miércoles, 14 de mayo de 2014

Cinzia Marulli, poemas

Foto de Cannon Bernález

Las muñecas ciegas



Helas aquí las muñecas

todas en fila sobre la cama

a todas la niña mala

les ha quitado los ojos

en su lugar dos agujeros negros

como pozos sin fondo



Pero las muñecas están contentas

porque ya no podrán ver

al ogro malo que las desnuda

hasta la piel helada de miedo.


Le bambole cieche



Eccole le bambole

tutte in fila sul letto

a tutte quante la bambina cattiva

ha tolto gli occhi



al loro posto due fori neri

come pozzi senza fondo



Le bambole però sono contente

di non poter più vedere

l’orco cattivo che le spoglia nude

fino alla pelle gelata di paura


Foto de Flor Garduño

Relato



Subí a la montaña más alta

porque quería volar

el viento estaba suave y debajo de mí las tierras salvajes

me esperaban verdes y grávidas

me puse al borde del precipicio

esperando que me crecieran las alas

estuve allí

hasta que el pelo se me puso blanco

pero las alas no habían crecido aún

luego dejé de esperar

y me lancé al vacío con los brazos abiertos

y los ojos cerrados

en ese momento todos mis sueños se estremecieron

alarmados  se esforzaron mucho

se transformaron ellos mismos en alas

y me llevaron lejos hasta rozar las briznas

de las hierbas

luego se fueron haciéndome caer

al centro del gran lago.



El agua me acogió trasparente y virgen

y en ella lavé mi dolor.

Racconto



Sono salita sulla montagna più alta

perché volevo volare

il vento era dolce e sotto di me le terre selvagge

mi attendevano  – verdi e gravide

mi sono messa proprio sul bordo del precipizio

ad aspettare che  mi crescessero le ali

sono stata lì

fino a che i capelli sono divenuti bianchi

ma le ali ancora non erano cresciute

poi ho smesso di aspettare

e mi sono gettata nel vuoto con le braccia aperte

e gli occhi chiusi

in quel momento tutti i miei sogni si sono scossi

allarmati si sono dati un gran da fare

si sono trasformati loro stessi in ali

e mi hanno portata lontano fino a sfiorare i fili

delle erbe

poi se ne sono andati facendomi cadere

al centro del grande lago



l’acqua mi ha accolta trasparente e vergine

e in essa ho lavato il mio dolore.


 foto de Arno Minkkine
Los poetas son buena gente



No tengan miedo, descuiden,

los poetas son buena gente:

no se van desnudos por la calle,

no tienen rostros demacrados,

no caminan descalzos

sobre ascuas.



Tienen hambre los poetas como ustedes

atraviesan la oscuridad con el miedo

en la piel, tiemblan con el frío

y comen todos los días

o por lo menos quisieran hacerlo



Los poetas se duchan, van al baño,

van de compras. Se casan incluso

y tienen hijos.

A veces, pero no lo digan a nadie

tienen también la amante



Les aseguro los poetas son buena gente

incluso si a veces son irritantes

se apropian

de los sentimientos que vagan por el aire

los beben y se emborrachan



y luego arrojan palabras las graban en el papel

cortan ferozmente la luz fría

del vacío.



Lloran los poetas lloran la sangre del mundo

excavan en las minas más profundas

las destapan para inundarlas de luz.



Y si todos ustedes no les tienen miedo

les aseguro

los poetas se volverán realmente buena gente.


I poeti sono brava gente



Non abbiate paura, non c’è pericolo

i poeti sono brava gente:

non se ne vanno nudi per la strada

non hanno volti emaciati

non camminano scalzi sui carboni

ardenti



Hanno fame i poeti – come voi –

attraversano il buio con la paura

sulla pelle, tremano al freddo

e mangiano tutti i giorni

– o almeno vorrebbero farlo -



I poeti si fanno la doccia, vanno al bagno

a fare la spesa. Addirittura si sposano

e hanno figli.

Talora, ma non lo dite ad alcuno

- hanno pure l’amante –



Vi assicuro – i poeti sono brava gente

anche se a volte sono indisponenti

si appropriano

dei sentimenti che vagano nell’aria

li bevono e se ne ubriacano



e poi scagliano parole – le incidono sulla carta -

tagliano ferocemente la luce fredda

del vuoto.



Piangono i poeti – piangono il sangue del mondo -

scavano nelle miniere più profonde

le scoperchiano per inondarle di luce.



E se tutti voi non avrete paura di loro

vi assicuro

i poeti diventeranno veramente brava gente.


Conzia Marulli – Traducción: Emilio Coco

Biografía
Cinzia Marulli nació en Roma en 1965. Cultiva la literatura y poesía, además experimentar con otras formas de arte como la música, la pintura y el vídeo-arte. Organiza y coordina eventos y encuentros culturales con la finalidad de difundir la poesía. Para la editorial Progetto Cultura cuida la colección de cuadernos de poesía Le Gemme. Ha publicado en 2011 su libro de poesías Agave (LietoColle), con la introducción de Maria Grazia Calandrone y nota crítica de Plinio Perilli. Próximamente va a publicar sus nuevos libros de poesía, Autobiografía del silencio y Percorsi. En la actualidad está traduciendo al italiano algunos de los más representativos poetas chinos contemporáneos. En el 2013 aparece su último libro Las mantas de Dios traducido al español por Emilio Coco.


2 comentarios:

Carmela dijo...

El segundo y tercero me encantan. Sobre todo el segundo. Es precioso.
Un beso, María.

María Germaná dijo...

Un gusto tenerte por aquí. Gracias. Otro beso para ti