miércoles, 19 de diciembre de 2012

Rossela Di Paolo, poesía


 Arno Rafael Minkkine

Descabezando Estatuas

Me canso de frotar una palabra con otra
y hacer chispita
ya no quiero poner esta letra aquí,
esta tonta coma
Pido una zancadilla para que caiga de narices
el alto verso
Quiero sacar las palabras de mi casa
a empujones
y coger al pronombre por los pelos
hasta hacerle confesar la dirección de sustantivo
para entrar a su línea dando voces
para arrimarle un clavo entre los ojos
para aplastar con mis pies a sus mansos adjetivos
para agarrármela a escobazos con los verbos conjugados
con los verbos no conjugados y con los adverbios
si me miran mucho
Quiero abrir las ventanas y que entre
una luz no escrita
y apilar los libros en el patio
y colgar la máquina de escribir en la pared
como una cabeza de vena con su bala
limpiamente acertada entre la M y la N
antes de prender fuego a la casa
y bailar con mis amigos sobre la lengua de Vallejo
sin tener después que juntar los pedazos
y contarlo llorando en un poema

De: Piel alzada

Altas Distancias

Si yo escribo tu nombre en la arena
y tú escribes mi nombre en la arena
pero en otra playa
es que hemos descuidado las cosas
hemos dejado crecer el mar como hierba mala
y habrá que arrancarlo con cuidado
hasta allanar la arena de esa playa
donde puedas escribir mi nombre y rozar el dedo
que está escribiendo el tuyo despacito.

Poema sin techo

mi casa es la fiesta
de los árboles

un árbol muerto
me recibe en la puerta
                        porque es la puerta
batiendo su hoja en el temporal / sus goznes
            de pajarito aún posado

como un bosque boca abajo
            el piso muerto
barrido por zuecos inclementes
            y la escalera:
                        espectro del árbol que sube
                                   pesadamente por su sol
                                               que baja
                                                           rodando por su agua

            árbol muerto la mesa donde crecen
las gentiles clorofilas: higos mangos nueces
que desquicio y que aplasto con las muelas
muerto árbol esta mesa donde escribo
  encaramada / mona sabia / remedando
            arduas fotosíntesis: la boda
              de Idea Fija y Voz Volada

            mesas de madera bien plantadas
a cuya sombra danzan en ronda
            las muy pequeñas muertas sillas

(ah las viejas bancas arrodilladas
            superando largas tristísimas astillas)

y yo miro
no dejo de mirar
  el paso de los estantes funerarios
            de la cama y sus amores destroncados
               de las tablas de picar con su cebolla a cuestas
                        de los lápices forestales amarillos
                                   de los zócalos dormidos sobre clavos
                                               del fósforo apurado
                                               que fue álamo lentísimo

            y ya no es

y así vamos
 mi casa y yo arrastradas
            por la corriente de las hachas
 empujadas
            ruidosamente entre las sierras
y qué hago
   con la ventana que me sale por la boca
            la carcoma en vez de pie
                        la gran flauta atravesada

y qué hago
            en este sucio río de pipas crujidos persianas
                        cuadros tarugos polillas
            arcones rincones cajas de manzanas
mi cabeza apenas
            mis dedos sobresalen
cogidos al mondadientes
            al palo muerto de la escoba
interminablemente conducidos hasta el mar
            a su inquieta espesa fronda azul
                        de noble cielo
                        derribado
                        derribado

                        (En Por amor al planeta. Antología de poesía naturalista.
                        Municipalidad de La Punta, Perú 2008)

Fuente: Poetas peruanas de Antología – Ricardo González Vigil – Mascapaycha Editores – Lima 2009


 Recital de Ese Puerto Existe V, leyendo poesía Rossela Di Paolo 

Datos Biográficos
Rossela Di Paolo nació en Lima Perú 1960. Poeta, profesora. Estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es profesora universitaria y también dirige talleres literarios.
Ha publicado cuatro libros de poesía: Prueba de galera (Lima: Antares, 1985); Continuidad de los cuadros (Lima: Antares, 1988), Piel alzada (Lima: Colmillo Blanco, 1993); Tablillas de San Lázaro (Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2001).

6 comentarios:

Ignacio Diaz dijo...

Llegué por casualidad y me sorprendí mucho, por las letras, y más por la ciudad, Valdepeñas. Tengo muchos amigos de allí y quizás pase la noche vieja. Además te cuento que se acaba de publicar en España mi nueva novela, Ella, ella y ella, y la presentaré en varias ciudades.

María dijo...

Gracias Ignacio, vivía en Madrid pero ahora estoy en Valdepeñas, una pequeña ciudad de vinos, quesos, buena comida, además de sus amables habitantes.
Te deseo suerte en tu novela y si la presentas por aquí, estaré encantada de asistir.
Un abrazo

maria candel dijo...

No conocía a esta poeta peruana, me encantó el poema en que nos cuenta la vida intima de las palabras, te felicito de verdad, por la escogencia de tus autores, siempre sorprenden por su calidad y buen hacer.

Felices fiestas amiga Maria y un gran abrazo navideño

María dijo...

Gracias María,son autores que me dejan huella y disfruto mucho con lo que me aportan por eso los comparto.
¡Felices fiestas! y un cálido abrazo navideño.

Gregorio Omar Vainberg dijo...

Impresionante esta mujer, y los tres poemas que elegiste, Un abrazo.

María dijo...

Gregorio, comparto tu opinión su poesía es hermosa.
Un abrazo desde España