viernes, 25 de octubre de 2019

Sophia de Mello Breyner Andresen - Tumba de Lorca


Imagen de Flor Garduño

Tumba de Lorca

En ti lloramos todos los demás muertos
Los que fueron fusilados en vigilias sin fecha
Los que se pierden sin nombre en la sombra de las prisiones
Tan ignorados que ni siquiera podemos
Preguntar por ellos imaginar su rostro
Lloramos sin consuelo aquellos que sucumben
Entre los cuernos de rabia bajo el peso de la fuerza

No podemos aceptar. Tu sangre no se seca
No descansamos en paz en tu muerte
La hora de tu muerte continúa cercana y vehemente
Y la tierra donde abrieron tu sepultura
Semeja una herida que no cierra

Tu sangre no halló embocadura ni salida
De norte a sur de este a oeste
Estamos viviendo ahogados en tu sangre
La lisa cal de cada muro blanco
Escribe que tú fuiste asesinado

No podemos aceptarlo. El proceso no cesa
Pues ni tú te libraste de la patada de la bestia
La noche no puede beber nuestra tristeza
Y por más que te escondan aún no estás sepultado

Sophia de Mello Breyner Andresen

De: «Lo digo para ver», Septiembre 2019
Traducción de Ángel Campos Pámpano
Fuente: Editorial: Galaxia Gutemberg – Edición no venal conmemorativa realizada en el centenario del nacimiento de Sophia de Mello Breyner Andresen. Edición especial para Poemad (Festival de poesía de Madrid).
Poema original en portugués:

Túmulo de Lorca

Em ti choramos os outros mortos todos
Os que foram fuzilados em vigílias sem data
Os que se perdem sem nome na sombra das cadeias
Tão ignorados que nem sequer podemos
Perguntar por eles imaginar seu rosto
Choramos sem consolação aqueles que sucumbem
Entre os cornos da raiva sob o peso da força

Não podemos aceitar. O teu sangue não seca
Não repousamos em paz na tua morte
A hora da tua morte continua próxima e veemente
E a terra onde abriram a tua sepultura
É semelhante à ferida que não fecha

O teu sangue não encontrou nem foz nem saída
De Norte a Sul de Leste a Oeste
Estamos vivendo afogados no teu sangue
A lisa cal de cada muro branco
Escreve que tu foste assassinado

Não podemos aceitar. O processo não cessa
Pois nem tu foste poupado à patada da besta
A noite não pode beber nossa tristeza
E por mais que te escondam não ficas sepultado

Sophia de Mello Breyner Andresen

Biografía
Sophia de Mello Breyner Andresen nació el 6 de noviembre de 1919, en Oporto, Portugal. Fue una de las fue una de las mujeres poetas portuguesas más importantes del siglo XX.
Recibió el Premio Luis de Camõens en el año 1999, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2003.
Tras la Revolución de los Claveles fue elegida, en 1975, Diputada a la Asamblea Constituyente por la circunscripción de Oporto en el grupo del Partido Socialista.
Murió en Lisboa, el 2 de julio de 2004, a los 84 años de edad.

domingo, 20 de octubre de 2019

Zhikva Baltadzhieva - Coral Como el unicornio en el bosque - poema


Imagen de Tashaki Okada

Coral

Como el unicornio en el bosque

Siempre ese progreso. Progreso, progreso, progreso.

Hacia las partículas elementales, hacia el control
total y absoluto,
hacia los programas autodesarrollables,
hacia el código paralelo,
que / como me escribís/ está inserto en todo gen…
¿De quién entonces es este Gen Nuestro?
¿Qué es lo que recuerdan el agua, aire, el vacío, el plasma,
la Gran Explosión y la Oscuridad interior? ¿Qué
recuerda todo y nosotros
olvidamos?

Entre libros, ordenadores, dibujos rupestres,
herramientas de la vida y de la muerte,
pirámides, dólmenes, arrabales,
el rugir, Mozart, Bach, el silencio,
Leonardo da Vinci y la ceguera, Miguel Ángel, El juicio
Final, el miedo, la fe, Dostoievski,
el paraíso y el infierno, el Bosco,
lo inalcanzable, la destrucción y Goya
la vida, la traición, Shakespeare,
los sueños, los molinos de viento, Botev, la soledad,
el caos, los niños, el bien y el mal, Cervantes
el pájaro carpintero, los dragones y la lombriz, y Buda
te estalla la cabeza. Qué esfuerzo

a recordar.

