martes, 7 de marzo de 2017

Mis poemas: Creatividad

Imagen de Dominique Fortin
Creatividad

Ante el suspiro
me derrito
con sus mil sabores

y sus ritos
de luz ecléctica

en lo abstracto
la cadencia del símbolo

escala
por los agujeros negros
de lo nuevo

y descifra
sus secretos

anhela
la cascada
su burbuja fructífera

rescata
la pulsación
del asombro

aleja
de tu pecho
el ruido

que inflama
con tinieblas
tu cordura

el sueño
presiente
algún bosquejo
entre sus brumas

lucha
contra la fractura
que asfixia tu apetito

no insistas
en lo previsible

la tarea de ser
consiste
en intentar
cada día
modestas estrategias

insiste
ante la turbación
que conlleva
la búsqueda

en sus abanicos
regeneradores

circula el viento
resguarda
tus neuronas

cuídate
del desenfreno
y sus arrebatos

aceleran
la angustia
con sus espejismos
de lodo

sal a la calle
navega por el torbellino
que nutre        y desvela

tu instinto.


Mis poemas: María Germaná Matta


viernes, 3 de marzo de 2017

Hilda Doolitle - Dos poemas


Imagen de Antonio Mora 

Amapolas de mar

Cáscara de ámbar,
surcada de oro,
fruta en la arena
marcada con un grano abundante,

tesoro
derramado cerca de los arbustos de pinos
para blanquearse en los peñascos:

tu tallo ha echado raíz
entre guijarros mojados
y el montón arrojado por el mar
y conchas ralladas
y caparazones de concha escindidos.

Hermosa, extendida ampliamente,
fuego sobre hoja,
¿qué pradera ocasiona
tan fragante hoja
como tu radiante hoja?

***

Sea Poppies

Amber husk
fluted with gold,
fruit on the sand
marked with a rich grain,

treasure
spilled near the shrub-pines
to bleach on the boulders:

your stalk has caught root
among wet pebbles
and drift flung by the sea
and grated shells
and split conch-shells.

Beautiful, wide-spread,
fire upon leaf,
what meadow yields
so fragrant a leaf
as your bright leaf?


Imagen de Antonio Mora
Rosa de mar

Rosa, áspera rosa,
estropeada y de pocos pétalos,
flor magra, delgada,
escasa de hojas,

más preciosa
que una rosa mojada
única en un tallo
—sujeta a la deriva.

Atrofiada, con hoja pequeña,
eres arrojada a la arena,
eres alzada
en la crujiente arena
que se mueve en el viento.

¿Puede la rosa que es especia
gotear tan acre fragancia
endurecida en una hoja?

***

Sea Rose

Rose, harsh rose,
marred and with stint of petals,
meagre flower, thin,
sparse of leaf,

more precious
than a wet rose
single on a stem—
you are caught in the drift.

Stunted, with small leaf,
you are flung on the sand,
you are lifted
in the crisp sand
that drives in the wind.

Can the spice-rose
drip such acrid fragrance
hardened in a leaf?

Traducción de Santiago Ospina y Juan Afanador

Biografía
Hilda Doolitle (1886-1961) —mejor conocida como H. D.— fue una poeta norteamericana que hizo parte central del imagismo, uno de los movimientos fundacionales del modernismo en la tradición poética anglosajona. Su generación (repleta de reconocidas figuras como Ezra Pound, William Carlos Williams o Marianne Moore) buscó, de manera similar a las vanguardias en Hispanoamérica, cuestionar las formas, los temas y los sistemas simbólicos preexistentes. Para el caso de Norteamérica, esto implicó alejarse de la poesía victoriana imperante.

Fuente: Otro Páramo


martes, 28 de febrero de 2017

Linda Maria Baros - Dos poemas



Imagen de Antonio Mora
En la trampa de las narices


El alba es una mujer
            que rompe tus ventanas con sus senos
            – rojos son sus pezones
                        que amamantan a los vagabundos…

Ah, se escucha sonar la hora de la caza…
(Malditos sean Vlachka y su Teleorman!)

Prepara el descenso, la incursión!
            La trampa para los invitados!
                                   Tiendo los lazos!
            Salpica tu rostro de sangre,
            como si tus arterias corrieran
            las máscaras africanas de las noches sin sueño!
Atrapa sus zorros rojos en la trampa de las narices!

Y, primero que todo,
prepara el descenso, la incursión.
                                   Incluso si nadie viene.
El alba – cuando la soledad
            te parece ser un cerebro cuajado sobre los muros.

Linda Maria Baros - traducción de Miriam Montoya



Imagen de Brooke Shaden
La camisa de kevlar


Ensartas largo tiempo la camisa de las paredes,
así como otros lo hacen con la camisa de la muerte.

