viernes, 15 de julio de 2016

Françoise Roy - dos poemas en prosa


Imagen de Flor Garduño - el inconsciente

1. Lindamente linchada

Lindamente linchada, las piedras aventadas como si fuesen nubes, algodones, plumas.
Sigo a tiro de ballesta en el meollo del cardumen, ah las medusas bailarinas que desenvainan sus dardos en el medio más parecido a las lágrimas. Por eso los instrumentos del golpe ¾ sus palabras acuáticas, tallos azules, transparentes pétalos, espinas afiladas ¾
pierden densidad; el agua les resta peso, el olvido abre la boca y las engulle enteras, con todo y letras, todo y prosodia, amnésico.
Oh amor destruido de las amigas, sal, los países de la ternura cambian de tamaño según la hora.

1. Gentiment lynchée

Gentiment lynchée, les pierres jetées comme des nuages, de la ouate, des plumes.
Je suis encore à jet d’arquebuse en plein centre du banc de poissons, ah les méduses danseuses qui dégainent leurs dards dans le milieu le plus semblable aux larmes. C’est pour cela que les instruments servant à asséner le coup - leurs paroles aquatiques, tiges bleues, pétales transparents, épines effilées - y perdent leur densité ; l’eau les allège, l’oubli ouvre la bouche et les avale toutes entières, avec leurs lettres et tout, leur prosodie et tout, frappé d’amnésie.
Oh amour détruit des amies, oh sel, les pays de la tendresse changent de forme selon les heures.
Imagen de Esteban Leyton

Filo

Nadie lo ve, pero yo siempre lo miro, con su refulgente hoja de $3>$3>$3>$3>l, lisa, brillante, un rayo de luciérnaga que hiende la luna líquida de un lago a medianoche. No lo uso nunca. Llevo mi vida como si no existiera. Pero jamás lo dejo de ver.
Pese a la falta de uso, no se empolva: lo pulo a diario con las asépticas barridas de la mirada. A veces pienso “es un imán”: algo en el filo me atrae sobremanera. Pero sé lo peligroso que es para la ciega [en general es una mujer] que no lo divisa, y sólo mira el cordero sacrificial.
La carótida, tan cerca bajo la piel. Carótida de la hembra oscura que lleva al revés su proceso catabólico, y empieza por la digestión en vez del desglose de sabores en la lengua.
Veo jugos gástricos salpicarme el plexo. Y la mano, gracias a Dios, la mano tan paciente del saturno que soy, no lo levanta.

Le tranchant

Personne ne le vois, mais moi, je ne fais que le regarder, avec sa lame en métal étincelante, lisse, reluisante, un rayon de luciole fendant le miroir liquide d’un lac à minuit. Je ne m’en sers jamais. Je poursuis mon existence comme s’il n’existait pas. Mais je ne cesse jamais de l’avoir sous les yeux.
Malgré ce manque d’usage, il ne se couvre pas pour autant de poussière : je le polis tous les jours en le balayant d’un regard aseptique. Parfois, je pense “c’est un aimant”: quelque chose dans son tranchant m’attire exagérément. Mais je sais comme il est dangereux pour l’aveugle [en général, il s’agit d’une femme] qui ne le distingue pas, et ne fait qu’y voir l’agneau sacrificiel.
La carotide, si près sous la couche de l’épiderme. Carotide de la femelle obscure qui mène son processus catabolique à l’envers, commençant par la digestion au lieu du tri des saveurs sur la langue.
Je vois les sucs gastriques m’éclabousser le plexus. Et la main, Dieu merci, la main si patiente du saturne que je suis, s’abstient sagement de le prendre.



Biografía
Françoise Roy nació y creció en Quebec, pero vive en México desde hace muchos años. Es geográfa [M.A., University of Florida, 1983] con especialidad en Estudios latinoamericanos y Estudios de género, así como traductora. Trabaja como traductora independiente y maestra de redacción. Ha publicado más de una decena de libros [entre poemarios y novelas] así como innumerables traducciones. Es editora de la revista de arte y cultura mexicana Tragaluz.




2 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Muy original esta autora.

Un beso grande
Ana

María Germaná dijo...

Gracias Ana por tu opinión y estoy muy de acuerdo contigo, su prosa es original.Tiene un lenguaje lírico que nos habla del dolor.
Un beso