miércoles, 24 de abril de 2013

Anfisa Osinnik, poemas


*Sophie Thouvenin


ESCARABAJO


Sentada en la orilla del tiempo,
con las piernas colgadas en el infinito,
veo
        cómo flotan añicos de las épocas,
escucho
               en la momia egipcia
a quien antaño
                        era un ciudadano de Fayum,
al incansable escarabajo crujir,

           un hermano
                              del escarabajo que vive en mí.


MÍSTICA


Iban tras el misterio huella a huella a salto de mata,
¿Escucharon las voces de prodigios del bosque,
como el niño de Akira Kurosawa?
¿Espiaban los cantos de las flautas zorrunas?
Díganme : ¿Su ánima se congelaba de miedo?
¿Enturbiaban su mente en la trampa de la mística?
¿Acechaban en la lluvia soleada,
fila garbosa de bodas de zorras?
temiendo el sonido de la hojarasca
¿Temiendo inhalar,
                             temiendo tropezarse en sí mismos?
¿Querían entrar bajo el arcoíris?
¿Bajo el arcoíris
                         y no regresar?
Orificios de flautas peligrosas como bocas de rifles
en la garganta la soga, el horror tenso.
Bajo el arcoíris.
                        Bajo el arcoíris voy.
A ese que va huella a huella ...
                                              un favor:
                                                             ni una palabra.


*Sophie Thouvenin 


...en la noche de la materia florecen flores
negras. Ya poseen su terciopelo y
la formula de su perfume.
G. Bachelard, El agua y los sueños.


Rosa


Invadida con maleza de mi ensueño
de mi fe
             e inmundicia.
Ella florecía meciéndose justa,
plateada y negra.
Por casualidad la llamaban rosa.
Por casualidad la nombraban
                                             roja.
Aunque para mi era claro su enigma,
la idea furtiva,
                      - De la flor metamórfica,
¿Pero será flor?
                         No estoy segura.
De su esencia plateada y escarlata
emergía como brillante serpiente
y pudo ser perla barroca,
de forma y color irrepetible
y ser avispa precisa y punzante
fierecilla en la rama, a la vez rama.
Sin embargo permanecía rosa
juega conmigo, existe en mi -o te hiero-
pedía en mi jugando.
-Cuando nadie-. Hacia la nada te hará señas.
Entonces irás.
                      Y la sombra de la espina,
no te detendrá.
                      ¡Párate!
                                  cambiemos nombre.
Llámame flor y
                         legión
separando el mundo con la verde espina.
En el mundo del ensueño
                               y en el mundo
                                         poblado por Ellos.
Ante sus ojos nada valgo
me creen sin cordura,
pero denme,
                      denme, denme
                                            la orfandad
el llanto por la confusa quimera.
repiten que imaginar es inútil
me ejecutan con su cordialidad pavorosa...
Pero sabrán
                   que esta rosa
                                         podría
ser flor
                               y galaxia completa
Invadida con maleza de mi ensueño
florecía meciéndose justa
plateada y negra.
Mi fe
        e inmundicia.


DUALISMO

Digo el ave
Dices el canto
Digo el mar
Dices el ancla
Digo el camino
me cortas: hacia la casa.
Superficie es tu cuerpo,
superficie sin secretos ni mareas
un secreto es mi cuerpo
a todos tus barcos el naufragio
dices el ave
Digo la bala
Dices el mar
con la ola a la palabra derribo.
Dices el camino.
El mar no tiene caminos.


Biografía
Anfisa Osinnik nació en Siberia- Rusia en 1957. Hizo estudios en el Instituto de Literatura Máximo Gorki en Moscú.
Desde 1988 vive en la zona de bosque lluvioso del Cofre de Perote (Veracruz, México), Participó en el X Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes 2002. Su libro Dialectos del Fuego publicado en el 2003 en coedición por el Instituto Veracruzano de la Cultura, Ediciones sin Nombre y Mantis Editores, en edición bilingüe.




2 comentarios:

Menagería Poética dijo...

Hola María,

somos una revista independiente de literatura y arte. Te invitamos a que visites nuestro sitio.

Saludos!

http://menageriapoetica.blogspot.com/

Vera Eikon dijo...

"El mar no tienes caminos"...Creo que la poesía tampoco, sólo olas o mareas...Deliciosos estos poemas. Bicos