miércoles, 17 de abril de 2013

VICTORIA GUERRERO, poesía


Mark Ryden

contemplación

el ojo de una rata me observa
su único ojo rojo me mira
y yo miro la oquedad de su ojo izquierdo
por ese hoyo tal vez se pudiesen entrever
otros mares de arena otras orillas
como la primera orilla de la que partí:
en el ojo de fuego de mi madre
entonces todo volvería a arder
el agua ........el ojo .........el fuego
y mi cuerpo se diluiría en arroyuelos y ríos sin fin
pero esa oquedad no existe
sólo mi miedo y el ojo solitario de la rata
que ejerce su dominio sobre mis ojos
que son dos ojos pequeños y miopes
por los cuales ella me observa:
ahogar los abrazos en una parada de autobús
reposar la cabeza sobre el ombligo de mi esposo
tenderme en un rincón y lamer una herida

ahora el viento es suave
y las hojas suben al cielo
desde donde una pequeña ave de rapiña
desafía al sol
y nos contempla

lima/año cero

voy porfiando tercamente garabateando una escritura que no sana el cuerpo explota revienta en miles de pedacitos de odio ¿los quieres? recoge uno tras otro con cuidado para que no te hieran y luego a la basura sin lágrimas

cargada de esterilidad avanzo incluso más allá de cualquier escritura me adentro en mi propia sombra intuyo un vientre más cálido y me acomodo ingreso en él como en un paraíso de locura día y noche me alimento de su profunda oscuridad lo hago defecar a mi antojo expulsar el tiempo toda sucia poesía en una arcada luego ha de beberse el día y la noche tragarse el mundo hasta el hartazgo para recomenzar

nadie te dijo aquí será feliz en este paraíso del hartazgo en esta profunda oscuridad que pateas hasta hacerla sangrar y luego bailas alrededor de ese líquido negruzco y maloliente y lo bebes y chapoteas sobre él con la alegría de una bestia

alguien llama del otro lado y tú eres menos que una nada un pedazo de carne hambrienta que vaga sobre aguas placenteras mares de coral sobre tu pecho deforme

en siete meses incubada en mi propio excremento la risa me obligaba a patear con más fuerza panza que se desenrosca y conduce al silencio a la ceguera de la luz el llanto me impide ver la sangre pegoteada sobre los vellos estoy enferma enferma y sucia y hambrienta mi sexo es el vacío la nada me encierro en mi propio graznido tengo miedo de mi desnudez y tirito como una condenada

escribo

escribes y recuerdas tu propio anochecer el crepúsculo de tu cuerpo dando vueltas y ahora limpia tirada sobre una camilla idéntica a la siguiente y a la siguiente marcada para siempre con un número inexacto tu cuerpo es copia de otro cuerpo una escritura amarga que se bota a un tacho de basura

sin lágrimas-he dicho.

una voz canturrea y derrama hermoso líquido blancuzco sobre mis labios moja todo mi esqueleto la sucia piel de una recién nacida succiono por el pecho sano vomito y defeco sobre mí cierro los ojos y no escribo nada y me duermo sobre el pezón amoratado de mi madre

tu paraíso oh tu hermoso paraíso se ha perdido

De: Ya nadie incendia el mundo

Lázaro

No basta una muerte
QUASIMODO

Me encuentro anclado en medio del desierto
He destrozado todas las fronteras
pero no he encontrado
a nadie ni nada
Todos han muerto ya

Los días pasan como si el tiempo
decidiese sobre sí mismo
a veces creo que retrocede
porque me veo haciendo
lo mismo que mañana hice

Ojalá retrocediese hasta aquellos
cuatro días
en que fui feliz
entonces
les cortaría la lengua a María y a Marta
sin el menor remordimiento

He ido contra todas las leyes
he matado he fornicado
he robado
no he celebrado la pascua
y por más que me he culpado
nadie me ha creído
He intentado todas las formas
de la muerte
pero siempre la he vencido

