domingo, 12 de octubre de 2014

Mary Jo Bang - Dos poemas

Oswaldo Guayasamín

ODA A LA HISTORIA

Si no se hubiera acostado con aquel chico
hace todos esos años, dónde estarían, se pregunta.
Ella y el hijo que no habría existido y que ya
no existía. No sabría nada
de la maternidad. No sabría nada
de la muerte. No sabría nada
del amor. Esas tres cosas que se le concedían
para recordar. Despiértame, por favor, dijo ella,
cuando esta vida termine. Mírala: es como si
las ventanas de la noche estuvieran cosidas a sus ojos.

© Mary Jo Bang - Traducción de Jaime Priede

Imagen de Antonio Mora

SÓLO SOMOS HUMANOS

Amnesia nocturna.
El sueño se convierte
en dibujo animado y lentejuela de menta.

El furgón cimbrea por una colina esmeralda.
A diario cuidamos el jardín.
A diario movemos

Las pestañas como pequeñas banderas
en viento cordial ¿Yo? Quién no es
por siempre yo en un ahora circular.

El cepillo de dientes listo para usarlo.
La boca viene a su encuentro.
La vida comienza y avanza.

El otoño siempre a la espera.
Siempre somos la deriva en marcha.

© Mary Jo Bang - Traducción de Jaime Priede


Biografía
 Mary Jo Bang (1946) nació en Waynesville, Missouri. Se licenció y obtuvo un Master en sociología en la Northwestern University, obtuvo una licenciatura en Fotografía en el Politécnico de Londres y un Master en escritura creativa en la Universidad de Columbia.
Es autora de media docena de libros de poesía. Su primer poemario, Apology for Want (1977), fue premiado con el Bakelees Nason Prize en 1996.
Obtuvo diversos galardones, entre otros el premio Hodder de la Universidad de Princeton y el National Books Critics Circle Award de 2007 por su libro Elegía.
Fue también coeditora de la Revista Boston, desde 1995 hasta 2005.
En la actualidad es profesora de inglés y directora del Programa de Escritura Creativa en Washington University.
Elegía es el primer libro de la autora traducido al castellano. La traducción, así como el prólogo de la edición, es de Jaime Priede. El texto, escrito entre junio de 2004 y junio de 2005, está dedicado a su hijo Michael, muerto por sobredosis.
      


3 comentarios:

Carmela dijo...

En cada poema un viaje al interior, un mar de preguntas y una eterna busqueda.
Me han encantado, María.
Un beso

María Germaná dijo...

Gracias Carmela. Mary Jo Bang, nos transmite su inmensa fuerza vital, ese viaje interior del que nos hablas.
Un beso

lunapaula dijo...

Me encanto Mary Jo Bang!! gracias por los descubrimientos amiga.