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sábado, 4 de mayo de 2019

Mery Sananes – Tres poemas


Foto mía - París


Hoy es día de recogerse
silenciosamente
y nunca olvidar con León Felipe
que la causa es el hombre
y hoy por hoy la causa de la
miseria creciente del hombre

Y esa miríada de pájaros
danzando en el azul robado
a los grises luminosos de invierno
es señal y huella
de este paso del día
hacia ese espacio inédito
donde siempre ha de brotar
una flor que hay que multiplicar
en ese instante fugaz
e infinito a la vez
de las horas que se construyen
en el hoy y el ahora

Porque sólo así podrá el abrazo
alcanzar la geometría del horizonte
y el querer llegar a ese corazón
del otro que somos.

mery sananes - 31 de diciembre del 2018

***

Un farol se roba la luz
del sol y lo derrama
sobre el árbol para que
no se haga de noche
en sus ramas deshojadas

Y el arbol engalanado de
sederías se extiende
hasta el horizonte
para fundirse alado
en el corazón del
crepúsculo

mery sananes -de El Libro de los Árboles - 25 de diciembre del 2018

GLENN GOULD INTERPRETA EL CONCIERTO -NO. 7 PARA PIANO BWV 1058 -DE JUAN SEBASTIÁN BACH
MÚSICA Y ETERNIDAD
a glenn gould y juan sebastián bach

I

ALLEGRO

Sorbe cada una de las notas
de la partitura como si en el
paladar de su alma
le cupieran todas las cerezas
de un bosque encantado
y sólo después que
recorren el laberinto
de sus sístoles
alcanzan estremecidas
las teclas de un piano
conjugando en tiempo
de juan sebastián
los sonidos del universo


II

ANDANTE

Y de pronto se detiene
sobre la raíz de árbol de la vida
para inscribir en su savia
los enigmas de un sonido
hecho de hebras bordándole
al corazón el recinto
de los milagros


III

ALLEGRO ASSAI

Y la conmoción no tiene
intervalo se desata como un
delirio que le abre grietas
al cauce de aguas ardientes
que se derraman sobre el
horizonte como un lienzo
de amor danzando a la
exacta medida de dos seres
hechos para siempre
de música y de eternidad.
  
mery sananes - 21 diciembre 2018

Biografía
Mery Sananes (Caracas, 1942). Poeta. Licenciada en Letras, doctora en Ciencias Sociales y profesora titular de la Universidad Central de Venezuela. Es coordinadora de la Cátedra Pío Tamayo. Ha publicado los libros Palabra uno (1964), Tiempo de guerra (1968; 1974), Tierra de expedientes (1975), Walt Whitman, poeta de los tiempos que vendrán (1973), León Felipe: poeta de pólvora y barreno (1988), Ángel eternamente flor (1994), La trampa-engaño de la cultura, Aproximación a Luis Mariano Rivera (2006), Palabras conjugadas (2016), Memoria de hombres y pájaros (2017), Parcela 40 (2018)
fuente: Embusteria


sábado, 13 de mayo de 2017

Natasha Tiniacos - Tres poemas

Foto de Aaron D. Feen

Piel del desespero

“la eternidad es un trompo que se agarra en la uña”
Vicente Gerbasi

Según la agencia ambientalista
una lata tarda entre ochenta y doscientos años en descomponerse.
Una botella de plástico, mil.
El vidrio, millones.

Cuánto demorarán estas palabras en encontrar
su primer amanecer;
el día en que se abotonarán la camisa para tomar tu aliento.

Solo intuyo qué cantidad de calendarios
tomará mi espalda para ceder
porque he aprendido a sobrevivir,
apretar los puños, fruncir el ceño
y esperar mi turno inclinada
donde los niños no hurgan la basura.

Imagen de Dominique Fotin

Wireless

Nunca se me dijo que se cortarían los hilos
para no caer en pecado
sino en picada.
Soltar el cordón era esto:
aprender a caminar, tropezarse,
habituarse al suelo,
igual que un fruto desunirse
de la rama que ataja,
despejar el campo a cicatrices, ocultar
el orín en la cama.

No era menester tocar el fondo,
reinventar el espejo en la pantalla
y poblar una cantera de anónimos,
ahí donde la gravedad es desmerecida
y el tiempo se encumbra y retrocede.

No solo era cuestión de desatar
los dedos de los nudos,
sino de zarpar y desenterrarse
mientras uno en la vertiente
encarna
el alud del mango que se pudre.

