martes, 16 de julio de 2013

Angye Gaona poemas

Imagen de Carmela


Sierra Nevada

¿Has visto cómo miran los ancianos?
Qué tierra ya no buscan con ojos excavados.

¿Aún cómodo esperas al alba el rocío?
¿Aún sonríes ligero cuando la lluvia?
Aún no viste lo que saben los ancianos.

Ellos vieron desaparecer un río en un día,
el agua irse en barcos a otro continente.
En pocos meses las playas ennegrecieron.
El aire se tostó para hacer harina.

Ellos vieron flotar el agua muerta,
la deshonra de las fuentes subterráneas
y no quedó más que odio para beber.

El agua está maldita,
el anciano mayor no puede curarla más.

Paso del jaguar sobre el blues

Lo que llevo es mar;
salado y azul es lo que llevo.

Lo golpeo y suena un abismo;
tambor insondable es lo que llevo.

Lo que llevo va conmigo,
de un lado a otro;
se queda aunque yo cambie.

Llanura sin pozo,
canción de arena y sed.
A flor, la traición.
Acampan trampas en lo que llevo

Sobre la piel del animal,
frente al fuego llego y
esta gota de sal,
esta lágrima azul,

salen de mí,
se derraman en la orilla luminosa.

A la verdad,
a la verdad del fuego,
lo que llevo.

Sur

La carretera sueña que lleva al mar
mientras asciende al volcán
o cruza el gran pantano.

La carretera de orilla oceánica
recuerda la nieve y la ceguera,
el secreto de la laguna,
la palabrería de la selva.

La memoria de la carretera es nómada:
transitan los recuerdos en cualquier sentido del tiempo,
llevan más acá, más allá.

La carretera recoge aromas idos,
deja enseres olvidados junto a miradas rotas,
contiene adioses que múltiples
se refractan en el retrovisor.

Retorna en ocasiones la carretera trayendo consigo
paisaje edad huella

El espejo de la sangre

Miro manar mi sangre
en la casa materna.

En vigilia,
un rayo de furia corta las palabras
antes de que alcancen el hogar.

En duermevela,
cristales heridos caen con estrépito,
gritando: “mírate en esta superficie;
es la misma de tu sangre”.

En el sueño,
la ruptura es alimento de quimeras
y sala de visitas
donde recibo a mis muertos,
los casi muertos,
forman su imagen junto a la mía y
me recuerdan, me permiten ver lo puntiagudo,
lo cortopunzante de mi sangre brava,
en estado inconforme constante.
Piedra que muta y se despeña;
lago que hierve trizando sus moléculas.

Miro mi sangre,
separándose de su cauce,
se riega por el lugar;
cae y se filtra en el suelo
de la casa materna.

Tejido blando

Calma y tino te digo, pecho blando.
No quieras contener toda el agua de los mares.
Toma unas onzas de olas bravas,
de espuma fiera.
Deja que se encrespe dentro de ti,
caballo afrentado,
pero no domes esta agua
que el tiempo la requiere viva
y punzante.
Respira y prepárate, pecho blando.
No quieras contener todo el aire de los abismos,
toma sólo el de tu pequeña inspiración,
acarícialo por instantes,
susúrrale como si al último aliento
y déjalo libre ir allí,
a donde tú también quisieras:
vasto, inmenso, indistinto.
Sopla fuerte lo que guardas.
No recojas más lágrimas, pecho blando.
Y si un niño preso llora, dirás,
y si un hombre es torturado, dirás.
Que no es tiempo de guardar la ira, te digo.
Es momento de fraguar y hacer lucir
el filo.


Angye Gaona leyendo su poesía

Biografía
Angye Gaona (Bucaramanga, Colombia, 1980) Poeta colombiana, integrante de Prometeo y del equipo organizador del Festival Internacional de Poesía de Medellín por cinco años. Organizó en el 2001 la I Exposición Internacional de Poesía Experimental. Ha cultivado también la escultura y la producción radial. Vive y realiza actividades de promoción de las potencias de la poesía en su ciudad natal. Poemas suyos han sido incluidos en antologías y publicaciones impresas y digitales en Colombia y el exterior, recientemente en una antología de nuevas voces de la poesía colombiana publicada por la Universidad de Monterrey (México).
En 2009, publica su primer libro: «Nacimiento volátil» (Ilustraciones de Natalia Rendón), y participa en el Encuentro Internacional de Surrealismo actual «El umbral secreto», (Santiago de Chile), la muestra más grande que se ha realizado del movimiento surrealista en Latinoamérica.
En 2010 realiza el poema experimental «Los hijos del viento», disponible en el sitio web: http://www.wix.com/viento/viento . Su obra ha sido traducida parcialmente en francés, catalán, portugués e inglés. En 2011 gana el Salón metropolitano de las artes «Mire». En 2012 participará en la Exposición Internacional «Surrealismo 2012» (Pennsylvania, EEUU) y en el XXII Festival Internacional de Poesía de Medellín, si no es encarcelada hasta entonces.
Un Dossier Especial bilingüe en la revista poética francesa «La voix de autres».

Fuente: Kaos en la red y Festival de Poesía de Medellín y Taringa

3 comentarios:

Carmela dijo...

No la conocía María y me ha impactado la fuerza de sus palabras. Buscaré más de ella.
Un abrazo grande

Maria Germaná Matta dijo...

Carmela,
La poesía de Angye es impresionante, hay que detenerse y leerla despacio, cuánto más la leo, le encuentro más significados; ella tiene además, reflexión y compromiso.
Un beso

Ana Muela Sopeña dijo...

Fantástica la poesía de Angye Gaona.

Un fuerte abrazo, María
Ana