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domingo, 5 de mayo de 2019

Tishani Doshi – Hay Chicas saliendo del bosque


imagen de Darren Holmes - Numbing
HAY CHICAS SALIENDO DEL BOSQUE

Hay chicas saliendo del bosque,
envueltas en capas y capuchas,
cargan barras de hierro y velas
y una multitud de cicatrices recolectadas
entre acres de hierba prematura y autobuses
urbanos, y templos y bares. Hay chicas
saliendo del bosque
con bragas amordazando sus labios,
haciendo tal ruido que es imposible
escucharlas. ¿Está hablando también el mundo?
¿Está realmente preguntando qué significa exactamente
permitir a alguien descansar en paz? Hay chicas
saliendo del bosque, levantando muy alto
sus piernas rotas, derramando secretos
desde muslos desabrochados, todas las mentiras
susurradas por extraños y entrenadores
de natación, y tíos, especialmente tíos*,
que dijeron que esparcir los restos sería fácil
y sencillo, que pusieron balas en sus pechos
y alimentaron con sus preciosos rostros al fuego,
que succionaron el barro de sus costillas y decoraron
sus ataúdes con zarzas. Hay chicas
saliendo del bosque, allanando el terreno
para esparcir sus historias. Incluso esas chicas
encontradas desnudas en zanjas y pozos,
esas olvidadas en áticos abandonados,
y enterradas en los lechos de los ríos como los sedimentos
de siglos pasados. Ellas han escapado
a rastras desde detrás de las cortinas
de su infancia, del peso dorado y rosa
de sus cuerpos al empujarlos contra el agua,
contra el ultraje triste y repleto de plumas
del recuerdo. Hay chicas saliendo
del bosque del mismo modo que los pájaros llegan
a las ventanas tempranas - picoteando
y tarareando, hasta que lo único que puedes oír
es el golpe de sus corazones minúsculos
contra el cristal, la desesperación brillante
del sonido - golpear, desaparecer.
Hay chicas saliendo del bosque.
Están llegando. Están llegando.

Tishani Doshi - Traducción de Carmen Callejo
* "Uncle" en el poema original


GIRLS ARE COMING OUT OF THE WOODS

Girls are coming out of the woods,
wrapped in cloaks and hoods,
carrying iron bars and candles
and a multitude of scars, collected
on acres of premature grass and city
buses, in temples and bars. Girls
are coming out of the woods
with panties tied around their lips,
making such a noise, it’s impossible
to hear. Is the world speaking too?
Is it really asking, What does it mean
to give someone a proper resting? Girls are
coming out of the woods, lifting
their broken legs high, leaking secrets
from unfastened thighs, all the lies
whispered by strangers and swimming
coaches, and uncles, especially uncles,
who said spreading would be light
and easy, who put bullets in their chests
and fed their pretty faces to fire,
who sucked the mud clean
off their ribs, and decorated
their coffins with brier. Girls are coming
out of the woods, clearing the ground
to scatter their stories. Even those girls
found naked in ditches and wells,
those forgotten in neglected attics,
and buried in river beds like sediments
from a different century. They’ve crawled
their way out from behind curtains
of childhood, the silver-pink weight
of their bodies pushing against water,
against the sad, feathered tarnish
of remembrance. Girls are coming out
of the woods the way birds arrive
at morning windows – pecking
and humming, until all you can hear
is the smash of their miniscule hearts
against glass, the bright desperation
of sound – bashing, disappearing.
Girls are coming out of the woods.
They’re coming. They’re coming.

Tishani Doshi

jueves, 25 de abril de 2019

Tishani Doshi - Oda a la mujer que camina


Imagen de Flor Garduño
Oda a la mujer que camina
(a continuación de Alberto Giacometti )

Siéntate
debes de estar cansada
de caminar,
de perderte
de está forma:
una costilla bronceada
de agotamiento
merma
contra la oscuridad.
Siéntate
aún hay cosas
en las que creer;
como las civilizaciones
y los nacimientos
y el amor.
Y los ancestros
que se mueven
como silenciosos afluentes
desde poblados de rojas tierras
con el pasado acunado
en sus míticos brazos.
Pero escucha
¿Qué sucede si crecen
a través de las puertas
de tu ciudad esplendorosa?
¿Caminarás al borde
de sus aguas
con tus pies sumergidos
para sentirlos debajo
bailando?
Chicas del estridente Mohenjodaro
con brazaletes en las muñecas
y labios de cinabrio,
madres de Harappan con turbante
apoyadas en amplias
piernas de terracota,
ovulo-pecho de Artemisa-
Inanna, Isthar, Cibeles, acoplan
sus corazones generosos
en la impenitente oscuridad
lloran: ¿Hija,
dónde están los graneros
y dónde desaparecen los grandes baños?
Tú misma resucitarás,
haz el amor al cielo
recupera el mundo.

