domingo, 5 de octubre de 2014

Kishwar Naheed - Dos poemas

Imagen Antonio Mora

Nosotras, mujeres pecadoras

Somos nosotras, mujeres pecadoras,
quienes no sentimos temor ante la
grandeza de aquellos, los señores de hábito.
Quienes no vendemos nuestras vidas,
quienes no inclinamos la cabeza,
ni juntamos nuestras manos en señal de devoción.

Somos nosotras, mujeres pecadoras;
mientras aquellos que venden la cosecha de nuestros cuerpos,
se exaltan, se vuelven distinguidos,
se convierten en simples príncipes del mundo material.

Somos nosotras, mujeres pecadoras,
quienes salimos levantando la bandera de la verdad
contra la barricada de mentiras esparcida sobre las avenidas;
quienes encuentran historias de persecución
apiladas en cada umbral,
quienes se dan cuenta que esas
lenguas que podrían hablar,
han sido cercenadas.

Somos nosotras, mujeres pecadoras.
Incluso si la noche nos persigue
estos ojos no habrán de apagarse.
No insistan en volver a levantar
la pared ya construida.

Somos nosotras, mujeres pecadoras,
quienes no sentimos temor ante la
grandeza de aquellos, los señores de hábito.
Quienes no vendemos nuestros cuerpos,
quienes no inclinamos la cabeza,

ni juntamos nuestras manos en señal de devoción.

Kishwar Naheed - Traducción de Ximena Londoño

Imagen Dorothea Tanning

Un palacio de cera

Antes de casarme
mi madre solía
tener pesadillas.
Sus gritos de terror
me estremecían.
Yo la despertaba
para preguntarle:
¿Qué sucede?
Con los ojos en blanco,
ella me miraba fijamente.
No podía recordar sus sueños.

Una noche, una pesadilla la despertó,
mas ella no profirió ningún grito.
Yo le pregunté:
¿Qué sucede?
Me abrazó con fuerza, con temor silencioso.
Abrió los ojos y dio gracias al cielo.
Soñé que te ahogabas, me dijo,
Y yo me tiraba al río para salvarte.

Esa noche, un relámpago
mató a nuestro búfalo y a mi prometido.

*

Luego, una noche, mi madre se durmió
y yo permanecí despierta
mirando cómo abría y cerraba sus puños.
Trataba de asirse de algo
sin lograrlo y lo intentaba de nuevo.

La desperté,
pero se rehusó a contarme el sueño.

Desde ese día
no he podido dormir tranquila.
Y me mudé al otro patio.

Ahora ambas gritamos
en medio de nuestras pesadillas.

Y si alguien nos pregunta,
simplemente decimos
que no podemos recordar nuestros sueños.

 Kishwar Naheed - Traducción de Ximena Londoño

Biografía
Kishwar Naheed nació en Pakistan, 1940 y es indudablemente una de las más conocidas mujeres poetas en la moderna poesía Urdu, responsable de establecer una auténtica voz femenina, la voz del deseo femenino en la poesía Urdu. Kishwar Naheed es una poeta que lucha contra el autoritarismo en todas sus manifestaciones; esto puede ser visto en sus poemas. Es también, traductora y editora. Algunos honores a los que se ha hecho acreedora incluyen: Adam Jee Award for Literature, UNESCO Prize for children's literature y The Best Translation Award from The Columbia University. The price of looking back (1987) es uno de sus libros publicados.

2 comentarios:

Carmen Troncoso dijo...

Conmueve el dolor de sus letras, magnifica expresión!! Un abrazo de Chile,

María Germaná dijo...

Gracias Carmen Troncoso, Kishwar Naheed tiene una poesía impactante.
Un saludo