¿A recordar? ¿El principio y el porvenir?
¿A Max Born, Tutankamón,
Safo, Marie Curie, Aquiles o Héctor, Dzhon
Atanasov, Marina Tzvetaieva, Einstein, Dante, el Rey
Sol, Gogol, Rimbaud, Debelianov, Casandra, Euclides,
Galileo, Lorca, Goethe? Recordar….
¿Recordar? No, no el pasado,
ni el hoy, ni mañana… Recordar simplemente

lo innombrado.

Como el unicornio
En el bosque de la memoria y los memoriales

me adentro.

Los periódicos de mañana notifican que según los últimos
datos
el Sol no es una estrella excepcional,
única ¿por ahora?, ¿para siempre?
en el universo.

¿Entonces?

Me paro en medio de la habitación, en medio del verso.
En medio de la niñez y la maternidad. En medio del prado
verdoso que un hada madrina convirtió
en pasto.
En medio de la ciencia
que corre a transformarme en un mecanismo preciso
y fácil de programar. En medio de mi especie
que espera que esto se cumpla.

Me paro.

Bajo estrella sin norte,
mirada sin tregua.

¿Qué recuerda todo y nosotros
olvidamos?

¿Nosotros?




Zhikva Baltadzhieva



Fuente: Fuga a lo real de Zhikva Baltadzhieva – Ediciones Amargord – 3ª edición 2019

Más

lunes, 14 de octubre de 2019

KOLEKA PUTUMA, Agua - poema


KOLEKA PUTUMA: AGUA
KOLEKA PUTUMA en GRIOTS ES POETAS

KOLEKA PUTUMA


AGUA

El recuerdo de ir a la playa en vísperas de Año Nuevo
Lo comparto con primxs y la mayoría de quienes crecieron siendo Negrxs.
Como nos prohibían los ancianos meternos mucho en el agua
para reírnos y chapotear con medias negras
y bolsas de plástico del Shoprite envueltas alrededor de nuestras nuevas
         extensiones,
nos prohibían montar la ola
por miedo a que fuéramos a ser una masa de negritud barrrida por la marea
para nunca volver,
como la basura.
Los ancianos nos lo prohibían como si el océano tuviera una intoxicación
         Alimentaria.
A menudo me pregunto por qué siento como si me ahogara cada vez
         que miro mar adentro,
eso y sentirme increíblemente pequeña.
Y a menudo oigo ese chiste
Sobre cómo la gente Negra no sabe nadar,
o que le da miedo el agua.
Se burlan de nosotroxs
Y a menudo nos hemos burlado de nostroxs también
Por limpiarnos la cara con las manos de esa forma cuando salimos del agua.
Compáralo con cómo lo hacen ellxs, en plan Vigilantes de la playa,
y nosotrxs tan rudxs con nuestras posturas y rizos.
Pero cada vez que nuestra piel se sumerge,
es como si las cañas recordasen que una vez fueron cadenas,
y el agua, inquieta, querría poder escupir a la orilla a todxs lxs esclavxs
         y los barcos,
enterxs como cuando embarcaron, zarparon y naufragaron.
Sus lágrimas son lo hizo salado al mar,
por eso arden nuestros iris cada vez que metemos la cabeza.
Cada
16 de diciembre,
24 de diciembre,
31 de diciembre
y 1 de enero,,
nuestra piel re-traumariza al mar.

Se burlan de nosotros
por no ser capaces de tirarnos a algo que fue instrumental en el intento
         ejecutar nuestra extinción.
Para vosotrxs, el océano es para tablas de surf, barcos y bronceados
y todas esas cosas divertidas que hacéis en él con vuestros bañadores
         y gafas de buceo.
Pero nosotrxs
hemos venido aquí a que nos bauticen.
Hemos venido aquí a despertar el otro mundo.
Hemos venido aquí a purificarnos.
Hemos venido aquí a conectar a nuestrxs vivxs con lxs muertxs.
Nuestro respeto por el agua es lo que habéis llamado miedo.
Tenéis el valor de vendernos matarnos a través del agua
Y luego burlaros de que le tengamos miedo.
Si esta tierra fuese en verdad vuestra,
resucitad los huevos de los colonizadores y utilizadlos como brújula.
Y dejad de usar cuerpos Negros como guía turística
O recinto de vuestra auténtica experiencia africana.
¿No estamos cansadxs de bailar para vosotrxs?
¿De dar vueltas y cantar cuando nos mandan?
¿No estamos cansadxs de reuniros como una masa de negrura
para expiar nuestra mera presencia aquí?
Para rogar a Dios que nos salve de una guerra que no empezamos.
Para manifestarnos por una causa causada por la intolerancia de
         nuestra existencia.
Levantar las manos para que no nos disparen.
Levantar las manos en misa para rezar por protección,
y aun así nos dispara también ahí
con las manos levantadas.