Foto mía

Veinte estados imaginarios en Facebook

1-Un párrafo para descaminarse.
2-En el escurridero del feed soy desperdicio.
3-Envidio la vergüenza del avestruz.
4-Se venden pastillas para retroceder, info aquí.
5-No creo en la ilusión, creo en la miopía.
6-No odio volar.
7-Hago la siesta en el polvo permanente de lo particular.
8-Abajo tengo fiebre.
9-Advertencia: existir es estar fuera de uso.
10-Hay un criminal en cada uno de nosotros. Mi víctima es el tiempo.
11-Todo en mi cama está hecho por personas que nunca conoceré y temo que en cualquier momento mis lámparas regresen a las manos de su origen.
12-Yo le rezo al alma del escritor fantasma.
13-Se busca estrofa para soneto sobre la libertad. Favor abstenerse la poesía comprometida.
14-Ponte en mi lugar.
15-Llévate la corona de tu almohada.
16-OPEN HOUSE
17-Sin preservativos.
18-Irremediable ceniza.
19-Entonces a usted le gusta que le digan lluvia.
20-¿Cuál es la velocidad de la oscuridad?

De: Historia privada de un etcétera

Biografía
Natasha Tiniacos (Venezuela, 1981). Fue seleccionada como poeta en residencia en el International Writing Program de la Universidad de Iowa y becaria de la Oficina de Asuntos Públicos de la Embajada de los Estados Unidos en 2014. El mismo año mereció una beca de residencia artística en Vermont Studio Center. Ha trabajado también en CAMAC (Francia) y Centre de Art La Rectoria (España). En 2015 fue seleccionada como becaria para Experimenta/Sur por el Goethe Institut de Bogotá y Siemens Stiftung. Fue profesora de Literatura Inglesa en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela y editora principal de la revista de arte contemporáneo Backroom Caracas. Sus poemas han aparecido en revistas nacionales e internacionales, así como interpretados por compañías de danza y teatro. Actualmente vive en Nueva York y es becaria Santander del programa de Escritura Creativa de New York University.
Publicaciones: Historia privada de un etcétera (Los libros del fuego 2016, La cámara escrita 2011) y Mujer a fuego lento (Editorial Equinoccio 2007).

Fuente: Revista Cantera



jueves, 7 de agosto de 2014

Beverly Pérez Rego - Dos poemas

 Foto de la red

No existe otro día.
No hay más que mi obstinación:
la faz que persevera en el espejo,
la vejez,
los dedos grises que me oprimen.

Es mía la culpa.

Déjame morir un poco más.
Déjame caer por mi propio peso.
Libérame de ti,
carnero sagrado:
perseverancia, maestra,
cuerno pulido y curvo
en la frente.


 foto de Bogdan-Grigore - Straight

Si pierdo el juicio
no es por tu causa.
                           Antes,
en la rama amarga del olivo.
en los profundos entornos
de ciertos abismos vegetales
que crecen raudos en tu pecho,
                           antes,
estuvo mi pérdida.

Ahora,
en el alivio de la derrota,
siento cómo todo se tiñe
con el verdor de tu deseo,
y ante tus pies se abre
la senda única
entre los bosques que sembramos.

Tu maldad, líquida,
vierte cristales entre mis dedos;
ya no queda ningún enemigo
por enterrar.

Me deja atrás.

Y la inteligencia,
perra noble,
es la única en seguirte
a casa.


Libro de cetrería
Beverly Pérez Rego

(Nota del editor: "Libro de cetrería", poemario con el cual Beverly Pérez Rego obtuvo el premio 1994 de la mención Poesía de la Bienal de Literatura "Casa de la Cultura de Maracay", fue publicado por la Secretaría de Cultura del estado Aragua en 1994. En la Tierra de Letras han caído estos cuatro extractos).

Fuente: Letralia 

Biografía y obra
Beverly Pérez Rego (o Beverley Pérez Rego) (Halifax, Canadá) es una poeta, traductora y músico venezolana. Es socióloga y licenciada en Letras egresada de la Universidad Central de Venezuela.

Poesía
1992 Artes del vidrio. Caracas, Fondo Editorial Pequeña Venecia
1994 Libro de cetrería. Maracay, Ediciones Casa de la Cultura de Maracay, Colección El Cuervo
1998 Providencia. Coro, Fondo Editorial del Estado Falcón, Ediciones Libros Blancos.
2002 Grimorio
2004 Escurana. Caracas, Fondo Editorial Eclepsidra, Casa de la Poesía Pérez Bonalde.
2006 Poesía reunida. Prólogo de Juan Calzadilla. Caracas, Monte Ávila Editores Latinoamericana.

Traducciones
1996 Tristia, Alejandro Oliveros (edición bilingüe). Caracas, Editorial RWM
2008 Louise Glück- poesía selecta. Caracas, Universidad Metropolitana, Colección Luna Nueva. 

