lunes, 15 de octubre de 2012

Amina Saïd, poesía

*Fotografía de Lola López-Cozar - Pájaros


POEMA (Inédito en español)
Umbral 1 - Nacimientos

Nací a orillas
del mar en la puesta del sol
el gran mar el muy verde
mar de los Filisteos
ese que baña Cartago
el mar blanco interior de los árabes
cuyos caballos rompieron sus orillas
*
Alga crecí ola pez
estrella de múltiples ramas
la primera letra del alfabeto
incrustada en la frente
*
A los siete años nadaba en las negras aguas
en el camino de luz que trazaba la luna
iba hasta el ocaso
hasta el país de los límites
tomaba lecciones de espejismo
escriba intemporal
aplicado a la caligrafía de los siglos
a la tinta azul del mar
*
A los nueve descubrí deslumbrada una ciudad engullida
de regreso metí mis alas a secar sobre las dunas
contaba las piedras antes de recogerlas
tenía dos rostros vivía en dos mundos
*
A los once años no hablaba con nadie
sin embargo una lengua nacía en mi boca
buscaba en el silencio los secretos del poema
trataba de definirme en el orden de las transparencias
bajo su velo blanco tras sus pupilas maquilladas
mi ciudad guardaba sus misterios
no se consolaba de su perdida belleza
la puerta del mar ya no habría más en alta mar
nuestras más bellas leyendas descuidadas
vivimos nuestros días y nuestras noches sentados
alrededor del mármol de una fuente agotada
*
A los dieciséis años tenía la sonrisa grave
de quien sueña con escapar
tenía dos rostros vivía en dos mundos
maravillosamente inmóviles
ciegas esfinges lloraban mis jardines de arena
los pájaros de fuego atravesaban mi cielo
fisuras de silencio en el lento trabajo del día
con la muerte por horizonte el mar nos retenía
sus muslos de medusa ondulada bajo nuestros dedos
*
Vivimos nuestros días y nuestras noches sentados
alrededor del mármol de una fuente agotada
la puerta del mar ya no abría más en alta mar
ciegas esfinges lloraban mis jardines de arena
ahí hicimos plantar una palmera que pronto acarició las nubes
permanecía a sus pies con los ojos al cielo
mi abuela apareció
“es un signo” dijo ella, “nos vas a abandonar”
hizo las recomendaciones de costumbre
vertió el agua verde bajo mis pasos
para que algún día vuelvas, dijo ella
yo estaba ya al otro lado de la orilla
*
A los cuarenta años habitada todavía por mis sombras
entre el pasado y el porvenir
pertenezco a mi infancia así pues a ninguna parte
recuerdo una noche joven
vivida al ritmo del mar
entre el mundo y yo había
tanto espacio y tan poco
encanto para la convivencia
fue antes de la lenta agonía del planeta
antes de la fisura de la mascara
tenía dos rostros vivía en dos mundos
soñaba con las arrugas del desierto
frente al abrazo azul del horizonte
*
Pertenezco a mi infancia así pues a ninguna parte
que verdad descubrir entonces
aquella del sol de cada día
aquella de una lluvia de arena en mi mano alada
la gran voz del mundo
en la trama única
de la paciente lengua que me fue otorgada
*
Yo no hacía más que volver más que partir
a cada umbral atravesado
avanzo hacia mi muerte hacia el primer día
así se ahonda nuestra soledad
como explorando el fondo de un pozo sin agua
para la sombra sólo para la sombra
y frente a sí mismo
ese lugar donde yació un reflejo de luz
*
Alabadas sean las dos sílabas libres del sol
el archipiélago del silencio donde encuentro las palabras
el viaje de umbral a umbral que es el verdadero viaje
loado sea aquel que se extravía
aquel cuya palabra está en la diferencia
loado sea el mundo porque todo existe
fuera del poema y en el poema
*
Siempre entre el pasado y el porvenir
quise encontrar aquella que debí ser
busco en adelante aquella que fui
pertenezco a mi infancia así pues a ninguna parte
media noche de luz alfabeto de nada
mar blanco mar de la puesta del sol
gran mar interior al oeste de nuestros sueños.

