viernes, 28 de octubre de 2011

Marina Tsvietáieva, poesía

Marina Tsvietáieva y su hija Ariadna Efron, en Praga en 1924



Me gusta que no estés loco por mí,
me gusta que no estoy loca por ti,
y que la pesada esfera del planeta tierra
no vuelva a girar a nuestros pies.
Me gusta poder ser imperturbable
y tener humor y ser incapaz de jugar con las palabras,
no enrojecer ante una ola sofocante,
cuando al rozarte con mis mangas me enciendo.
Me gusta también que ante mi presencia
abraces tranquilamente a otra, está bien,
incluso para mi, besar a otro
y que no me amenaces con las llamas del infierno.
Ese es mi dulce nombre, que ni de día, ni noche,
volverás a recordar, dulce amado,
y que en el silencio de la iglesia nunca
canten por nosotros: ¡Aleluya!
Con este mi corazón y con está mi mano: Gracias,
tú que – sin saberlo - me amabas tanto,
y, por mi paz nocturna,
y, por las raras citas a la hora del ocaso,
por los paseos que no dimos a la luz de la luna,
por el sol que no brilló está mañana sobre nuestras cabezas,
¡Ay de ti!, por no estar loco por mi
y, ¡Ay de mí! por no estar loca por ti.

Versión: María Germaná Matta,  a partir de la traducción inglesa de Ilya Shambat, encontrada en este vídeo del Youtube.


I like it that you`re burning not for me,
I like it that it`s not for you I`m burning
And that the heavy sphere of Planet Earth
Will underneath our feet no more be turning.
I like it that I can be unabashed
And humorous and not to play with words
And not to redden with a smothering wave
When with my sleeves i`m lightly touching yours.
I like it, that before my very eyes
You calmly hug another; it is well
That for me also kissing someone else
You will not threaten me with flames of hell.
That this my tender name, not day nor night,
You will recall again, my tender love;
That never in the silence of the church
They will sing "halleluiah" us above.
With this my heart and this my hand I thank
You that - although you don`t know it -
You love me thus; and for my peaceful nights
And for rare meetings in the hour of sunset,
That we aren`t walking underneath the moon,
The sun is not above our heads this morning,
That you - alas - are burning not for me
And that - alas - it`s not for you I`m burning.

translated by Ilya Shambat

Мне нравится, что вы больны не мной,
Мне нравится, что я больна не вами,
Что никогда тяжелый шар земной
Не уплывет под нашими ногами.
Мне нравится, что можно быть смешной -
Распущенной - и не играть словами,
И не краснеть удушливой волной,
Слегка соприкоснувшись рукавами.

Мне нравится еще, что вы при мне
Спокойно обнимаете другую,
Не прочите мне в адовом огне
Гореть за то, что я не вас целую.
Что имя нежное мое, мой нежный, не
Упоминаете ни днем, ни ночью - всуе...
Что никогда в церковной тишине
Не пропоют над нами: аллилуйя!

Спасибо вам и сердцем и рукой
За то, что вы меня - не зная сами! -
Так любите: за мой ночной покой,
За редкость встреч закатными часами,
За наши не-гулянья под луной,
За солнце, не у нас над головами,-
За то, что вы больны - увы! - не мной,
За то, что я больна - увы! - не вами!


Poema de la Montaña

(fragmento)

Epílogo

Hay lagos en la memoria
y en los ojos siete velos.
No te recuerdo – tus rasgos
son una página en blanco.

Sin marcas. Un lago blanco –
todo. (El alma y sus heridas,
herida completa). Y tiza.
Que sólo señala el sastre.

El cielo es todo una pieza
y el océano - ¿sus gotas?
Sin señas se acerca el justo.
Contacto – el amor es todo.

Si el pelo es rubio o moreno
lo sabe el vecino: espía.
¿La pasión une o separa?
¿Soy relojero o médico?