Tishani Doshi
Traducción María GERMANA MATTA

Tishani Doshi Ode to the walking woman and other poems

Ode to the walking woman
(After Alberto Giacometti )

Sit -
you must be tired
of walking,
of losing yourself
this way:
a bronzed rib
of exhaustion
thinned out
against the dark.
Sit -
there are still things
to believe in;
like civilizations
and birthing
and love.
And ancestors
who move
like silent tributaries
from red-earthed villages
with history cradled
in their mythical arms.
But listen,
what if they swell
through the gates
of your glistening city?
Will you walk down
to the water’s edge,
immerse your feet
so you can feel them
dancing underneath?
Mohenjodaro’s brassy girls
with bangled wrists
and cinnabar lips;
turbaned Harappan mothers
standing wide
on terracotta legs;
egg-breasted Artemis –
Inana, Isthar, Cybele, clutching their bounteous hearts
in the unrepentant dark,
crying: 'Daughter,
where have the granaries
and great baths disappeared?
Won’t you resurrect yourself,
make love to the sky,
reclaim the world.' 
Fuente: Poem Hunter



domingo, 14 de abril de 2019

Tishani Doshi - Una fábula para el siglo 21

Parque de Cabañeros - foto mía
UNA FÁBULA PARA EL SIGLO 21

Existir es un plagio - EM Cioran
No existe un final para lo desconocido.
Leemos periódicos. Envolvemos el pescado en las noticias de ayer,
lo esparcimos en pedazos en el suelo para que nuestro cachorro pueda mear
en la cara de Putin. Ni siquiera las montañas pueden decir
qué ha matado a los Sumerios durante todos estos años.
Y del mismo modo, debes saber que la ceguera
es histórica, que nada en este poema te hará
más delgada, más rica o más lista. Yo misma
no podría decir cómo funciona una bombilla,
pero si te tiramos de cabeza al pasado,
¿Qué podrías decir sobre los secretos
de la clorofila? ¿Cómo harías una exposición sobre
la agresión de las anémonas de mar,
La batalla de Plassey, Boko Haram?
El lenguaje es un destino peculiar.
Una vez, en la orilla del desierto,
un círculo de peregrinas habló sobre la maravilla -
la oscuridad de sus vidas con barro y azadas.
Ellas no sabían que se puede hacer un perfume
a partir de la lluvia, que la sangre humana tiene más grasa
que la cerveza. Pero sus miedos estaban maduros y relucían,
su ración de hijas era abundante, y Dios
caminaba entre ellas, tejiendo suéteres
para caballeras heridas. ¿Les contarías
cómo todo lo que ha sido dicho hasta ahora
necesita ser dicho de nuevo? Cómo el cuerpo es helicoidal,
vagando sin rumbo una y otra vez,
cómo es únicamente a través de la voluntad de la nariz,
bronquiolos, tráquea, pulmones
que la respiración puede dejar atrás
cualquier tristeza
de la lengua.

Tishani Doshi - Traducción de Carmen Callejo
Fuente: Mundo Poesía


domingo, 17 de marzo de 2019

Tishani Doshi - La canción del inmigrante


Foto mía

La canción del inmigrante


No nos permitas hablar de esos días

cuando los granos del café llenaban la mañana

con esperanza, cuando los velos de nuestras madres

colgaban como banderas blancas tendidas al sol.

No nos permitas hablar de los brazos largos del cielo

utilizados para acunarnos en el atardecer.

Y los boababs – no nos permitas el trazo

de la forma de sus hojas en nuestros sueños

o anhelar el ruido de esos pájaros sin nombre

que cantaron y murieron en los aleros de las iglesias.

No nos permitas hablar de esos hombres,

que fueron robados de sus camas en la noche.