Sí. Ensartas cada día la camisa estrecha de las paredes,
                        los sabuesos volantes de las persianas.

Los muros, los muros – los amigos, los enemigos,
el dulce retardo, sus bolsillos rotos,
sus delgados tobillos de yeguas, los frambuesos,
            la bomba que los irriga vigorosamente
            de lo recóndito de tu corazón,
            como de un filón de zurullo,
las fugas que enviscaban hace poco sus cabellos,
las plantas de los pies donde dejaban sus pesadas huellas,
las manitos de los homúnculos
            con las cuales ellos te aprietan contra su pecho
y untan de jabón, dulcemente, el nudo de tu cuerda,
            siempre los mismos, siempre próximos,
                        como si ya durmieras
                                   en alguna parte, bajo tierra;
hacen tintinear la campanillas de la ilusión;
            su ruido – temblando –
            como el del cañón de un revolver
                                   chocado contra los dientes.

Te despiertas la mañana y ensartas la camisa de las paredes.
Te acuestas la noche y ensartas la dulce camisa de las paredes.

Linda Maria Baros - Traducción de Myriam Montoya






domingo, 26 de febrero de 2017

Elizabeth Sobarzo Gaona - poemas

Imagen de Brooke Shaden

EL

Mi arquetipo es el cotidiano antojo de cada noche con todas sus consecuencias mochila tatuajes con un sinfín de expresiones que no tienen un zeppelín de escape el me llama por mi nombre a mi vacío me llama lumbre serpiente bruja me llama en los sueños a mi oído a la cocina el en llama yo me quemo

KSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

Quisiera culpables en los bolsillos
forjas de tabernas
con ebrios que me escuchen
de esos que a trozos descifran verjas
de esos que enseñan
que la blancura es herida a campos
cuando se agota la pasta
cuando se pule el sueño
Quisiera sublevar la ortiga
con el soplo de mi paso
con el soplo del pisto de la lumbre
cuando en lomo de algún búfalo me apaño
y dejo de ser serpiente
para calar en vodka por sus vetas

Imagen de Brooke Shaden

PARA MI ENJAMBRE DE PLANETAS…

I

Siempre estoy al borde
En la esquirla del tiempo
A punto de brotar de tus ojos
Lamiéndole las patas a tu cama
A tu mesa
Secando con los cabellos de mis días
Cada minutero que vibra tu sombra

Me arrastro
desde la lengua
hasta las consecuencias de perder tu espacio
me pierdo en tus labios gruesos
de fruto en huerto ajeno

Me siento en tu memoria
en la calvicie de la desesperanza
en donde la misma luna quema la espalda
cansada de cargar tus risas
la indiferencia de los cerros ciegos
que me ven desde arriba
como tú
sin notar mi fértil mi paso
y me derrumbo porque soy de fango
húmeda desde la esquina de tus ojos
hasta el incontenible llanto entre mis piernas
que se mojan por ti

II

Me disuelves en tu vacío
En tus manos que aun no me tocan
En el beso tibio que me penetra la quijada
En mis piernas coloreadas
Donde asumo el infortunio de tenerte
A breves lapsos
En donde tus palabras tropiezan en el reloj
Que más que arena
Parece de agua recia
Y corre aprisa por acabarse
mi cabeza
el agua de mi cuerpo
Que sala esta silla
La sabana percudida en donde te sueño
Mis manos tenues
La pieza de metal que vive entre mis labios
Esperando temblorosa ser arrastrada por tus dientes de poder.

III
Me fundes
Y renazco del calor de tu mirada
De tus escasas letras
Que se pegan en mi cuerpo
Tú, nombre que sana mi pasado
Tú, boca de manzana inquieta
Pesadilla
Temblor de mi ciudad

Golpe bajo
Tú, guerrero blanco
Yo, caminante entre tu carnaval de mundo
Otra más

Biografía
Elizabeth Sobarzo Gaona nace en Ensenada Baja California en julio de 1977. Es autora de los libros Sueños bajo la lengua (FEBC, CONACULTA) Ábaco de Huesos, Instrucciones para un suicidio seguro y sin dolor, Vino de boca, Raza de Alfileres, y su reciente publicación en prensa: Poemas para arrullar a los ojos hormigueros. Ganadora de la mención honorífica del Premio a la Juventud 2000, Coordinadora de Salas de Lectura (CONACULTA desde 1999 hasta la fecha). Es fundadora y responsable del círculo de creación colectiva arte_factos (2001-2008) Ha publicado en diferentes revistas y periódicos fronterizos. Ha tomado cursos con maestros como Dionisio Morales, Francisco Hinojosa, Paulina De la Cueva, Flora Calderón entre otros, editora del Tríptico mensual “TRIP poético”. Desde 2006 coordina el taller de poesía versos de-mentes. Recientemente fue antologada por Flora Calderón en una edición del ICBC y por Roberto Castillo en la Antología de poesía erótica femenina (bilingüe) de Baja California: Nuestra Cama es de Flores/ Our Bed is Made of Flowers. Ha sido tallerista en el CERESO Ensenada, centros psiquiatricos y de rehabilitación, con su proyecto LitLab Proyect.


