sábado, 18 de febrero de 2017

Eva Barro García - Ira - Microrrelato

Imagen - Lighting by Joseph Winters
Ira

Me insulto mucho, pero era mentira que se quemaran las patatas, se lo juro. Él siempre lleva la de ganar, y si no, grita más para quedar por encima. Ya le dije, señoría, que aquella noche no estaba yo bien. Se me empezaron a subir como…como guindillas a la garganta. Cuanto más vociferaba él, más me ardía el aire por dentro a mí. Vio que el guiso era de pollo y en aquel momento me enteré de que lo odiaba, porque siempre lo devoró; entonces acababa yo de escurrir las patatas, y a la quinta o sexta vez, que le llamó puta a mi madre, las guindillas aquellas fermentaron, no sé, estallaron como la pólvora. El aceite chisporroteaba, restallaba…
El brazo se giró solo, se lo prometo, le juro que no fue intencionado. De lo que sí estoy segura, es de que con el aceite hirviendo, le lancé toda la ira que él había acumulado durante tanto tiempo sobre mí…

Eva Barro García


Fuente: 150 autores 150 vivencias – Antología V premio Orola – Ediciones Orola, S.L.

4 comentarios:

Incitatus dijo...

Quizá el guiso llevaba algo más que sal,
un poco de mucho estrés.
Quizá señoría, debí haberle dado ese pollo,
esas patatas antes.

Carmela dijo...

Me ha encantado. Tan tan, real y tan sencillamente expuesto.
Un beso María.

María Germaná dijo...

Incitatus, gracias por darle ese matiz al relato.
Es muy fuerte el relato, por eso me gusto. Toda esa violencia tampoco expuesta y que la ficción nos permite ver desde otra perspectiva.
Un abrazo,

María

María Germaná dijo...

Querida Carmela,

A mí también me gusto, esa sutileza del lenguaje para narrar algo tan complejo como la violencia de género, escrita con palabras tan sencillas que chocan y por eso mismo fascinan.
Muchas gracias por tus comentarios.
Un beso,

María