martes, 4 de junio de 2013

Marcela Saldaño poemas



 Imagen de Grete Stern
Los pesados pesos

Qué se yo de los mártires De las especies en la losa De los muelles y las oficinas De lo que todos llaman realidad Por fin puedo convertir estas pieles en elementos de mi agrado En suaves contorsiones Aterradores gritos que puede ser el ojo que me dice espera Cambia estos mirlos Y pon sobre ellos visiones en las rodillas Siente este espejo como parte de un juego sucio Amaneceres perpetuos Híbridos que nadie llama noche.

A mí jamás las cosas me alcanzan Nunca nada me conforma Ni las llamadas ni los viajes ni la ropa Ni el hombre ni la bestia ni los insectos Ni la amistad ni los muebles ni el dinero Ni el viento ni el sol menos la lluvia y ese pequeño ruido llamado tormento por algunos Es por mí llamado insuficiencia.

De: Un ojo llamado cacería

Desde el fondo de la magnífica tragedia

Los alfileres son asuntos fuera de las palabras
asuntos cotidianos como el llanto y la ceniza
la belleza suele espantar
y qué
el sol puede salir por cualquier agujero después de una borrachera
y la simplicidad puede ser un beso de nueve aristas
es así se dice que el tiempo siempre tiene las respuestas que esas sean
para los otros, para los que prefieren esperar
me bebo y me derramo
en la otra arista en el otro juego
seremos los fieles
las habitaciones son algo fuera de la noche y porqué no
también fuera de los días
la paciencia no me alcanza
siento un gran gusto por quienes no temen
por los que saben el secreto
el despropósito es el centro exacto de las cruces
un sentido de cíclope
la ternura abrazada a este juego demasiado oscuro

La profanación a escala real es el crimen merecido
por las mejillas del cierre

Un pretexto, la lluvia
una traición demasiado exquisita.


El jardín obsceno de la belleza

espéculo marca de la obscenidad conduce
a la belleza
construye el contorno suave de la equivocación

esto es solo una cavidad fuera de proporción
que constituye
todo y nada

los escenarios perdidos
son proporciones
que forman parte de los tempranos juegos

pensar en esta noche como si nada
es la marca que sobrepasa las manifestaciones
la hora de la cópula está bajo la mesa
no importa
la hora de los vidrios rotos es una maldición
dentro de casa
mientras la noche nombra a los frutos
parte de la conciencia divina

los escenarios son encontrados
que sean para los otros. otra vez.

La locura de un ciego dentro de un cuadro

la oscuridad reside en el anonimato, cuando hablo de algo tengo que ser eso, cuando camino con alguien somos tres o uno. y ese encuentro cuelga de todas las vitrinas. después vuelvo a repasarlo. la fugacidad me produce hartazgo. aún así convivo en la complicación y veo como danzan los duendes y ya nada importa solo esta conciencia,
la certeza es un rostro de muchas habitaciones.

De: Desde el fondo de la magnífica tragedia (2003)

Biografía
Marcela Saldaño nació en Santiago de Chile, en 1982.
El año 2001 publica 2001 Poesía en el Espacio, proyecto ganador Premio Fundación Gabriel & Mary Mustakis. Participa en talleres literarios en Balmaceda 1215, Centro Cultural de España y Sech. En 2002 publica Inclinación al Deseo y al Caos, proyecto financiado por la Fundación Gabriel & Mary Mustakis. Poemas suyos han aparecido en diversas antologías, como Caleidoscopio, del taller de Alejandra Basualto. Fue una de las fundadoras de la revista Estrago. En 2004 publica la reescritura colectiva del Canto General de Pablo Neruda llamada Desencanto Personal. En 2006 publica Mujeres al desnudo, participa en el Encuentro de Poesía Femenina chileno – argentina CON RIMEL en la ciudad de Coquimbo IV región. En 2007 es invitada a Chilepoesía. Participa y es parte de Lecturas de Emergencia. Publica próximamente en Perú “Anomalias: Antología de cinco poetas chilenos” bajo la editorial Zignos.

Fuente: Las elecciones afectivas y http://www.letras.s5.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Leí una poesía fuerte, intensa y valiente, de mucha originalidad al escribir, casi de ruptura. Me gustaron mucho los poemas en prosa (¿ prosas poéticas?? sigo indecisa con este tema desde lo técnico...), conmueve esa voz que dice:
" y ese pequeño ruido llamado tormento por algunos Es por mí llamado insuficiencia." de su primer trabajo. Y "la certeza es un rostro de muchas habitaciones." Como afirma, categóricamente, al final del último poema.
No la conocía a Marcela Saldaño y siempre es para mí una enorme alegría un nuevo encuentro poético.
Gracias María, por traerla a tu espacio y compartir sus trabajos.
Besos y mi abrazo
Hilda Díaz

Maria Germaná Matta dijo...

Hilda,

Para mí es un honor tenerte en mi casa virtual. Tus comentarios son un gran aporte, un análisis preciso que enriquece mis entradas.
La poesía de Marcela Saldaño también me ha cautivado por su originalidad e intensidad poética.
Gracias nuevamente. Un fuerte abrazo.