Invadir os sale de forma natural.

Así que también habéis venido a robarnos nuestros templos.
También habéis venido a asesinarnos en prisiones.
Eso tampoco es nuevo.

Hay demasiadxs blancxs por ahí haciéndose pasar por Dios.
Hay demasiadxs blancxs por ahí haciendo el trabajo de Dios.

Y este Dios suyo me ata un nudo en el estómago.
Siempre hemos tenido una relación complicada con él y yo.
Este Jesús de ojos azules y pelo rubio al que seguía en catequesis
ha tenido a mi gente postrada ante un cielo blanco y patriarcal,
postrada ante un Cristo, su hijo, y 12 discípulos.
¿Cómo sabemos
que los discípulos no eran maricas,
la Santísima Trinidad un triángulo amoroso raro y retorcido
y el Espíritu Santo, transgénero?
Pero solo elegís entender las escrituras que sirven a vuestros fines.
Os habéis tomado la libertad de colonizar el concepto de Dios;
le disteis a Dios un género, un color de piel,
y un nombre en un idioma que tuvimos que contorsionar la boca
         para pronunciar.
Blasfemia es envolver la esclavitud en evangelio y llamarlo libertad.
Blasfemia es tener que ver lxs míxs usar el mismo evangelio para
         esclavizarse unxs a otrxs.
Desde los días de Elías, nos han construido para arrodillarnos ante la
         blanquitud,
y ni siquiera estamos segurxs de si los días de Elías existieron,
porque quienquiera que escribió la Biblia no nos incluyó.
Pero preferiría existir en ese libro sagrado sin Dios
que en los libros de historia que no contaron la verdad.
Sobre nosotrxs.
Para nosotrxs.
En nuestro nombre.
Si teníais que escribir nuestras historias,
deberíais haberlo hecho en las lenguas de nuestras madres,
las que cortasteis cuando les disteis de comer un idioma.

Nunca damos nuestro consentimiento.
Aún así nos piden que comamos con los opresores
Y les sirvamos perdón.
¿Cómo,
Cuando los únicos ingredientes que tengo son el dolor y la ira?

Otrxs (que es como yo) murió hoy.
Otrxs (que es como yo) fue asesindx hoy.

Que ese sea el tema de conversación en la mesa
y podamos todxs después lavar con amnesia esta comida amarga.

Y después irnos a nadar.

Solo por diversión
Solo por diversión.

KoleKa Putuma
Fuente: Amnesia Colectiva – KoleKa Putuma - Traducción de Arrate Hidaldo y Lawrence Schimel – Editorial: Flores Raras – Noviembre de 2018.