Eres el círculo – todo,
el torbellino completo.
Recuerdo de ti sólo el amor.
Signo de la igualdad.

(Las soñolientas pelusas
se acumulan como espuma.
Novedad rara al oído,
No yo sino el “nos” de majestad…)

La miseria es tan estrecha
- “igual a la vida misma” –
Y  a ti junto no te veo
ni con una, ni con otra:
- venganza de la memoria.


Poema del fin
(Fragmento)
1
El cielo de hojalata está oxidado.
El poste se levanta como un dedo:
en el lugar de siempre
como el sino.

-Menos cuarto. ¿Correcto?
-La muerte está impaciente.-
todo va lento, lento
el alzar  del sombrero.

El ojo desafía,
y la boca apretada.
Baja, baja
la inclinación del saludo.

-Menos cuarto. ¿Seguro?-
Pero la voz mentía.
El corazón se detuvo: ¿Qué sucede?
Del cerebro: ¡señal!


Malos presagios:
herrumbre y hojalata.
En el lugar de siempre.
Como siempre a las seis.

El beso no habla,
ni los labios fijos.
A la reina la mano,
a los muertos así…

Un villano que corre
con el codo al costado.
Lo monótono es doble
si aúlla la sirena.

Chillaba como un perro,
un aullido, irritada.
(Exagera la vida
cuando suena la hora.)

Ayer-hasta la cintura.
Hoy-hasta las estrellas.
(Fue más allá de todo:
de cuerpo entero.)

Pensando en mi adorado,
más allá de las seis.
Y luego:-¿al cine? ¿al cine?
Una explosión:- ¡A casa!



2

Hermandad del aduar.
Hacia ella la llevaba,
un trueno en la cabeza
y a la cintura un sable.

Más allá del horror:
la palabra esperada.
La casa se derrumba-
y la palabra casa.


Cuando el niño se pierde
hay un grito: ¡a casa!
Un año y ya reclama:
¡Dame lo mío! ¡Lo mío!

Mi hermano en la lujuria
qué bien arde mi amado.
Quieren volar de casa
y tú-¡a casa!



Tira tanto el caballo
que hace polvo la cuerda.
-¡Pero no encuentro casa!
-Hay una. – Y a diez pasos:

La casa en la montaña. - ¿Qué puede estar más alto?
-La casa en la montaña. Una casa en la cima.
Cuando abre la ventana
-“¿No sólo hacia la aurora

encendida?” ¡Otra vez
La vida y los poemas?
¿Qué significa “casa”
sino salir a la noche?

(Mi tristeza, mi sino,
son más verdes que el miedo…
-No piense demasiado.
Busque su pensamiento.

3

Al malecón, al agua,
a lo denso me aferro.
Jardines de Semíramis:
¡aquí están! suspendidos.

Al agua: (franja de
acero cadavérica)
como a su partitura la diva, yo me aferro,
o a la pared el ciego…

¿La devuelves?
¿si me agacho, me oyes?
Al que calma la sed
me aferro, como  a la cornisa

el sonámbulo…
                               Miedo, pero no del río
-¡si nací náyade!
Y me aferro al agua
si está al lado el que amo-

Y es fiel…
                               Lo son los muertos,
No a todos en el cuarto…
A izquierda y a derecha,
La muerte. Está a tu lado.

Un manojo de rayos fulgurantes.
La risa, -la barata pandereta.
-Usted tiene que…
                               (siento escalofríos.)
-¿seremos tan valientes? ¿Tan valientes…?

Insinuarse

" Quizás la mejor victoria sea
sobre el tiempo y la atracción,
pasar sin dejar huellas,
pasar sin dejas sombra

en las paredes...

Quizás renunciando
vencer? Quién del espejo se borra?
Así como Lermontov en el Cáucaso
colarse sin inquietud en las rocas.

Es quizás la mejor diversión
con los dedos de Sebastián Bach
del órgano provocar el son?
Despedazarse sin dejar

cenizas para la urna...

Quizás por engaño
vencer? De toda latitud darse de alta?
Así en el tiempo tal océano
colarse sin inquietar las aguas... "

El poeta

" El poeta trae de lejos la palabra.
Al poeta lo lleva lejos la palabra.

Entre sí y no, por baches indirectos
de parábolas, signos, planetas,
hasta lanzándose desde el campanario
agarra un garfio, pues el camino del cometa

es el camino del poeta. Casuales eslabones
ése es su enlace. Mirar las estrellas
de nada sirve! en el calendario
no se pronostican los eclipses del poeta

él es el que desordena los naipes,
falsea el peso y las cuentas,
el preguntón en el pupitre,
el que a Kant para el arrastre deja.

El que en el pétreo foso de la bastilla
es como un árbol que crece en su belleza...
aquél de huellas siempre desaparecidas,
él que es el tren al que cualquiera
llega tarde,
su camino es el de los cometas.

El camino del poeta arde pero no calienta,
arranca pero no cría, estalla y se quiebra.
Tu camino es el de enredadas cabelleras,
no pronosticado en el calendario del poeta. "

Y no salvan ni estancias ni estrellas

" Y no salvan ni estancias ni estrellas,
pero esto quiere decir, que sin ellas,
cada vez castigo recojo,

me extendía sobre líneas persistentes,
buscaba sola sobre mi amplia frente
estrellas sólo, no ojos.

Que os reconocí la fe, poderoso,
ni un solo momento, Eros hermoso,
me fue vacío sin amaros!

que en la noche en la niebla solemne
busque en los dulces labios carmines,
rimas sólo y no labios.

Castigo para el juez perverso
fui, nieve, y aquí cerca del pecho,
apoteosis gloriosa!

porqué ojo con ojo con el joven Oriente
busqué en mi inmensa frente
el rosicler, no la rosa! "

Yo te reconquisto

" Yo te reconquisto de toda tierra y celestial altura,
porque me es cuna el bosque, y el bosque sepultura,
porque en la tierra estoy, con un pie sólo, uno,
porque voy a cantarte como no canto a ninguno.

Yo te reconquisto de todo tiempo y de toda espada,
de toda noche y de toda bandera dorada,
arrojaré las llaves y los mastines del umbral,
pues perro fiel soy yo en la noche terrenal.

Te reconquisto de todos los demás, de la otra, de la una
no seré yo esposa de ninguno, ni serás tu esposo de ninguna,
y en la última lucha te sacaré, no reproches, calla!,
del que en la noche estuvo con Jacob en la batalla.

Pero hasta que en tu pecho los dedos cruzar pueda
- oh maldito seas tú!- en ti mismo te quedas,
tus dos alas dirigidas al espacio profundo,
pues el mundo es tu cuna y tu sepulcro el mundo. "

Libertad salvaje

Me gustan los juegos en que todos
son arrogantes y malignos,
en que son tigres y águilas
los enemigos.

Libertad salvaje
Que cante una voz altiva:
"¡Aquí, muerte, allí -presidio!"
¡Luche la noche conmigo,
la noche misma!

Volando voy -tras de mí van las fieras;
y con el lazo en las manos yo me río...
¡Ojalá la tormenta
me haga añicos!

¡Que sean héroes los enemigos!
¡Acabe en guerra el convite!
Que sólo quedemos dos:
¡El mundo y yo!

Versión de Severo Sarduy

Nota: Los fragmentos de Poema de la Montaña y Poema del Fin, pertenecen al libro: TRES POEMAS MAYORES  - Poesía Hiperión - Edición y presentación de Elizabeth Burgos - Traducción de: Elizabeth Burgos, Lola Díaz, y Severo Sarduy - Versión: Severo Sarduy.  

Los poemas: Insinuarse, El poeta, Yo te conquisto  -  pertenecen a la web: 
Foto: El País.

martes, 25 de octubre de 2011

LILA DOWNS - DIGNIFICADA (versión original) FULL

ow

Dignificada

Hay en la noche un grito y se escucha lejano
Cuentan al sur, es la voz del silencio
En este armario hay un gato encerrado
Porque una mujer, defendió su derecho

De la montaña se escucha la voz de un rayo
Es el relámpago claro de la verdad
En esta vida santa que nadie perdona nada
Pero si una mujer, pero si una mujer
Pelea por su dignidad

Te seguí los pasos niña
Hasta llegar a la montaña
Y seguí la ruta de Dios
Que las ánimas acompañan

Ay morena, morenita mía,
No te olvidaré

Virgen Hermosa, ruega por ella
Virgen cariñosa, ruega por ella
Virgen misericordiosa, ruega por ella.

jueves, 20 de octubre de 2011

Mis cuentos: A solas con Pilar

Girl in a Fur Skirt - Mark Ryden


A solas con Pilar

La niña acurruca contra su pecho a Pilar, su muñeca. Contempla la mirada inmóvil de risueño plástico de su pequeña, la llena de besos, murmura canciones con ternura. Después, se dirige a su cocinita, prepara la merienda y sienta a Pilar a la mesa. Le sirve una tasa de leche con chocolate y un plato con galletitas. Disfruta sintiéndose mamá, sólo que la tarde se le hace larga y espesa. Entonces clava la mirada a Pilar y alza la voz:
¡Deja de quejarte!
Da unos pasos por la habitación, enseguida da media vuelta y otra vez le encaja la mirada.
¡No me supliques! Sino te quedarás encerrada en tu habitación Estoy cansada, ¿No lo ves? ¡Cállate! Además, tengo muchas cosas por hacer.
La niña se dirige al armario, se para en una silla, examina la ropa de su madre, mueve perchas, busca faldas; una de flores, otra de tules, otra de colorines. Las ensaya una a una delante del espejo. ¡Uff, qué agotador! Al final, se decide por la de tules, le toca el turno a los tacones, elige los rosas, son los más altos. Ahora la cartera, la de las asas largas. ¡Es perfecta! Luego, se pinta la boquita con carmín, se alisa el pelo. Se mira al espejo, de perfil, de frente, hace muecas, y se dice:
¡Guapa!
Lanza una mirada penetrante a Pilar, que permanece en su rincón y le habla con autoridad:
Volveré por la noche. Acuéstate. No me esperes despierta.
Cierra la puerta de la habitación. Camina por el amplio pasillo de su casa, a duras penas arrastra sus piececitos en las torres de sus tacones pero sigue hacia adelante con la mirada ebria del porvenir.

María Germaná Matta – En Valdepeñas, a 19 de octubre de 2011

Web del pintor Mark Ryden:

lunes, 17 de octubre de 2011

Jacques Prévert - poesía

Jacques Prévert - PARA HACER EL RETRATO DE UN PÁJARO





PARA HACER EL RETRATO DE UN PÁJARO


Pintar primero una jaula
con la puerta abierta
pintar después algo bonito
algo simple, algo bello,
algo útil para el pájaro.
Apoyar después la tela contra un árbol
en un jardín en un soto
o en un bosque esconderse tras el árbol
sin decir nada, sin moverse
a veces el pájaro llega enseguida
pero puede tardar años
antes de decidirse.
No hay que desanimarse
hay que esperar
esperar si es necesario durante años
la celeridad o la tardanza
en la llegada del pájaro
no tiene nada que ver
con la calidad del cuadro.
Cuando el pájaro llega, si llega
observar el más profundo silencio
esperar que el pájaro entre en la jaula
y una vez que haya entrado
cerrar suavemente la puerta con el pincel.

Después borrar uno a uno todos los barrotes
cuidando de no tocar ninguna pluma del pájaro.