Premios
1994 Premio Bienal Casa de la Cultura de Maracay, por Libro de cetrería
1997 Premio Bienal Elías David Curiel, por Providencia
2002 Mención única, Bienal José Rafael Pocaterra, por Grimorio
2003 Mención única Bienal Francisco Lazo Martí, por Escurana

jueves, 12 de diciembre de 2013

Yolanda Pantin poemas

Foto de Alek Lindus

El hueso pélvico

I

Yo venía a través de la ciudad
Desde mi casa al centro,
Al otro extremo de aquel valle,
Cuando se me urgieron respuestas
Para nuestra inconsciencia.

De ninguna parte me sobrevino una frase
Que llegaba con su imagen: el hueso pélvico, en alto
Que carga una diosa. Algo que no era
Autoderogativo, como acostumbraba serlo
Nuestro forcejeo cotidiano, cuando
Arrojamos la materia misma
De la que estamos hechos: sangre, miasma. Vi

Todo malherido, todo
Como verdaderamente era,
Tal supe que ese centro a donde iba
Era el presente macizo,
Un haz de luz blanca, ciega.

País nombrado con ánimo de sojuzgarlo, peyorativo,
Porque uno es el nombre que lleva,
Y nosotros no miramos,
Cuando todo está desnudo de afecto, hiriente

Olores de la infancia en una localidad cualquiera:
Turmero. Queda en el tiempo,
Enterrado aquel país irreconocible,
Cuando cruzo el pueblo y
Voy al centro (minerías, guerras), voy

A una manifestación humana,
Así el desfile, náufragos,
Como fantasmas que atosigan
Perlas, las esquinas son esquirlas
De granadas
En un patio interno. Pulpa
Ofrecida, abierta,
Así la patria que no amas.

II

Voy al centro del país peyorativo,
Voy sorteando los obstáculos
Dentro de un paisaje innoble,
Basurales, baldíos,

La luz burda cierra los portales
Del tiempo hacia el futuro.
Queda el presente puro
Que te ha descubierto.

Te descubres en el tiempo
Que has merecido,
Contigo y con tus hijos.

Estás en el vacío
Pero vas al centro,

Sin orillas,
Sin escampaderos,

En el presente de los descreídos,
Has sobrevivido.

Vamos los sobrevivientes
Junto con la marea humana

Vamos por las carreteras
Atascados
En el tráfago de almas.

Cruzamos la ciudad
Hacia el centro
Caído el sopor
De la mañana,

En el cenit del día,
La canícula, la resolana.

Dejo el auto
En el atolladero

Giro la llave
En la canícula

Salgo al sol

A la bruta premonición,
Junto con todos.

De: El hueso pélvico

Biografía
Yolanda Pantin nació en Venezuela. Estudió en la Universidad Católica Andrés Bello. En 1979 se integró al grupo literario Calicanto. Posteriormente fue fundadora del grupo Tráfico. Recibió el premio Fundarte de Poesía en 1989.
Ha publicado: Caso o lobo 1981, Correo del corazón 1985, La canción fría 1989, Poemas del escritor 1989, El cielo de París 1989, El hueso pélvico 2002.


Fuente: Habitando la Frontera – Muestra de poesía escrita por mujeres latinoamericanas – Violeta Barrientos Silva (editora) – Buenos Aires – Lima 2008

viernes, 4 de octubre de 2013

Hallie Hernández Alfaro poemas

Imagen de Hiroshi Nonami
Mantra

Ábreme el duat de los sigilos en tu eco piramidal,
léeme la boca del faraón en las nanas del romance,
húndeme en el purgatorio de la rosa ahogada en Nilo
y no obvies los nacropsados epitelios de ayer  
ni el aire camaleónico de la realidad con tulipanes.

No dejes de engendrarme y sanar mis días blancos;
que no te duela parirme muchas veces, dios de los silencios,
ya no quiero nombrarme hija de la intemperie.

Hallie Hernández Alfaro

Imagen de Mark Ryden

Pre-mestrual

He sido en tu mano desde ayer.
Ahora el espejo se abre como en la historia de Alicia
y habito las fronteras de tu camiseta blanca.
El incontrolable palpitar de mi glándulas
desboca las voluntades de tu nombre;
ya lo amaba, ya silbaba su cadencia en los diluvios de juventud.
Siento que tengo el cielo entre mis dedos
que hasta puedo cargarme los temores de Noé.

En el parque,
la luz obligaba a centrar los minutos en la teoría del condicional:
si las calles estrechas pudieran empujarme a tu vida,
si alguna noche el insomnio alcanzara para deshabitar la tristeza,
si los ojos perdieran su locura por mirarte,
si encontrara un soplo de sentido en tantos carros de fuego.

