miércoles, 28 de noviembre de 2012

Coral Bracho, poesía


Flor Garduño - pecado original

Una avispa sobre el agua

La superficie del agua es tensa
para una avispa,
es un sendero múltiple fluyendo siempre
como el tacto del tiempo
sobre la hondura quieta
de un corto espacio.

Corto es el tiempo
en que flota; corta
la distancia en que gira
por incesantes laberintos,
remolinos inciertos, llamas,
y transparencia
inextricable.

La brisa

La brisa toca con sus yemas
el suave envés de las hojas. Brillan
y giran levemente.
Las sobresalta y alza
con un suspiro, con otro. Las pone alerta.

Como los dedos sensitivos de un ciego
hurgan entre el viento las hojas;
buscan y descifran sus bordes,
sus relieves de oleaje, su espesor.
Cimbran
sus fluidas teclas silenciosas.

La penumbra del cuarto

Entra el lenguaje.

Los dos se acercan a los mismos objetos. Los tocan
del mismo modo. Los apilan igual. Dejan e ignoran
las mismas cosas.

Cuando se enfrentan, saben que son el límite
uno del otro.

Son creador y criatura.
Son imagen,
modelo,
uno del otro.

Los dos comparten la penumbra del cuarto.
Ahí perciben poco: lo utilizable
y lo que el otro permite ver. Ambos se evaden
y se ocultan.

Una piedra en el agua de la cordura

Una piedra en el agua de la cordura
abisma las coordenadas que nos sostienen
entre perfectos círculos

Al fondo,

Pende en la sombra el hilo de la cordura
entre este punto
y aquél
entre este punto
y aquél

y si uno
se columpia
sobre sus rombos,
verá el espacio multiplicarse
bajo los breves arcos de la cordura, verá sus gestos
recortados e iguales
si luego baja
y se sienta
y se ve meciéndose.

Coral Bracho leyendo poesía en el Festival "Dodge Poetry" Festival Saturday Night Sampler - 27 de septiembre de 2008


Biografía y obra
Coral Bracho, México 1951. Escritora, profesora y traductora.
En 1981 obtuvo el premio de poesía de la Casa de la Cultura de Aguascalientes con el libro “El ser que va a morir”. Ha publicado “Peces de piel fugaz” en 1977, “Tierra de entraña ardiente” en 1992, en colaboración con la pintora Irma Palacios y “Jardín del mar”. Además cuenta con dos recopilaciones de su poesía: Bajo el destello líquido y Huellas de luz.
Además ha traducido, entre otras obras: Rizoma, de Gilles Deleuze y Félix Guattari, Apuntes angloafricanos, de Doris Lessing. 

Fuente: Revista Fractal

6 comentarios:

maria candel dijo...

En la penumbra del cuarto, bien podía describir los encuentros y desencuentros de la pareja, de esos amores que a veces son dique y otras rió, sentimientos encontrados...

Tu cantera de poetas y escritores es excelente María, gracias por traerlos.

Un abrazo

c c Rider dijo...

increible orientación la de esta poeta, translitera con sencillez la resonancia de las cosas.

besos maría

María dijo...

María,
Cuando leí en la penumbra tuve la misma sensación, que también podría hablar de los desencuentros de la pareja.
Me alegra que te gusten mis post. Trato de traer poetas de calidad y lo que más me emociona es que hay tantos.
Un abrazo

María dijo...

c c Rider,

Es como tocar la levedad del lenguaje y sentir la sutileza del brillo.
Otro beso para ti.

Carmela dijo...

La poesía del lugar, del espacio y del estar en los perfectos círculos de la vida. Me ha encantado, María.
Un abrazo.

María dijo...

Cuanto me alegro Carmela.
Un abrazo