Official Video for Koleka Putuma's poem Water - directed by José Cardoso

Water

The memory of going to the beach every New Year’s eve
Is one I share with cousins and most people raised black
How the elders would forbid us from going in too deep
To giggle, to splash in our black tights and Shoprite plastic bags wrapped around our new weaves, forbid us from riding the wave,
For fear that we would be a mass of blackness swept by the tide
And never to return
Like litter.
The elders forbid us as if the ocean has food poisoning
I often wonder why I feel as if I am drowning every time I look out into the sea
This and feeling incredibly small
And I often hear this joke
About Black people not being able to swim,
Or being scared of water;
We are mocked
And we have often mocked ourselves
For wiping our faces the way that we do when we come out of the water-
Compare it to how they do it all bay-watch like
And how we so ratchet-like with our postures and kink.
Yet every time our skin goes under
It’s as if the reeds remember that they were once chains
And the water, restless, wishes it could spew all of the slaves and ships onto shore
Whole as they had boarded, sailed and sunk
Their tears are what have turned the ocean salty,
This is why our irises burn every time we go under.
Every December sixteenth, December 24th and December 31st
Our skin re-traumatises the sea
They mock us
For not being able to throw ourselves into something that was instrumental in trying to execute our extinction.
For you, the ocean is for surf boards, boats and tans
And all the cool stuff you do under there in your bathing suits and goggles
But we, we have come to be baptised here
We have come to stir the other world here
We have come to cleanse ourselves here
We have come to connect our living to the dead here
Our respect for water is what you have termed fear
The audacity to trade and murder us over water
Then mock us for being scared of it
The audacity to arrive by water and invade us
If this land was really yours, then resurrect the bones of the colonisers and use them as a compass
Then quit using black bodies as tour guides or the site for your authentic African experience
Are we not tired of dancing for you?
Gyrating and singing on cue
Are we not tired of gathering as a mass of blackness?
To atone for just being here
To beg God to save us from a war we never started
To March for a cause caused by the intolerance for our existence
Raise our hands so we don’t get shot
Raise our hands in church to pray for protection
And we still get shot there too
With our hands raised
Invasion comes naturally for your people
So you have come to rob us of our places of worship too
Come to murder us in prisons too
That is not new either
Too many white people out here acting God
Too many white people out here doing the work of God,
And this God of theirs has my tummy in knots
Him and I have always had a complicated relationship
This blue eyed and blond haired Jesus I followed in Sunday school
Has had my kind bowing to a white and patriarchal heaven
Bowing to a Christ, his son, and 12 disciples
For all we know
the disciples could have been queer, the holy trinity some weird twisted love triangle
And the Holy Ghost transgender
But you will only choose to understand the scriptures that suit your agenda
You have taken the liberty to colonise the concept of God
Gave god a gender, a skin colour and a name in a language we had to twist our mouths around
Blasphemy is wrapping Slavery in the Gospel and calling it freedom
Blasphemy is having to watch my kind use the same gospel to enslave each other
Since the days of Elijah We have been engineered kneel to whiteness
And we are not even sure if the days of Elijah even existed
Because whoever wrote the bible did not include us
But I would rather exist in that god-less holy book than in the history books that did not tell truth
About us
For us
On behalf of us
If you really had to write our stories
Then you ought to have done it in our mother’s tongues
The ones you cut off when you fed them a new language
We never consent
Yet we are asked to dine with the oppressors
And Serve them forgiveness
How, when the only ingredients I have are grief and rage
Another one (who looks like me) died today
Another one (who looks like me) was murdered today
May that be the conversation at the table
And we can all thereafter wash this bitter meal with amnesia
And go for a swim after that
Just for fun.
Just for fun.

Biografía
KoleKa Putuma nació en sudáfrica (1992). Poeta y dramaturga. En el 2018 ganó el premio Iwbewu Trust Scribe de Dramturgía y en 2017 el Premio CASA de la misma disciplina. En el 2016 obtuvo el premio de estudiantes de PEN Sudáfrica y en 2015 ganó el Campeonato Slam Nacional de Poesía.
El poemario Collective Amnesia, fue traducido por Arrate Hidalgo y Lawrence Schimel para la editorial española Flores Raras.
Koleka Putuma reside y trabaja en Ciudad del Cabo.

El poemario Amnesia Colectiva explora de manera valiente la negritud, la feminidad y la historia sudafricana, un modo visibilizar y de sanar. Según nos cuenta en la contraportada del libro Amnesia Colectiva de la editorial Flores Raras, KoleKa Putuma analiza el concepto de autoridad en diversos espacios: la academia, la religión, la política, las relaciones a manera de pregunta sobre lo aprendido y lo que se debe desaprender.
Estuve en el Festival Griots es poesía, organizado por la Casa Encendida de Madrid, donde tuve el placer de escucharla leer varios de los poemas de su libro Amnesia Colectiva.



sábado, 15 de junio de 2019

Aimee Nezhukumatathil - poema


Fuente de la imagen: Imagen

Carta a la aurora boreal

La luz aquí en la tierra nos mantiene muy ocupados: un incendio
en la central de Pensilvania sigue ardiendo resplandeciente desde 1962.
Grupos enteros de pequeños calamares se encienden en la costa de Japón
antes del amanecer. Por supuesto que no apareciste cuando fuimos
a buscarte, pero encontramos otras luces: luciérnaga,
luna de fresa, una pequeña captura de esto en cada diente de otros.
Alguien te vio y dijo que ellos se acostaron
en medio del camino y te llevaron dentro,
y estoy suponiendo que estás acostumbrada a eso—la gente termina
cayendo sobre sí misma para capturar un destello de ti
y tu extraño brillo de menta silenciándose sobre el lago.
Aurora, prefiero quedarme dentro con él—jamás si esto significa
un hotel estropeado y estas tablas de madera, alfombras de golf
en los baños, y unas granuladas barras de jabón. En vez
de esperar sólo hasta la hora correcta de la noche-azul
más corta del año cuando por fin sentiste moverte
lo suficiente para chocar tus partículas de gas con partículas de sol—
prefiero compartir el amanecer con él y una loca llamada
sobre el lago con él, el golpe de la costa atravesada
mediante los gritos de la ventana con él. Mi corazón
golpea en mi pecho, contra mi camisa—es una clase
de fuego que nunca podrás encender por tu cuenta.

 Aimee Nezhukumatathil - versión de Diana Bustamante


Letter to the Northern Lights

The light here on earth keeps us plenty busy: a fire
in central Pennsylvania still burns bright since 1962.
Whole squads of tiny squid blaze up the coast of Japan
before sunrise. Of course you didn’t show when we went
searching for you, but we found other lights: firefly,
strawberry moon, a tiny catch of it in each other’s teeth.
Someone who saw you said they laid down
in the middle of the road and took you all in,
and I’m guessing you’re used to that—people falling
over themselves to catch a glimpse of you
and your weird mint-glow shushing itself over the lake.
Aurora, I’d rather stay indoors with him—even if it meant
a rickety hotel and its wood paneling, golf carpeting
in the bathrooms, and grainy soapcakes. Instead
of waiting until just the right hour of the shortest
blue-night of the year when you finally felt moved
enough to collide your gas particles with sun particles—
I’d rather share sunrise with him and loon call
over the lake with him, the slap of shoreline threaded
through screen windows with him. My heart
slams in my chest, against my shirt—it’s a kind
of kindling you’d never be able to light on your own.

Biografía

 Aimee Nezhukumatathil. Nacida en 1974 en Chicago, Illinois, de origen Filipino e Indio Malayali, es conocida por ser una poeta que une a tres culturas: la Filipina, India y Americana. Recibió su licenciatura en inglés y maestría en poesía en la Universidad Estatal de Ohio. En 2016-17, fue la escritora en residencia John y Renee Grisham en el programa MFA de la Universidad de Mississippi. También ha enseñado en el retiro de Kundiman para escritores de origen asiático. Es profesora de inglés en el programa MFA de la Universidad de Mississippi. Es autora de cuatro colecciones de poesía: Miracle Fruit, ganó el Premio Tupelo Press 2003 y el Premio Literario Filipino Global en Poesía, fue nombrada la Revista del año en Poesía de ForeWord , y fue finalista del Premio Literario Asiático-Americano y del Premio Glasgow.  At the Volcano Drive-In, ganó el Premio Balcones Poetry 2007. Lucky Fish (2011), ganó el gran premio Eric Hoffer Award for Books 2011. Su libro de poesía más reciente, Oceanic, fue publicado en 2018 por Copper Canyon Press .



viernes, 7 de junio de 2019

Ana Varela Tafur - dos poemas

Imagen de Tarsila do Amaral
No poseo

No poseo sino una canoa y una parcela de arroz en un barrial,

no poseo sino el rumor del río huyendo siempre.

Aquí en Sonapi los tiempos son malos,

digo malos porque no siempre se come o se bebe.

Entonces pienso si moriré en este lugar.

Los muchachos fieles al pueblo pasan sin verme

y no poseo sino mis ojos que me complacen de día.

Recostada en el puente apunto a la luna,

¿qué debo hacer en esta postura?

Sólo puedo recordar mi nombre cuando los difuntos me silban.


En la espesura

Arrastrados por episodios de exterminio

            los peones arrojados hacia los bosques

                         fueron alcanzados por la sangría.


Algunos moradores escucharon disparos en el aire

           mientras bajaban por extraños ríos de miedo


La madrugada crecía en las matanzas

           y las abuelas descifraban caminos en la intemperie



Las muchachas del Ampiyacu lloraban el fin del mundo

                 y sus pies semejaban sierpes vespertinas en los barrancos



Huyendo espantados por las infamias,

ahora todos, casi todos,

             somos fragmentos de pueblo en la espesura.