Conspiran para vivir.
Hadas febriles a cuestas del placer
se relamen la sal de tus besos ahogados,
veneran el azul genotípico del instante y el jamás;
hospedan cláxones mudos, sueñan el verso de Dos.

Hallie Hernández Alfaro

Fuente:  Editorial al aire


martes, 11 de junio de 2013

Hallie Hernández Alfaro poemas

 Leonora Carrington


Habeas corpus

Aquí tienes mi cuerpo, sin islas desiertas ni antifaces
contiguo, pálido de caricias
sujeto a las barandas de una apología triste de jazmines.

Parece vagar como un cromo deshecho en bajorrelieve
cuando la llovizna brama la frialdad nocturna
y los tobillos sangran el claustro de las hiedras mansas.

Toda yo, incauta de pupilas y marasmos
desenvaino la espada de mis chacras
y quiebro la amnesia del cautiverio.

Aquí tienes mi cuerpo, consignas de cristal hechas agua
silencioso y expectante a la genealogía de tus pasos.


Eros (L, IV)

I

Legionario y profeta en el ardor de mis muslos,
hombre de aire que destila en mi útero una catarata de malabares;
estás cerca, hago viñas con tu nombre –etílico de mis fuentes-
y quiero ser la abeja reina, la gota salada en tu copa nocturna
las manos, los ojos, el tacto de la ninfa.

II

Atrás quedan los corsarios reveses del suplicio,
su limítrofe despojo de aeropuertos vacíos,
el plano triste de los huesos sin mitad.
Estás cerca, adicto al botón rojo de mi falda
y al vademécum caliente de todos mis deseos.


In vitro (L, IX)   


Ojalá pueda salvarme de tus ojos marrones habitando la nada. No sé si cumplo mi labor de espionaje con la severidad y el cuidado que se precisa en estos casos. Adivino tus gametos y mis cromosomas en la ópera del  milagro. Mis anotaciones crecen y se multiplican día a día; descubro con goce que tu psique se mantiene despierta y estable, sin tendencias suicidas ni bipolaridad exagerada. Sueño con tus labios presagiando humedad en las vías de falopio y con tus manos batiendo los soles de una patria rítmica y azulada en los costados. Acabo de llegar a la penúltima generación que te precede: motricidad superior a la media, niveles de instrucción universitaria y tres doctorados con menciones honoríficas en la facultad de filosofía y letras. Creo que comienzo a extrañarte en los mediodías de Parque Patricios; me gusta que me sorprenda tu cuello seductor y tu sonrisa de hombre libre (en esos momentos hasta podría perdonar tu delirio por las obras de Ecco) Tengo que ser un poco más exhaustiva con mis métodos de investigación, no estoy segura de haber manejado con objetividad la histeria conversiva de tu abuela paterna o la doble personalidad de José Carlos, el bisabuelo catalán. Amanecí tejiendo un palmo de caricias sobre tu espalda, mis dedos son brújulas hedonistas que conjugan los avatares de tu cuerpo; me gustaría hablar de un refugio frente a la playa -solos en el universo danzarín de los paisajes tropicales- o de flores macedónicas en una cama que levitara apetitos y celos. No puedo esperar más, el tiempo vuela y sube la temperatura de mis óvulos. Eres el donante elegido por mi razón impura; necesito la cumbre inapelable de tu semen, el aperitivo de tus costillas adánicas y el onírico peso del alma que destierra el pánico en el mundo. Ojalá no pueda salvarme de la complicidad de tu sangre fertilizando mis utopías.

Oblivion (L, VI)   

No existes. La lucernaria morada mece la cuna y calla;
levitas en un trampolín de fragancias,
suaves, ignotas, como la espalda de una virgen.

Vuelas y sanas con el trémulo canto de Manhattan;
espiga, oro, ligadura, ángel; todo en tí, corazón de almendra.
Duele el aire pastoso de las encinas.

No existes. Una marea ciega colma la inquieta soledad;
los parajes del estío retractan su augurio,
despiden el feroz pulso de las mañanas.

Lloras la tarde de nonino, sus brazos antiguos,
la melodía concibe un ataúd de flores blandas;
inevitable el misterio en las espinas del retorno.

No existes. Quedan las estelas vivas y juradas,
el ocaso de los amantes, su tedio incorregible;
la voz nocturna de los genios que viven en tu garganta.

No existes, olvido.
Sólo eres fuga que lidia con los aros del ensueño.

(2012)

Biografía
Hallie Hernández Alfaro. Nació en Caracas, Venezuela. Actualmente, reside al norte de Holanda.
Participa y trabaja en Alaire: espacio de Poesía.