Versión María Germaná Matta

Seuil 1 - Naissances

Je suis née sur les bords
de la mer du soleil couchant
la grande mer la très verte
la mer des Philistins
celle qui baigna Carthage
la mer blanche intérieure des Arabes
dont les chevaux déferlèrent sur les rives
*
algue j’ai grandi vague poisson
étoile aux multiples branches
la première lettre de l’alphabet
incrustée sur le front
*
á sept ans je nageais sur les eaux noires
dans le chemin de lumière que traçait la lune
j’allais jusqu’à l’impasse du soleil
jusqu’au pays des limites
je prenais des leçons de mirage
scribe intemporel
appliqué à calligraphier les siècles
à l’encre bleue de la mer
*
à neuf ans je découvris éblouie une ville engloutie
au retour je mis mes ailes à sécher sur les dunes
je comptais les pierres avant de les ramasser
j’avais deux visages je vivais dans deux mondes
*
à onze ans je ne parlais déjà plus à personne
pourtant une langue naissait dans ma bouche
je cherchais dans le silence les secrets du poème
essayais de me définir dans l’ordre des clartés
sous son voile blanc derrière ses paupières fardées
ma ville gardait ses mystères
ne se consolait pas de sa beauté perdue
la porte de la mer n’ouvrait plus sur le large
négligeant nos plus belles légendes
nous vivions nos jours et nos nuits assis
autour du marbre d’une fontaine tarie
*
à seize ans j’avais le sourire grave
de qui rêve d’évasion
j’avais deux visages je vivais dans deux mondes
merveilleusement immobiles
des sphinx aveugles peuplaient mes jardins de sable
des oiseaux de feu traversaient mon ciel
fissures de silence dans le lent travail du jour
avec la mort pour horizon la mer nous retenait
ses cuisses de méduse ondulant sous nos doigts
*
nous vivions nos jours et nos nuits assis
autour du marbre d’une fontaine tarie
la porte de la mer n’ouvrait plus sur le large
des sphinx aveugles peuplaient mes jardins de sable
on y fit planter un palmier qui bientôt caressa les nuages
je restais à ses pieds les yeux au ciel
ma grand-mère apparut
c’est un signe dit-elle tu vas nous quitter
fit les recommandations d’usage
versa l’eau verte sous mon pas
pour que je reviennes un jour, dit-elle
déjà j’étais sur l’autre rive
*
à quarante ans toujours habitée par mes ombres
entre passé et avenir
je suis de mon enfance et donc de nul ailleurs
je me souviens d’une nuit jeune
vécue au rythme de la mer
il y avait entre le monde et moi
tant d’espace et si peu
l’enchantement la connivence
c’était avant la lente agonie de la planète
avant la fissure du masque
j’avais deux visages je vivais dans deux mondes
je rêvais des rides du désert
face à l’étreinte bleue de l’horizon
*
je suis de mon enfance et donc de nul ailleurs
quelle vérité découvrir alors
que celle du soleil de chaque jour
celle d’une pluie de sable dans ma main ailée
la grande voix du monde
dans la trame unique
de la langue patiente qui me fut donnée
*
moi qui ne fais que revenir qui ne fais que partir
chaque seuil franchi
j’avance vers ma mort vers le premier jour
ainsi se creuse notre solitude
comme on explore au fond d’un puits sans eau
pour l’ombre rien que pour l’ombre
et face à soi-même
ce lieu où gît un reflet de la lumière
*
louées soient les deux syllabes libres du soleil
l’archipel du silence où je trouve les mots
le voyage de seuil en seuil qui est le vrai voyage
loué soit celui qui s’égare
celui dont la parole est dans l’écart
loué soit le monde parce que tout existe
ailleurs que dans le poème et en lui
*
toujours entre passé et avenir
j’ai voulu trouver celle qui devait être
je cherche désormais celle qui fut
je suis de mon enfance et donc de nul ailleurs
minuit de lumière alphabet du rien
mer blanche mer du soleil couchant
grande mer intérieure à l’ouest de nos rêves.

La douleur des seuils: Poemes - Éditions de la Difference , Paris 2003

Audio del poema Naissances


Este poema fue publicado inicialmente en la Revista Rimbaud, Francia. En la página web citada a continuación, encontramos un análisis del poema, además del original en francés.

Fuente: Poesía de Ayer y Hoy


Biografía
Amina Saïd, nació en Túnez en 1953. De madre francesa y padre tunecino. Vive desde muy temprana edad en Francia. Su obra está escrita en francés. 

En su obra nos habla de dos mundos oriente y occidente, dos lenguas, dos culturas, dos caras de un espejo que la llevan a la reflexión;  en su búsqueda llevada al límite se encuentra con valores humanos universales. Su poesía nos sacude, nos conmueve y nos invita a la reflexión.

Estudió letras en Universidad La Sorbona de París. Ha publicado los siguientes poemarios: Metamorfosis de la isla y de la ola, Arcantère, 1985; Arenas funámbulas, coedición Arcantière/Ecrits des Forges, 1988; Fuego de pájaros, Revue Sud, n°84, Premio Jean Malrieu, 1989; Ningún otro lugar, Ecrits des Forges, 1992; La una y la otra noche, Le Dé Bleu, 1993, Premio Charles Vildrac; Marchar sobre la tierra, La Différence, 1994; Yacimientos de luz, La Différence,1998; De diciembre a la mar, La Différence, 2001; El dolor de los umbrales, La Différence, 2002; El horizonte siempre es extranjero, CD, Artalect, 2003.



4 comentarios:

Carmela dijo...

Hay tanta belleza en sus letras que dá hasta vértigo. Un poema para leerlo una y mil veces, y para guardarlo bajo la almohada. Es increíble, María. Gracias por acercarnoslo. Buscaré más de ella.
Un abrazo.

María dijo...

Gracias Carmela, a mí me pasó lo mismo cuando la leí, me emocioné. La traducción es mía. Me gustaría traducir su obra.
Sólo existen traducidos algunos poemas sueltos en la revista Prometeo (Festival de Poesía de Medellín).
Un abrazo inmenso.

Amanda Budhatt dijo...

La delicadeza hecha poesía y la vida cruda expuesta, se pasa entre los dedos como el agua, queriendo arraigarnos en esos inocentes años donde el mundo cabía en la bolsa de canicas o en los cabellos de las muñecas... Una estupenda traducción María, gracias por hacerme llegar a estas letras... :)

Maria Germaná Matta dijo...

Amanda,
Esa delicadeza que hace estremecer las impresiones grabadas en lo más hondo.
Me alegra que te guste, Amina Saïd es una gran poeta.
Un abrazo