No nos permitas pronunciar la palabra

                                               desaparecido.

No nos permitas recordar el primer olor de la lluvia.

Mejor, permítenos hablar ahora de nuestras vidas-

de las verjas, los puentes y las tiendas.

Y cuando partimos el pan

en el café y en las mesas de las cocinas

con nuestros nuevos hermanos,

no nos permitas cargarlos con historias

de guerras o abandonos.

No nos permitas nombrar a nuestros viejos amigos

que se deshacen como en los cuentos de hadas

en los bosques de la muerte.

Nombrándolos no los devolveremos.

Permítenos estar aquí y esperar a que llegue

el futuro, para que hablen nuestros nietos

en lenguas viperinas acerca del país

del que alguna vez provenimos.

Háblanos de tu país, tal vez pregunten.

Y pienses tal vez en hablarles

del cielo y de los granos de café,

de las pequeñas casas blancas y de sus calles polvorientas.

Tendrías que poner a flote tu memoria

como un barco de papel corriente abajo.

Podrías rezarle a ese papel

susurrar tu historia al agua,

que esa agua la cante a los árboles,

y los árboles la griten y la griten

a las hojas. Si aún la guardas

y no hablas, podrías escucharla

la vida entera llenando el mundo

hasta que el viento sea la única palabra.

De: Tishani Doshi - Traducción de María GERMANÁ MATTA


The Immigrant's Song


Let us not speak of those days

when coffee beans filled the morning

with hope, when our mothers' headscarves

hung like white flags on washing lines.

Let us not speak of the long arms of sky

that used to cradle us at dusk.

And the baobabs—let us not trace

the shape of their leaves in our dreams,

or yearn for the noise of those nameless birds

that sang and died in the church's eaves.

Let us not speak of men,

stolen from their beds at night.

Let us not say the word

                                            disappeared.

Let us not remember the first smell of rain.

Instead, let us speak of our lives now—

the gates and bridges and stores.

And when we break bread

in cafés and at kitchen tables

with our new brothers,

let us not burden them with stories

of war or abandonment.

Let us not name our old friends

who are unravelling like fairy tales

in the forests of the dead.

Naming them will not bring them back.

Let us stay here, and wait for the future

to arrive, for grandchildren to speak

in forked tongues about the country

we once came from.

Tell us about it, they might ask.

And you might consider telling them

of the sky and the coffee beans,

the small white houses and dusty streets.

You might set your memory afloat

like a paper boat down a river.

You might pray that the paper

whispers your story to the water,

that the water sings it to the trees,

that the trees howl and howl

it to the leaves. If you keep still

and do not speak, you might hear

your whole life fill the world

until the wind is the only word.


De: Tishani Doshi, "The Immigrant’s Song" from Everything Begins Elsewhere. Copyright © 2013 by Tishani Doshi.  Reprinted by permission of Copper Canyon Press.
Source: Everything Begins Elsewhere (Copper Canyon Press, 2013)



Biografía

Tishani Doshi, poeta, escritora y bailarina nació en Madras, India. Ganó una beca del Queens College en Carolina del Norte y un MA en the Writing Seminars de la Universidad Johns Hopkins. Después de trabajar en una revista de moda en Londres, Tishani Doshi regresa a la India. Un inesperado reencuentro con uno de los más importantes coreógrafos hindús Chandralekha, le dio la oportunidad de desarrollar su carrera como bailarina. Tishani Doshi baila con el grupo de Chandralekha a nivel internacional. A su vez, trabaja como periodista independiente en The Guardian, The National, y the Hindu.
Doshi ha sido reconocida como una escritora creativa, su primer libro de poesía “Countries of the Body (2006), ganó el premio por su obra Best First Collection. Otras de sus colecciones incluyen: Everything Begins, Elsewhere (2013), Doce Marcescenza (Dulce decadencia) (2005), y Girls are Coming Out of the Woods (2018).
Su primera novela The Pleasure Seekers (2010) fue finalista en los premios de ficción de la India, fue traducida a varias lenguas. También ha escrito Fountainville, New stories from the Mabinogion (2013), Madras Then Chennai Now (2003), y The Adulterous Citizen (2015). Entre los premios recibidos figuran: Eric Gregory Award y All-India Poetry Prize.
Vive en Tamil Nadu, India.