martes, 10 de junio de 2014

Alba Ceres Rodrigo - poemas

Imagen de Esteban Leyton

el silencio de los órganos


(...) un médico francés, Bichat, apelaba a una imagen parecida,
llamando a la salud "el silencio de los órganos", y a la enfermedad "su rebelión"
(La enfermedad y sus metáforas, Susan Sontag)





las resonancias que nos afligen

circunvalan la pérdida       agujero auscultado por el tiempo


existe una enfermedad jauría que afila sus dientes en las rocas

y también un cuerpo en los intersticios de un tratado de medicina


digo cáncer con esta levedad ante los términos

porque antes fui el animal que despellejó enloquecido cada una de sus letras


digo cáncer habiendo descubierto

la inversión       tiempo auscultado por el agujero


existe un puente

y también un cuerpo en la voluntad de cruzar su acantilado más anónimo


mamá recuenta leucocitos en su sangre, los pinta en la pared de las promesas

mi oído se acerca hasta su vientre


                                                                                   a veces, me dice, no hay ruido



Etiqueta: Sanar



 imagen de Dorothea Tanning 

he soñado vomitar algo luminoso:

una estrella de mil puntas, como la norestina

y he soñado arder en el instante álgido

de un soliloquio amable


la estrella era gelatinosa y se escurría

con la prisa, que seguía sucediéndome

aun después de las cenizas

Etiqueta: Apuntes para un desconsuelo

Imagen de Grace Grarcia
10

cerré los ojos

pero también dentro

la tierra

estaba siendo violada,

y conté árboles

no como quien cuenta ovejas

sino como quien cuenta cuentos

para vivir

Etiquetas: Aprendizaje

Alba Ceres Rodrigo, Nápoles 1986






4 comentarios:

alba dijo...

Querida María,
estaba yo tan dispersa... y entonces Vera me toca a la puerta y me dice: estás donde María, y vengo enseguida y, claro, sonrío. Es curioso leerse en la elección de los poemas que hacen los demás. Me pregunto por qué estos tres y te doy las gracias, muchas, muchas, por darme cabido en esta urdimbre de voces amadas.
Te abrazo fuerte

María Germaná dijo...

Querida Alba,
Soy yo la agradecida, siempre visito tu casa y siento el calor de tus poemas. Palpar ese lado áspero la vida y al mismo tiempo estremecerse en sus misterios.
Elegí "El silencio de los órganos" porque habla de la enfermedad, en tu caso, el cáncer de tu madre, has visto "su cuerpo en la voluntad de cruzar su acantilado más anónimo" es un poema hermoso me removió y pensé en mi padre cuando sufrió un ictus.
El segundo, me pareció tan esperanzador, desde su inició, "vomitando algo luminoso".
El 10, porque también cuento árboles como cuentos para vivir.
Tu poesía es luminosa y es un honor tenerte aquí.
Un abrazo,

María

Carmela dijo...

No la conocía, María y me ha gustado mucho, entré en el enlace que pones a su casa y es hermosa, gracias.

Un beso, María

María Germaná dijo...

Querida Carmela, me alegro que la descubras su poesía es simplemente hermosa.
Un beso para ti