para Vietnam Television. Nguyen Bao Chan ha publicado dos libros. El primero, El río quemado, 1994, recibió un premio de la Unión vietnamita de arte y literatura. El segundo, Atravesando el invierno, fue publicado en 1999. Es una de las cien poetas vietnamitas incluidas en el resiente antología bilingüe La musa desafiante: Poemas vietnamitas desde la antigüedad hasta el presente, publicado en 2007. En un ensayo suyo sobre la poeta, Una nueva voz dentro de la antigua fortaleza, afirma Trinh Y Thu: “La poesía moderna puede ser brutalmente seca y carente de emoción. Pero, puedo decir con cierta certeza que este no es el caso de Nguyen Bao Chan, quien  en años recientes ha emergido como una de las voces más importantes entre las mujeres poetas de la literatura vietnamita. La poesía vietnamita, con su larga tradición que data de los períodos Li-Tran e incluso antes, tiende a lo lírico y se halla cargada de emoción. La poesía de Nguyen Bao Chan, al menos en la superficie, parece gravitar hacia esa tendencia, aunque en ocasiones su lenguaje dirige al lector en la dirección contraria. Ella ha vivido, de hecho desde su segundo cumpleaños, en la ciudad de Hanoi, denominada como la tierra de la cultura de los mil años; y la ciudad tiene una gran influencia sobre su pensamiento y actividades culturales. Este hecho se refleja con claridad en sus poemas.  Hanoi no es solamente la ciudad antigua del país, es también testigo del nacimiento de una nación hace miles de años. Rodeada por esa tradición, no nos sorprende entonces que su voz tenga un tono tiernamente nostálgico. Aquí, la poesía puede ser tan blanda como la nieve y la melancolía en sus palabras es irreprimible.  No obstante, no sería correcto categorizarla como una tradicionalista. A pesar de que no podemos referirnos a sus poemas como experimentales, son modernos en el sentido que los sentimientos se expresan de un modo íntimo.  No hay nada que ocultar, y el ser interior es examinado enérgicamente por la   conciencia, casi como si estuviera realizando  una meditación. El resultado es una poesía que nos habla desde el alma. Viviendo y comprendiendo perfectamente las molestias y dificultades de la vida moderna. Sin embargo,  ella no desea causar una “onda expansiva” explorando demasiados tabúes  como sucede en la obra de sus contemporáneos. Su lenguaje extremadamente sensual y pleno de significado crea una esfera de intimidad que acerca a sus lectores a sus propios sentimientos. Y, ese es el propósito de su trabajo, compartir sus sentimientos con el otro. Ella no tiene la necesidad de arrojar su desesperación dentro de su poesía. Cada una de sus palabras han sido cuidadas y valoradas por ella con amor, tierno y afectuoso. Y esa es la cualidad de un verdadero poeta.  Su uso de la lengua vietnamita es siempre innovador…”

Fuente: Festival de Poesía de Medellín 

2 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Una fantástica poeta de Vietnam.

Es un placer leerla.

Besos
Ana

Maria Germaná Matta dijo...

Ana,
Tiene una poesía delicada y la naturaleza tiene una presencia muy fuerte.
Un beso