Estoy tanteando
con un cincel
una salida del planeta

Ya no sé qué hacer

Soy el único hombre
al que le sobra la vida

De la revista Intermezzo Tropical Nº 6 / 7

Biografía
Victoria Guerrero (Lima, 1971). Estudió Literatura en la Universidad Católica del Perú. Ha vivido y trabajado en Boston (EEUU). Actualmente reside en Lima.
Libros de poesía publicados:
De este reino (1993), Cisnes estrangulados (1996), El mar, ese oscuro porvenir (2002) y Ya nadie incendia el mundo (2005).
Es editora de la revista Intermezzo Tropical. Tribu/laciones del sujeto des/centrado latinoamericano. 

Fuente: urbanotopía y Ritual

lunes, 15 de abril de 2013

Mixha Zizek, poesía


Portada del libro


origen I

la luz cayó de lleno a mis ojos
percibí la tierra
maldijeron mi origen
ante mi piel
sólo deshecho

el mundo esfera como una burbuja
separando el animal del hombre

miraba el remolino moviéndose
circunscrito por su naturaleza
semejante al de la tierra
fluctuándome prisionero

al cabo de los años
pude saber que no pertenecía


transfiguración

las rejas se quebraron
cada huella de lo etéreo quedó
sin nada que decir
daba vueltas y la marea me golpeaba en el rostro
circuncidando todos los elementos
y unas manos cogían mis órganos desde adentro
“no lo permitas” me decían
plasmé una boca un círculo en nada
un hoyo me miraba
“nada de nada” decía
sólo nuestros ojos
como vueltos del revés
y puestos del todo en torno al otro
al que parece ser tú

abrí la puerta
otra más y dos más
pequeñas     alargadas
reptaban por mis piernas
invitándome a entrar

“éste el tiempo
que consume el rostro” dijiste
quise correr pero las piernas
cada vez eran más lentas
casi como estacas pegadas
y las manos salían entre mis vértebras
incrustadas como clavos
me dejé llevar
“tú aceptaste” dijiste


de los ojos volteados

un parpadeo
expiar en lo oscuro
insospechado desplazamientos
la vista en reversa
líneas de luces vagan cual gusanos

encontrar el punto exacto
el estallido dentro de ese sueño
que se introduce súbitamente en el pensamiento
como una mirada hacia dentro

un sudor cruza el rostro
el ángel atraviesa los ojos
con la espada
atrapa mi alma sin labios


canción de la pequeña Molly

Tenle vendados los ojos mientras
tú desgarras su carne
El conde de Lautréamont

arco iris de limbos
sostienen el paraíso

Molly en la cúspide
soñaba ser
ojo
cría
niña
bruja
aguja
sola
ola
púrpura rosa
perfecta
rajada enterrada al sol
colgada de garfios
la luna congela su eternidad

secuestrada en mis manos
imploro no reconocerla


réquiem


el olor permanente rompe

placer quebrado que aletea
voraz siniestra intacta

soledad del cuerpo
que no puede volar
alza su voz frente al laberinto

espera ser atrapado


balada del asesino

dime si estás acostumbrado a amar tanto
que temes ser ahorcado por la noche
si te cogieron un brazo y perdiste otro
y aún sonríes

cuéntame si el vino que escapó entre tus labios
al rayar el alba
es parte del maleficio de tu cuerpo

¿estás atrapado recuerdas?

ata tu memoria
transforma el sello
acuchilla todo lo que quieras
pero ya sabes que tienes que morir


De Balada del asesino – Tranvías editores de Cecilia Podesta

Datos de la autora
Mixha Zizek, Lima Perú. Licenciada en Literatura en la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, Master Fine & Arts in Creative Writing en la Universidad de Nueva York.
Ha dictado cursos de literatura hispanoamericana, español, talleres de lectura, prensa y educación, talleres literarios y realizó trabajo editorial.
Fue colaboradora de la Organización de estados iberoamericanos (OIE) dictando talleres, prensa y educación a nivel nacional e internacional. Ha trabajado como profesora en NYU. Ha publicado en revistas su trabajo creativo. Próximamente saldrá su libro de relatos.

Tiene una web de relatos:


domingo, 14 de abril de 2013

FUYUNO NIJI, poesía (haiku)


Hasegawa Tohaku - pinos
(haiku)

Fiesta de primavera.
Desde el fondo del agua
las plantas me llaman.

***
Aún sin nombre
Entonces esta hamaca
Es lisa y resbalosa

***
Pavo blanco
Fiebre
Cuando me levanto al amanecer

 ****
La primavera reflexiona.
Los brazos cruzados
en la velocidad de raíces amargas.

 ***
En el cuarto oscuro de las fotos
dejo una postal
con un ciruelo en flor.

 ***
Ante el mar agitado
la cuerda a saltar
abre un vacío.

***
De paso
tomo para mí
la luz del narciso.

Biografía
Niji Fuyuno nació en Japón 1943 – 2001. Escritora, novelista y músico japonesa polifacética. Niji Fuyuno estaba interesada en el tanka, la novela, el teatro de marionetas bunraku, el teatro Nô, el Kôgen, la música y la danza. También dibujaba gráficos para libros de conocidos autores. Niji Fuyuno escribió numerosos ensayos sobre diferentes temas, y antologías de Haiku.
Fuente: Poesía y Biografía

jueves, 11 de abril de 2013

Blanca Varela - Vals del Ángelus - poema


Foto de Alek Lindus (de la red)

Vals del Ángelus
  
Ve lo que has hecho de mí, la santa más pobre del museo, la de la última sala, junto a las letrinas, la de la herida negra como un ojo bajo el seno izquierdo.

Ve lo que has hecho de mí, la madre que devora sus crías, la que se traga sus lágrimas y engorda, la que debe abortar en cada luna, la que sangra todos los días del año.

Así te he visto, vertiendo plomo derretido en las orejas inocentes, castrando bueyes, arrastrando tu azucena, tu inmaculado miembro, en la sangre de los mataderos. Disfrazado de mago o proxeneta en la plaza de la Bastilla —Jules te llamabas ese día y tus besos hedían a fósforo y cebolla. De general en Bolivia, de tanquista en Vietnam, de eunuco en la puerta de los burdeles de la plaza México.

Formidable pelele frente al tablero de control; grand chef de la desgracia revolviendo catástrofes en la inmensa marmita celeste.

Ve lo que has hecho de mí.

Aquí estoy por tu mano en esta ineludible cámara de tortura, guiándome con sangre y con gemidos, ciega por obra y gracia de tu divina baba.

Mira mi piel de santa envejecida al paso de tu aliento, mira el tambor estéril de mi vientre que sólo conoce el ritmo de la angustia, el golpe sordo de tu vientre que hace silbar al prisionero, al feto, a la mentira.

Escucha las trompetas de tu reino. Noé naufraga cada mañana, todo mar es terrible, todo sol es de hielo, todo cielo es de piedra.

¿Qué más quieres de mí?

Quieres que ciega, irremediablemente a oscuras deje de ser el alacrán en su nido, la tortuga desollada, el árbol bajo el hacha, la serpiente sin piel, el que vende a su madre con el primer vagido, el que sólo es espalda y jamás frente el que siempre tropieza, el que nace de rodillas, el viperino, el potroso, el que enterró sus piernas y está vivo, el dueño de la otra mejilla, el que no sabe amar como a si mismo porque siempre está solo. Ve lo que has hecho de mí. Predestinado estiércol, cieno de ojos vaciados.

Tu imagen en el espejo de la feria me habla de una terrible semejanza.

BLANCA VARELA - Valses y otras falsas confesiones (1964 - 1971) 

Vals del Ángelus en la voz de Blanca Varela
 Más

miércoles, 10 de abril de 2013

Marina Tsvietáieva - Elogio de Afrodita y La carta - poesía


Iván Noval (foto de la red)

Elogio de Afrodita

Ya son menores los dones de los dioses,
a la orilla ya de otro río.
Volad, palomas, aquí está
la ancha puerta vespertina de Venus.

Y yo, reclinada en la arena fría,
me hundiré en un día sin fecha…
Los ojos sobre la vieja piel, como una serpiente,
la he dejado, he sobrepasado mi juventud.

17 de octubre de 1921


La Carta

Así no se esperan cartas,
así se espera la carta.
Un trozo de tela
con un borde encolado.
Dentro, una palabra.
Y la felicidad, nada más.

Así no se espera la alegría,
así se espera el fin:
un saludo militar,
tres mínimos trozos de plomo
en el corazón. Niebla roja
sólo eso. Y nada más.

Para la dicha soy vieja.
La flor se la llevó el viento.
Rectángulo del patio
y la boca negra de fusiles.

(El rectángulo de una carta:
tinta y encantamiento.)
Para el sueño de la muerte
nadie es demasiado viejo.

El rectángulo de esta carta.

11 de agosto de 1923

Fuente: Anna Ajmátova y Marina Tsvietáieva - El Canto y la Ceniza – Antología Poética – Traducción y selección de Monika Zgustova y Olvido García Valdés – Galaxia Gutenberg
Más

martes, 9 de abril de 2013

María Emilia Cornejo, poesía


Mariana Palova

****

Porque todos mis porqués de niña se encontraron con muros y paredes, porque nací ya bloqueada e imposibilitada de abrirme, porque mi voz corre como caballo desbocado al viento porque soy campana de papel que se destroza por hacerse escuchar, porque cada niño desvalido lleva mi nombre, porque todos los ojos del mundo me ven al levantarme, porque estoy y no estoy con mis amigos, porque duermo (a veces) y sueño cosas imposibles, porque cada mañana alimento con palabras los rosales de mi casa, porque las viejas rejas de mi ventana lloran los jueves santos, porque miro el mundo que envenena de hambre a los hombres, porque a cada paso tropiezo con mi sombra, porque voy y no voy a lugares visitados por extraños, porque río y porque como, porque soy cada vez más de este mundo, porque voy a misa los domingos y me santiguo al pasar por el Santísimo, porque poseo el rosario de mi abuela, que me habla cada noche de viejas recetas de cocina, porque veo llegar a mis amigos cargados de cosas y esperanzas, porque soy gente y vivo con la gente, y saludo a todos cuando los veo retratados, porque amo y soy amada hasta el imposible, porque juego y río, porque lloro y me apenan todos los niños y los viejos, porque sé que estoy para representar lo mejor posible mi papel de mujer buena, porque odio sin rencores y olvido tiernamente que nunca me quisieron, porque cada día de mi vida me duele en todas mis costillas, porque tengo la sangre envenenada para siempre de buenas intenciones, porque defeco y toso, porque acompaño a todas las madres en el parto, porque nazco y muero con la rosa, porque viajo en microbús y me duelen los zapatos, porque pretendo solucionar todos mis problemas, porque soy buena como el mejor pan de Jauja, porque bebo cuantas veces quiero el agua de los ríos, porque los árboles siempre me dan su nombre, porque estoy sola y soy la soledad de la noche, porque dan las diez en el reloj de mi casa y todavía no he llegado, porque voy al cine y fumo, porque voy y vengo de la mar, porque todas las cosas me pertenecen y porque soy eternamente desposeída, porque nada puede lograr a cambio de un plato de lentejas, porque soy y camino un camino de piedras, porque me quejo y sufro,
porque ya no sé
llorar,
porque sólo sé
escribir,
escribo.

*****

Y tú, fauno enamorado, cabalgabas
sobre mí, y era
mi vientre una extensa
llanura
tus pasos se perdían, locos.
De tus cabellos brotaron
los colores del océano
y envueltos en las sábanas de tu cama, de esa cama tuya
cargada de pesares, descubrimos las mil formas del amor.
Tus labios tomaron posesión de mi sexo y yo me estremecí
Como mil estrellas en la noche, y tu semen vino a mí,
bañándome y curando todas mis penas. Te sentía entre mis
piernas, amándome desesperadamente, robándole a la noche
el placer y la vida.
Mis senos como palomas
alimentaban tus angustias
y tu cuerpo, ese hermoso
cuerpo tuyo, se me reveló
como mil luciérnagas juntas.
Oh, fauno enamorado!

******

Ahora solo recuerdo
tus innecesarias
                         parodias
llenas de frases
            hechas al azar,
tu mundo pequeñito
de visitas al panteón
               por los domingos
qué podemos tener
            entonces en común
que no sean
             un par de viejas
                                      llaves
de puertas carcomidas
              por el comején
              (siempre usurero)
o dos paredes blancas
surgidas de la nada,

***********

Un sentimiento de culpa
invade mis pulmones
ya no respiro
el aire que respiras
sin embargo
encuentro tu nombre grabado
en todo mi cuerpo,
me deshago lentamente de mis ropas
para sumergirme en las aguas
siempre claras del olvido,
tu rostro se refleja en mis pupilas
y mis lágrimas sólo logran conservarte,
en el desesperado intento de olvidarte
busco mi destino en otros cuerpos
y encuentro en todos
tus inimitables gestos de ternura,
el recuerdo de tu voz
acosa mis oídos
hasta hacerlos estallar,
y cada sonido me trae
el recuerdo de tu nombre
quisiera
poder
matarme
y llevarte conmigo en mi huída.

Nota mía:
María Emilia Cornejo, ampliamente conocida por el poema “Soy la muchacha mala de la historia”, nacida en Lima en 1949, puso fin a su vida suicidándose cuando sólo contaba con 23 años en 1972. Fue la primera poeta mujer que habló libremente de erotismo, en un Perú conservador y dio paso a una nueva generación de poetas mujeres que hablaron con libertad de su cuerpo.

Obra poética:
1- Recital (Plaqueta). Lima, Colec. Gesta Nº 2, Centro de Estudiantes de Literatura, Universidad Mayor de San Marcos, 1970.
2- En recuerdo de María Emilia Cornejo. Nota de presentación sin firmar, en Eros Nº 1 – 1973
3- En la mitad del camino recorrido (Poesía reunida). Nota de Marcos Matos; Edición de Flora Tristán, 1989 y segunda edición con prólogo de Carmen Ollé, Edición Flora Tristán, 1994
4- Memoria de María Emilia de Liliana Bringas. Reproduce los “cuatro poemas desconocidos de M. E. Márquez” de Gesta, más un testimonio de Francisco Cagigao, en Domingo, suplemento de La República 31 de Enero de 1999, pp. 27-28.

Fuente: Los cuatro poemas y la relación de la obra poética publicados en este post pertenecen a: “Poetas peruanas de Antología” – a cargo de Ricardo González Vigil – Mascapaycha editores 2009

lunes, 8 de abril de 2013

Agustina Roca - Blues para Jane Bowles poema


 Cole Thompson

Blues para Jane Bowles


se doblan las preguntas

                                               una garza aúlla en el desierto

caminos caminas caminos

                                               reposo en las lágrimas de la noche

                                               las estrellas rechazan acunan en Tánger

                                               a lo lejos un oasis

¿dónde hamacar el miedo?

                                               soy un mar de sombras

                                               vientos huracanes brillan

                                               hechizos en sueños

magnolias cantan las cigarras



¿dónde cantar si la muerte acecha?



voy de boca en boca

                                               busco espejismos

                                                                                 atajos del camino

me pierdo entre los olores del soco

                                                                          Paul Paul ¿dónde estás?

                                                                          astillas se parten en mi cabeza

                                                                          la imagen se desdobla Paul

                                                                          ¿media cabra?

