martes, 11 de abril de 2017

Thelma Navas - Poemas

Imagen de Flor Garduño
Ven



Ven

ayúdame a insertar mi corazón en la tapa de este libro

enciclopedia donde en cualquier momento puedo leerte

manual de fórmulas para ahuyentar la tristeza.



Ven

ayúdame a olvidarte

a no seguir buscando

la mirada que pusiste en mi rostro

cada minuto diferente,

ayúdame a olvidar nuestra hermosa soledad

de animales en celo.

Si tú me ayudas

te prometo no salir a buscarte en los espejos


o en el fondo de la taza de té.

Imagen Brooke Shaden

Petrópolis bajo la niebla



Porque no era válido salir a buscar el fuego del mar

detuvimos los pasos frente a la tarde campana llamando

golpeando a las puertas de la ciudad abierta que aguardaba nuestra llegada en su

     vaivén de niebla.



El sol deshecho del día atravesaba las palabras del descubrimiento

de las primeras hortensias en la ciudad sin prisa

donde todos los relojes parecían dejar su marca inmóvil.



Bajo el cielo amor bandera abierta buscábamos

una señal desnuda como el rostro del amor

como el amor que se desnuda en las mañanas del amor.



Lejos de la bahía regresaban los pájaros

sorpresivamente

como vuelve la forma del poema a los labios del poeta.

Imagen de Brooke Shaden

Presencia de las islas



Como un cortejo cabalgando a solas surgen de la niebla

¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad oculta?

De las islas sube algo parecido al deseo.

Casa viviente en el mar

las islas

animales fantásticos

esperan su ración de ostras.



Para mi corazón una isla iluminada con el brillo del mar

una isla

como espada

atravesando la llanura marina

una isla

multiplicándose en su pequeña geografía

una isla

grito a solas

jardín para romper la monótona presencia del mar

la insoportable presencia

de una soledad frente a sí misma.

Allí

abajo

fruto

corteza en movimiento

la forma de las islas:

última tentación de los navíos.


Imagen de Shapovalov

Ellos llegan de noche



¿La poesía? Un caracol nocturno
en un rectángulo de agua.
José  Lezama Lima



Los saqueadores atisban detrás de los espejos.

Oleajes transparentes asoman en la noche

sus conchas irisadas, caracoles ocultos, corales fantasmas.



Los pasos voluptuosos recogen las arena nocturnas,

la intimidad de la palabra secuestrada.

Vienen y van, navegantes de las altas mareas,

origen de la vida, gozo imperfecto.



No son ellos los oficiantes, los creadores de imágenes.

No volverán, pero su huella en los tapices

te dará la certeza de su extraña presencia.



Mi mano se transforma en la diestra de Mahler


¿Por qué mi escritura se mimetiza al punto de que mi mano se mueve

de acuerdo a las circunstancias, al ser que tengo más cercano?



Alguien parece sugerir los rasgos

de una diminuta letra que no es mía y que dicta la sombra.

Soy ahora la mano de Mahler

y empiezo a describir el oído del árbol

la anticipación de la belleza eternizada en la piedra

en pequeños y lentos movimientos.



El crepúsculo adormece las notas de la pasión.

Mi mano celebra el esplendor lúdico de la inocencia.



El allegro ha dicho la última palabra.


Biografía
Nació en la ciudad de México, D.F. en 1932. Fue cofundadora, con otras escritoras de la revista El Rehilete y con el crítico e investigador Luis Mario Schneider fundó la revista Pájaro Cascabel y la editorial del mismo nombre. Participó también en la dirección colectiva de las revistas Manatí, Xilote y La Brújula en el Bolsillo. Ha publicado a lo largo de su vida poemas en suplementos culturales y revistas literarias de México y el resto de América Latina, así como España, la India y Canadá. Ha sido incluida en cerca de treinta  antologías, nacionales e internacionales,  entre ellas Poesía en Movimiento del poeta Octavio Paz. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, portugués y búlgaro. Obtuvo en 1962 el Premio de Poesía Ramón López Velarde y la presea Rosario Castellanos de Chiapas. 
Entre sus libros publicados se encuentran La orfandad del sueño  (1964), Colibrí 50 (1966), El primer animal (1986),  El libro de los territorios (1992). Antología en la Serie Material de Lectura de la UNAM (1992), El verano y las islas (1998), Paisajes interiores. Col. ¿Ya LEÍSTE?. Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (2000),  El primer animal. Poesía Reunida, 1964-1995, Conaculta , Cuarta Serie de Lecturas Mexicanas  (2000), Los pasos circulares. Antología personal.  El Cocodrilo Poeta, Col. Monte Gargano (2003) y Para volver al mar, Cuadernos de Caridemo, Almería, España, 2004.








2 comentarios:

Don Vito Andolina. dijo...

Hola María, caminando llegué hasta tu casa, aquí me quedo, se respira poesía por los cuatro costados..
Gracias por esta joya de Thelma...
Pasa buena tarde, besos lorquianos..

María Germaná dijo...

Hola Vito, un placer tenerte en mi casa. Me alegra que te gusten los poemas de Thelma Navas.
Un abrazo,

María