Hacer acto seguido, el retrato del árbol,
escogiendo la rama más bella para el pájaro,
pintar también el verde follaje
y la frescura del viento,
el polvillo del sol
y el ruido de los bichos de la hierva en el calor estival
y después esperar
que el pájaro se decida a cantar.

Si el pájaro no canta, mala señal,
señal de que el cuadro es malo,
pero si canta es buena señal,
señal de que podéis firmar.
Entonces arrancadle delicadamente
una pluma al pájaro
y escribid vuestro nombre
en un ángulo del cuadro.

(Traducción desconocida)
Poema extraído de la web:

miércoles, 5 de octubre de 2011

Pier Paolo Pasolini




Título original: La Ricotta (el requesón)
País: Italia - Año: 1962 - Género: Drama - Duración: 34min
Dirección: Pier Paolo Pasolini
Protagonistas: Orson Welles, Mario Cipriano, Laura Betti, Edmonda Aldini, Ettore Garofolo.

En este vídeo podemos ver una escena del rodaje. Aparece un periodista dialogando con Orson Welles, quien hace de director de la película. A continuación el dialogo y la lectura del poema de Pasolini:
  
Periodista –¿Me permite una palabra? Discúlpeme si lo molesto.
Orson Welles –Diga, diga...
Periodista –Quiero hacerle una entrevista de no más de cuatro palabras.
Orson Welles –No más de cuatro preguntas.
Periodista –¿Qué quiere expresar con su nueva ópera?
Orson Welles –Mi íntimo, profundo, arcaico, catolicismo.
Periodista –¿Qué piensa de la sociedad italiana?
Orson Welles –El pueblo más analfabeto, la burguesía más ignorante de Europa.
Periodista –¿Y qué piensa de la muerte?
Orson Welles –Como marxista, es un hecho que no merece consideración.
Periodista –¿Qué piensa de nuestro director Federico Fellini?
Orson Welles –Él baila... él baila.
Periodista –¡Gracias! ¡Felicitaciones!, adiós.
Orson Welles –¡Ey...! "... yo soy una fuerza del pasado". Es un poema. En la primera parte el poeta describe ciertas ruinas antiguas de las que ya nadie sabe la historia y ciertas horrendas construcciones modernas que todos entienden, dice así:

Yo soy una fuerza del pasado
solo en la tradición, mi amor.
Vengo de las ruinas, de las iglesias,
de los manteles de altar,
de las aldeas olvidadas en los Apeninos
y de los Alpes donde viven los hermanos.
Doy vueltas por la Tuscolona como un loco
por la Appia como un perro sin dueño
o miro el crepúsculo y las mañanas
en Roma, en Ciociaria, en el mundo,
como los pioneros antes de la historia
a los que asisto por privilegio de anágrafe,
desde el borde extremo del sepulcro.
Monstruoso es el que nació
de las vísceras de una mujer muerta.
Y yo, feto adulto,
doy vueltas más moderno
que todos los modernos,
para buscar a los hermanos que ya no están.


Más sobre Pier Paolo Pasolini:
http://www.divxclasico.com/foro/viewtopic.php?t=14420
http://www.pasolini.net/espanol.htm

sábado, 1 de octubre de 2011

Blanca Varela, poesía


Fernando de Szyszlo - Ronda Nocturna

Destiempo

I
Se fue el día,
las escamas del sueño giran.

Todo desciende,
la noche es el tedio.

En el desierto, a oscuras,
temerosa del amor
la ostra llora a solas.
Caen las lívidas hojas de tu frente,
Te alejas, negra burbuja sin destino.

Se abren súbitamente mil calles,
arrecifes en llamas
retienen tu cuerpo helado como una lágrima,
nada te hiere,
el coral clava su garra en tu sombra,
tu sangre se desliza, inunda praderas,
salta de las ventanas como un rojo sonido
y todo esto no es sino el otoño.

II

Estréchame las manos,
la única luz que nos queda,
no me dejes olvidada
en la cima de la ola.

Aléjate.