domingo, 19 de febrero de 2017

Mis poemas: En la maraña cibernética

Imagen de Catrin Welz-Stein

En la maraña cibernética

El lado izquierdo de mi cerebro
ya no procesa
la acumulación de tanta información
o desinformación

laberinto alucinado
de lo virtual

inflama con su ruido
las pupilas más versátiles

con su desfile incontrolable
de sucesos

basta con lanzar la primera
ocurrencia
en la batalla interminable
del estimulo

ese yo que se expande
como la fibra óptica

la sociedad nos devora
con el lametazo púrpura
de la fama

es preciso ser el héroe
apabullante del día

no importa si la incongruencia
lleva balas

para cautivar las pupilas fragmentadas
de los otros

y ese hormigueo incontrolable
del subidón
de adrenalina

perderse ante el apetito solemne
del discurso incoherente

y quien obtiene más clics
alcanza la pendiente
de esa gloria
tan buscada

se ha perdido
la cautela
el pensamiento crítico
la compasión

pululan las imágenes
en la danza del ingenio

a veces conviene cerrar los ojos
escuchar la respiración
ralentizar             rescatar
el aire
que oxigena tus pulmones

y restablecer
el núcleo
de tu equilibrio

aléjate del ruido
y si hace falta
esfúmate
del cibernético mundo

cuando los entramados
del absurdo
desfilan
y nos devoran con ansias
las neuronas


Mis poemas: María Germaná Matta

sábado, 18 de febrero de 2017

Eva Barro García - Ira - Microrrelato

Imagen - Lighting by Joseph Winters
Ira

Me insulto mucho, pero era mentira que se quemaran las patatas, se lo juro. Él siempre lleva la de ganar, y si no, grita más para quedar por encima. Ya le dije, señoría, que aquella noche no estaba yo bien. Se me empezaron a subir como…como guindillas a la garganta. Cuanto más vociferaba él, más me ardía el aire por dentro a mí. Vio que el guiso era de pollo y en aquel momento me enteré de que lo odiaba, porque siempre lo devoró; entonces acababa yo de escurrir las patatas, y a la quinta o sexta vez, que le llamó puta a mi madre, las guindillas aquellas fermentaron, no sé, estallaron como la pólvora. El aceite chisporroteaba, restallaba…
El brazo se giró solo, se lo prometo, le juro que no fue intencionado. De lo que sí estoy segura, es de que con el aceite hirviendo, le lancé toda la ira que él había acumulado durante tanto tiempo sobre mí…

Eva Barro García


Fuente: 150 autores 150 vivencias – Antología V premio Orola – Ediciones Orola, S.L.

martes, 14 de febrero de 2017

Ana Muela Sopeña - Amantes en los satélites de Plutón

Imagen de la red
Amantes en los satélites de Plutón

Los amantes no saben de Caronte
que se encarga diligente
de llevar al infierno sus almas torturadas
por la separación y por los celos.

Tampoco son conscientes
de la fuerza de Nix,
la diosa primordial
de toda oscuridad.
Ella sabe que ellos
son siempre vulnerables.
Al principio se nutren de la luz,
pero muy poco a poco
se alimentan de todo lo corrupto,
lo oscuro, lo escabroso, la venganza.
Entonces esta diosa
los lleva,
con los ojos vendados,
al sinuoso inframundo.

Después,
los amantes no pueden avanzar
si no matan a Hidra,
la terrible serpiente de tres cabezas
que custodia una entrada al inframundo.
Cada cabeza es
un vicio del infierno
que amenaza cortar
sus lazos amorosos por toda la eternidad.

También deben hacerse amigos de Cerbero
el perro que custodia la entrada al inframundo.
Sólo pueden entrar
en el reino en tinieblas
si van acompañados de este guardián leal.
Si osan entrar solos ya no podrán volver
y serán destruidos, sin compasión alguna.

Por último,
con Estigia
los amantes procuran
regresar de las crueles pesadillas
al mundo de los hombres.
Deben con esta diosa
navegar por el río del reino sumergido
en el cruel inframundo
y no perder sus almas
en los peligros más abyectos.

Los amantes que triunfan
superando las pruebas iniciáticas
de todos los satélites
del planeta Plutón
consiguen una piedra que custodia su vínculo,
con sus nombres grabados para siempre.



Ana Muela Sopeña

Satélites de Plutón: Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia