sábado, 4 de mayo de 2013

Ružica Cindori, poemas


Egor chapovalov - viola


Blues para el estado y para el individuo

1.

La conexión es un número.

Orden seguro.

Donde el papel absorbe mis ojos,

y me devuelve

la mandarina china.

Innumerables sueños potables, sin color.

Las ardillas callan.

Los predadores del mar

atacan bajo la cintura

sólo la niebla está

en nuestra boca.

¡Estado, protégenos!

Danos

inocencia duradera

y sayal

en vez de salones

de belleza.

Y cenizas,

en vez de rímel.

Duerme

a todos los que piensan

y despierta a aquellos

que trabajan

en las contabilidades

de las grandes empresas. 

Allá se almacena

el magma vidente,

positivismo cegado,

arveja escupida.

Los coribantes siempre

cambian la piel.

Ahora vibran

sólo los flecos

de los abrigos de terciopelo

y suben al cerro

montones de pavos

en esmoquin.

Todas las radioemisoras

han sido ajustadas

para que susurren siempre

buenas noches.


Los anteojos felices

Antaño gustabas del silencio.

Podías descansar

en la palma de su mano,

absorber su tranquilidad.

La gente era tranquila.

Las gentes estaban unidas,

mansas gatas dormidas.

Los años eran jóvenes,

brote de lirio,

por la mañana se viajaba

a Holanda o a Reikiavik.

¿Dónde están ahora

nuestros anteojos felices?

¿Dónde está la pluma blanca

de los cisnes enamorados  

y las misericordiosas torres

de Chartres?

La ausencia tiene forma de cuerpo

y el invierno corre

al ritmo de leche regada.

Ceremonia

Ahora sé

donde está la ceremonia:

cerrada

en el pequeño libro blanco.

Se descubre

sólo en la primavera

en el vuelo de las golondrinas,

al anochecer,

a través de la nata color violeta

del crepúsculo.

Entonces ocurre

 un encuentro importante:

las rosas con sus flores,

los árboles con el follaje,

las manos con el tacto.

Como el potrillo

inclino la cabeza,

segura de que todavía no

he visto

esta noche.

DE MAŇANA EN LA CIUDAD
(Gradsko jutro)

Llevando la mañana

como indeseada

carga,

sacudiendo la niebla

con  movimiento de perro congelado,

como vacilando

antes de declarar

su entrega

a la personificación de la mala gana. 

imagen de la red

INTIMIDAD
(Intima)

La cercanía

hace imposible

el destierro.


Olas invisibles

me siguen.


Ni en la Tierra de Fuego,

ni entre los busmanes,

ni en la Isla de Pascua

los pájaros logran esconder

sus nidos.


La transparente cáscara del huevo

es el último límite.


Después de ella

nos  aísla

un rojo crepúsculo más,

arrugado como la cara

de un marinero anciano.


INSTRUCCIONES PARA COCINAR
(Upute za kuhanje) 

Preparen la entrada

después de una profunda

meditación,

como  corresponde

al comienzo.

A veces eso son sólo

palabras de bienvenida:

el origen.

Que la sopa se cocine

lenta y largamente

como la originaria.

Sigue el pescado,

ancas de rana y  pájaros:

hay que tener en mente

que la carne de cisne no es

comestible,

y la de los albatroses demasiado

amarga.

Al que llora

sobre el destino de los conejos

y los lechones,

que piense y en el destino

de los avestruces, las tortugas

y los inocentes rinocerontes.

Además, es necesario     

Volver al medio ambiente natural:

mucha clorofila, frutos

coloreados y flores

azucaradas.

Que la salsa  se condense lentamente

como el tiempo

que hemos pasado con amigos queridos.

Eviten el café,

sus torbellinos son

oscuros como el olvido.

En vez de él, cuezan

chocolate blanco,

 lujo de los cumbres de los Alpes

bajo el glaciar de la lengua.


Traducción: Željka Lovrenčić

Biografía
Ružica Cindori nació en Ludbreg – Croacia en 1961. Se graduó en Literatura Comparada y Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de Zagreb. Trabaja en la biblioteca municipal “Vladimir Nazor” en Zagreb. Publica poemas, artículos y reseñas en numerosas revistas y anuarios - Quorum, Republika, Forum (Foro), Književna Rijeka (Rijeka Literaria), Podravski zbornik (Anuario de Podravina), Croatian Government Bulletin, Kontura (Contorno) y lee con frecuencia sus textos por la Radio de Zagreb.
Ha publicado los siguientes poemarios: Lomače zelenila (Las hogueras de verde, 1984), Rez, nezacijeljen (Corte no cicatrizado, 1989), Krugovi. Udaljenost. (Círculos. Distancia, 1997), Ludbreški listopad (Octubre de Ludbreg, 2002),  Strpljivost (Paciencia, 2006) y Grad, šuma, otok (Ciudad, bosque, isla, 2006). Su libro más reciente es Pamučno zvono (Campana de algodón, 2010). En la actualidad, es secretaria de la Sociedad de Escritores Croatas. Ž. L.

2 comentarios:

Pilar Alberdi dijo...

Muy interesantes estos poemas. Muy agradecida por su lectura.
Saludos.

Maria Germaná Matta dijo...

Pilar,

Gracias. Son como agua fresca.
Un abrazo