Aparten ese frío paisaje de cipreses,
escombren esos náufragos que ocultan el horizonte.

La vida es una noticia conmovedora.

Atravieso el desierto,
la terrible fiesta en el centro de un cielo derribado.
Estoy casi olvidando.

III
A César Moro

El rayo ha perfumado ferozmente nuestra casa.
Tenemos sed, tenemos prisa por golpear
con el hueso de una flor en la tiniebla.
Hay un árbol talado en esta historia.
Contemplamos el cielo. No hay señales.
¿Es de día? ¿Es de noche?
Murió la araña que medía el tiempo,
sólo hay un viejo muro y una nueva familia de sombras.

IV

Deseos, piedras, cielo a jirones,
ni un ave.
Estoy huyendo.
Una nueva montaña,
un río joven, sin ira.

Éste es el mundo que amo.
Quiero un cielo veloz,
la mañana distinta, sin colores,
para poner mis ángeles,
mis calles donde siempre hay humo y sorpresa.

V

Aquella torturada nube parecía tan firme,
ambulando,
desgarrando,
chocando con masas de ángeles.

Cóncava,
valva de viene y soledad,
de trajín y música constante,
de arena, de resplandor
y fuga,
desierto etiope
en un tutti de gemidos
y sorpresa.

Tan exacta
sobre el laberinto de la pupila,
color perdido
de vieja misiva,
terrible silencio
de quien ha sacudido el aire
y conoce el vado de los sollozos.

Continuaba,
migradora,
llave del torbellino
como una gota pura
preñada de su propia existencia.

VI

El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.

Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.

VII

Toda la palidez inexplicable es el recuerdo.

Travesía de muralla a muralla,
el abismo es el párpado,
allí naufraga el mundo
arrasado por una lágrima.

VIII

Despierto.

Primera isla de la conciencia:

un árbol.

El temor inventa el vuelo.

El desierto familiar me acoge.

Alguien me observa con indiferencia.

IX

El amor es como la música,
me devuelve con las manos vacías,
con el tiempo que se enciende de golpe
fuera del paraíso.
Conozco una isla,
mis recuerdos,
y una música futura,
la promesa.

Y voy hacia la muerte que no existe,
que se llama horizonte en mi pecho.
Siempre la eternidad a destiempo.

La muerte se escribe sola...

La muerte se escribe sola
una raya negra es una raya blanca
el sol es un agujero en el cielo
la plenitud del ojo
fatigado cabrío
aprender a ver en el doblez

entresaca espulga trilla
estrella casa alga
madre madera mar
se escriben solos
en el hollín de la almohada

trozo de pan en el zaguán
abre la puerta
                 baja la escalera
el corazón se deshoja

la pobre niña sigue encerrada
en la torre de granizo
el oro el violeta el azul
                  enrejados

no se borran

no se borran

no se borran

Blanca Varela, poeta peruana - 10 de agosto de 1926 - 12 de marzo de 2009 







Memoria del Festival Internacional de Poesía de Medellín. En junio de 1995 se celebró en Medellín, la quinta edición de este evento. La lúcida poeta peruana Blanca Varela fue huésped de honor del evento, donde el que leyó su poema Canto Villano. 



Canto Villano

y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla
hacerla

como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío

rubens cebollas lágrima
más Rubens más cebollas
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada
y el huesos del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato

este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo

es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos




Casa de Cuervos

porque te alimenté con esta realidad mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí laberinto hijo mío

no es tuya la culpa
ni mía pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen sombras y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme nada infinita sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya que ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris que es despertar
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
a donde no has de volver

Más sobre Blanca Varela en :
Artículo de Carmen Olle sobre la autora:
Más poemas en:
http://amediavoz.com/varela.htm

Más información sobre el cuadro en:
http://www.latinamericanmasters.com/english/exhibit_szyszlo2.html

Datos del vídeo Casa de Cuervos el Youtube y en :
http://yanaallqu.blogspot.com/