                                                                          caigo en el abismo



mango menta hachis grito enfurecida

                                                                          de tanto bucear en la palabra

                                                                          sólo logro escupir sílabas al viento

                                                                          bl blo bloq bloqu bloque bloqueo

                                                                          gin gin bloody mary ahoga la desazón

                                                                          Janie no crea palabra

                                                                          Janie no nace palabra

                                                                          Janie no hace palabra



mi nido será el placer

                                                                          Helvetia, Martha, Frances, El gánster,

                                                                          La prostituta, por siempre Cherifa

                                                                          Cherifa antes Cherifa después

                                                                          Cherifa con sus pócimas Cherifa en la casa

                                                                          Cherifa serpiente Cherifa hechicera

                                                                          el escorpión baja por mi garganta

¿los viajes acallan algo?

tugurios whisky tugurios

paciencia coraje

mientras chupo el hueso de la vida

                                                                          risa primaria

                                                                                                  anárquica

                                                                                                                       nietzscheana



candilejas fiesta disfraces

bebo y me duermo en el piso

                                                                          Paul Paul mi cabeza

                                                                          algo estalla en mi cerebro

                                                                          no me dejes Paul



gateo

cada rostro un disfraz

                                                                          no me dejes Paul

                                                                          cómplice en la vida

                                                                          cómplice en la muerte

                                                                          acércate háblame Paul



-¿de qué color es la creación Jane?

-color mariposa Paul

-¿mariposa sinuosa?

-¿se posa la osa?

-diosa



yo Jane Bowles

                                separada de mi destino pregunto

¿está uno totalmente en el mundo?

nací para aprender ese viaje

temo perderme en algún atajo

hago lo que temo

                                protejo mis desvaríos

                                con los rituales cotidianos





danzo danzo

                       alejo mis fantasmas

                                                               frente al fuego





-¿te has lavado tus dientes Jane amor?

                                                                         escribe mi idische mame

-yo te amo más que Paul Jane amor

  -sácate el cerumen de los oídos amor

                                                                         -el equilibrio está en los oídos, hija



felicidad esquiva

la busco la exprimo

                                     bebo del lago

                                                                    no he disfrutado nunca un día

whisky whisky ahógate

mi corazón es doble

                                        más vale la muerte

                                                                               que una vida asesinándose



oh Janie atajo de preguntas

¿por qué vacilas en todo?

                                               ¿es el escribir lo que pospongo?

¿o ha sido siempre algo más?

sólo escribí bien

                                     cuando crucé la puerta interior

¿tendré que renunciar a escribir?



                                                               Paul contempla conmigo el océano

                                                               se unen las hilachas de mi corazón



Paul ya no puedo albergarme Paul



Soy Bozoe Flanner

                                   una exiliada de la tierra

                                                                                y amo la tierra

                                                                                                            amor

De: Sonánbulas


Datos de la autora
Nació en Buenos Aires. Poeta, profesora. Licenciada en periodismo.
Libros de poesía publicados:
Rituales, ed. Rodolfo Alonso, 1981. El ojo del llano, libros de Tierra firme, 1987. Sonámbulas, XXXI Premio de poesía Vila de Martorell, Viena Ediciones, Barcelona, 2007. El Escenario, XI Premio Internacional de Poesía León Felipe 2012, se editará en Editorial Celya en 2013. Su poema Balada para mi madre, finalista del premio de poesía del Ayuntamiento de Mora, se edita en la antología Palabras de mujer, 2009. Figura, entre otras, en las siguientes antologías: Poetas argentinas (1940-1960), Irene Gruss, Ediciones del Dock, 2006. La doble voz: poetas argentinas contemporáneas, Alicia Genovese, Editorial Biblos, 2008. Escribió los ensayos Amor, dolor, locura y muerte, 1982. Rimbaud, 1999. Ha prologado, entre otras, las siguientes antologías: Debí decir te amo, de Juan Gelman, 1999. Corazón coraza, de Mario Benedetti, 1998. Leyendas, de Bécquer, 2000.

Fuente: Sonánbulas – XXXI premio de Poesía Vila de Martorell – Viena Ediciones 2007

Fuente de la biografía y web de la autora: Agustina Roca