viernes, 31 de enero de 2014

Rati Saxena - poemas

Foto de Juan Rulfo

CUANDO UN ÁRBOL ENVEJECE


Cuando un árbol envejece
comienza su jornada hacia el pasado
antes del brote de doble hoja
antes de la planta de hojas blancuzcas, y
antes de la yema de color rosado
Su jornada no se detiene
incluso después de haber alcanzado la semilla
Él desea alcanzar el fruto
la aspereza del pico
que come vigorosamente la fruta              
la suave lengua roja
las plumas y su temblor
la lluvia y el calor
el átomo


Cuando inicia el regreso
su jornada no es confortable
los pájaros toman su dedo
las nubes se pegan a sus pies
la hierba se alza sobre el camino
los insectos empiezan a dar vueltas sobre la tierra

un árbol que se envejece
jamás vuelve al presente



EL AMOR DE LAS GRANDES HORMIGAS NEGRAS

Uno no sabe desde dónde las grandes hormigas negras
Se extienden sobre el suelo como negras estrellas en lluviosas tardes
Atacando a su presa

Ellas no creen en
La disciplinada fila de las hormigas rojas
Ni en las órdenes de su reina

Ellas toman y tragan
Cualquier cosa blanca
Como azúcar, arroz, polillas

Si desean cargar un abultado cuerpo muerto
Se juntan como sindicato de obreros

Ellas pueden vivir en cualquier parte:
La corteza arrugada de los árboles
Casas de hojas
Raíces de cualquier cosa.
Aquellos a quienes aman
Se transforman en ellas.
En el árbol donde habitan-
Ni un sólo fruto puede permanecer
Ni un pájaro vivir

Más aguzado que su aguijón,
Es su beso 
Que las hace pedazos

¡Ellas son mejores amantes que los humanos!



Louise Bourgeois - manos 

EN LOS PANTANOS DEL ALZHEIMER


1
Sus pies temblorosos
avanzan hacia el futuro
se tropieza de repente, cae en
el pasado, empieza a reírse
¡mira! los árboles me hablan
ella empieza a conversar
con ramas, hojas
del árbol de neem,
en el patio del abuelo
Yo la halé con fuerza de regreso
desde las alturas de las palmeras de coco
ella se irritó
huye a las palabras
a la bodega del tío abuelo
empieza a buscar
por todas las direcciones
cuya tinta se secó.

La estoy halando
se está convirtiendo en una niña
una y otra vez
Madre en los pantanos del
Alzheimer

2
Es mi turno
Voy a peinar tu cabello
tú jalas el mío
aplícale mucho aceite

poniendo sus dedos en el
fino cabello gris
la hija piensa
cuándo ha crecido la niña
y cuándo la vieja madre se ha vuelto
niña

3
en estos días se siente desilusionada
porque el forcejeo de los recuerdos
donde quiera que suceden
borró
una multitud de recuerdos que venían
de tiempo atrás

Ella se está olvidando
el significado de las palabras relevantes
entrando con fuerza a historias, que dormían
a veces, trepando al
cesto de la cocina.

4
después de mojar la cama
ella trata de ocultarlo con la almohada
mira con cuidado
sonríe como un brote floreciente
incluso después de recibir regaños
la travesura nada
en la esquina de sus labios

¡Oh! ¿Es esta la madre
o una niña un tanto descuidada?

5
Estos días
cada uno habla con ella
la silla, la mesa o la caja
llegan a su cuarto
perros, un león y un leopardo
sin miedo
juega con moscas
baila con hormigas
la madre se ha convertido en amiga
de cada uno
de los que no pueden ser vistos por
nosotros los inteligentes

Igual que una cometa volando
ella se escapa de las manos
madre
en el pantano del Alzheimer

Rati Saxena - Traducciones de León Blanco


Biografía
Rati Saxena nació en la India en 1953. Poeta, editora, traductora y gestora cultural. Dirige el Festival Internacional de Poesía de Kerala, en India. Ha publicado dos libros de poesía en inglés, cuatro libros de poemas en Hindi, uno en Malayalam (traducido) y dos libros de viajes. Ha sido profesora universitaria, especialista en los Vedas. Respecto a las palabras la poeta nos dice: “Las palabras podían atraerme a cualquier hora; incluso mientras barría si ocurría que me topaba un pedazo roto de papel con palabras, el polvo quedaba libre de entrar a la casa mientras mis ojos estuvieran ocupados leyendo aquellas palabras. Luego vino un tiempo cuando las palabras empezaron a emprender vuelo fuera de mi boca. Yo podía emplearlas como un vendedor vendiendo polvo dental. Después de eso entré en un mundo donde las palabras solían acudir como una procesión matrimonial y regresaban sin la novia. En ese mundo las palabras acostumbraban pegarse sobre el vestido como mariposas muertas. Las palabras habían de estallar como globos y reventaban ruidosamente. Yo solía anhelar que las palabras se congelaran en mi boca. Pero bastante desvergonzadamente, tan pronto como obtenían la tibieza de los sentimientos, tenían el hábito de derretirse”.



9 comentarios:

Juan Flores dijo...

Excelente aportación ! Saludos

María José Flores dijo...

Así es, el alzheimer es un verdadero pantano, en el que al sumergirse se sufre todo un proceso de transformación. Al salir ya eres una niña. Saludos.

María Germaná dijo...

Juan, un placer tenerte.
Saludos

María Germaná dijo...

María José:
El alzheimer es un pantano, todo se va borrando lentamente...
Saludos,

Vera Eikon dijo...

Un descubrimiento!! Abrazo, María...

Sylvie Bernalis Giraudis dijo...

dolorosamente bello, maravillosa manera de poner en palabras este pantano horrible del alzheimer. Me llenó de tristeza infinita... de vivencias tan pero tan iguales.

Carmen Troncoso dijo...

Que bellos poemas eliges para nuestra devoción, un abrazo cálido desde Chile,

María Germaná dijo...

Gracias Carmen, un placer compartir poesía.
Otro cálido abrazo para ti desde España.

María Germaná dijo...

Sylvie, efectivamente la enfermedad de alzheimer es como estar en medio de un pantano.
Un saludo