© Varela Tafur, 2010

 Biografía
Ana Varela Tafur (Iquitos - Perú, 1963) Fundó con otros artistas el Grupo Cultural Urcututu de Iquitos. Concluyó sus estudios de Lengua y Literatura en la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, donde trabajó como docente. Ha sido becaria del Programa Aschberg para artistas de la UNESCO, Jerusalén (1996), y de la Agencia Española de Cooperación Internacional, Madrid (1998). Ha publicado con el poeta y narrador Percy Vílchez el libro de poemas El sol despedazado (Proceso Editores, Lima, 1991), Lo que no veo en visiones (Primer Premio de la V Bienal de Poesía Premio Copé y publicado en Ediciones Copé, Lima, 1992), Voces desde la orilla (Colección Urcututu Ediciones, Iquitos, 2000) y Dama en el escenario (Editora Regional, Iquitos, 2001). Sus poemas han sido traducidos y publicados en inglés, francés y hebreo. Algunos de sus poemas aparecieron en una edición bilingüe inglés-español en la revista Literary Amazonia, University Press of Florida (2004). Recientemente ha publicado poesía en la antología Más allá de las fronteras, (Ediciones Nuevo Espacio USA,2004) y ha sido admitida en el Programa de Postgrado del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Davis, UC Davis. Reside en California.

Fuente:El hablador
Más poemas de Ana Varela Tafur

sábado, 1 de junio de 2019

Sandra de la Torre Guarderas - poemas


foto mía
Bautizo

Para extirparse
el cálculo de angustia máxima
hay que descender a la tina
atornillar las pupilas
palidecer
amoratar los labios
almidonar el cuerpo
bajo el agua
hasta transparentarse

contenido el aliento
atornillar las pupilas
en el que bajó a los abismos
y esperar al tercer día.




Vértice

Escucho en la caracola
la contrariedad de las olas en desbandada
recuerdos pájaros batiéndose en el vaho.

Hierve
       se multiplica
       el rugido en el hueco insondable
bailan las dudas y las parcas
dientes del infierno
                           sus zapatillas.
La certeza
       parece aflorar en el fondo
el león se ha dormido
la caracola vuelve a la repisa.

Vibra en la repisa
              en la oreja
               feroz  siempre
                                       feroz
no hay fondo.

Se arremolina Láquesis en puntas
devanando el hilo con urgencia
cantan las dudas su opereta
en el nácar de mi oído
                                incansables
celebra Cloto
Átropos
       tijeretea  el viento
braman los aplausos
silba la cuchilla
       en el mar íntimo de la caracola.

Dormía
el pulso en ralentí bajo la piel antártica
las manos en cruz sobre el pecho
como el escarabajo bocarriba de Szymborska 
con esa sonrisa que ignora el devenir 
los pies juntos, libres del acoso de sus huellas
Dormían las ramas, las hiedras, las amapolas
a pierna suelta, con desenfado silvestre
cien años, cien bosques, siempre
dormía el castillo sin el chistar de las puertas
ni el rubor de la estufa o el tic de las horas
Dormían los pajes, los reyes, el centinela
dormía su ansia en el fondo del pozo
Pero ese endiablado galope tronó en la calma
destejiendo telarañas hasta la última alcoba
besó la Poesía los labios inmóviles
y nunca más nadie pudo dormir.


Cuerpo opaco
Riego la sombra que crece en mi jardín
sus hojas morenas provocan al viento  
besa su tallo el suelo humedecido.
No la sembré yo
acaso su semilla vino del sur
donde germinan más fértiles los espectros.
Qué feliz se ve bajo el alumbrado público
rendida su negrura a los dedos de la neblina
bailando un andarele con el agua del grifo. 
Mis ojos se mecen en sus hojas
se duerme mi noción de estar despierta
olvido la sed del jardín
bebo la sombra de esa sombra que baila al viento
me sacio de tiniebla
soy la tiniebla que florece con el toque del agua.
Pero qué triste me mira
triste y sediento me mira el bambú
que se interpone en el sagrado cauce de la luz.

Biografía



Sandra De la Torre Guarderas nació en Quito, en enero de 1971. Estudió comunicaciones en University of Nothwestern, de St. Paul, Minnesota. En 1998, Integró el Taller Literario de Poetas Jóvenes de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, dirigido por Edwin Madrid. Más tarde ejerció su oficio en los talleres literarios de FLACSO Ecuador y Palacio (I)caza de Palabras de la Universidad Andina Simón Bolívar. 
Es guionista y realizadora audiovisual. Enseña las asignaturas de Guión de ficción y Producción dramática, a nivel superior.  Su ópera prima en el género lírico, El hueco en el zapato, es Premio Paralelo Cero 2012. Es coautora del poemario infantil “Cuando cierro mis ojos”, 2013.